Pistas sobre un nuevo rumbo que puede alterar la geopolítica

La carrera corporativa de Tillerson da indicios sobre su postura en temas clave para EE.UU. y el mundo
La carrera corporativa de Tillerson da indicios sobre su postura en temas clave para EE.UU. y el mundo
Clifford Krauss
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14 de diciembre de 2016  

NUEVA YORK.- Donald Trump volvió a recurrir a un ejecutivo del mundo corporativo para cubrir un puesto de alto nivel en su gabinete. Rex Tillerson, un conservador de 64 años cuya amplia experiencia como negociador de ExxonMobil lo ha obligado a navegar durante años en la política global, es conocido por su rapidez, su habilidad y su capacidad de decisión.

-¿Qué sabe Tillerson de diplomacia?

-Se ha pasado los últimos 41 años en Exxon, donde empezó como ingeniero de producción y siguió como negociador de acuerdos para esa empresa en algunos de los rincones más turbulentos del planeta. Ese trabajo le ha exigido agudas habilidades diplomáticas. Hace años que mantiene una relación de amistad con el presidente ruso Vladimir V. Putin.

Por supuesto que ser el representante de una corporación y ser secretario de Estado son cosas muy diferentes. Tillerson ahora tendrá que lidiar con un amplio abanico de cuestiones, desde los derechos humanos hasta el fortalecimiento de la OTAN y de otras alianzas, pasando por la consecución de un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos. Tillerson es un defensor del libre mercado y ha admitido el problema que representa el calentamiento global, pero poco se sabe de sus opiniones sobre la mayoría de los temas.

Sin experiencia en política exterior más allá de sus negociaciones comerciales, Tillerson tal vez deba aceptar más directivas de los expertos del Departamento de Estado y orientación de la Casa Blanca. Tendrá que ejercer su autoridad desde el principio.

-¿Sus relaciones con Rusia no representan un problema?

-Varios senadores republicanos creen que esa relación tan conciliadora con Rusia no es buena.

Pero Tillerson tal vez adopte un enfoque distinto que el que tuvo durante sus años en Exxon, una empresa que depende mucho de Rusia para sus negocios internacionales.

Exxon tiene varios emprendimientos conjuntos con Rosneft, la gigante petrolera estatal rusa, y las sanciones aplicadas por Estados Unidos han frenado los intentos de Exxon de explorar el Ártico y Siberia en busca de petróleo shale.

Resta saber la opinión de Tillerson sobre la continua injerencia de Rusia en Ucrania, Siria y en otros países. Tal vez su vínculo con el presidente Putin sirva para aceitar las relaciones, ¿pero con qué fin? ¿Estará dispuesto el Kremlin a moderar sus acciones a cambio de una simple flexibilización de las sanciones, o el presidente Putin se volverá más agresivo? ¿Cómo respondería Tillerson en ese caso?

-¿Podrá Tillerson enfrentarse con dictadores?

-Ya lo ha hecho. Hace una década, el presidente socialista venezolano Hugo Chávez avanzó en la nacionalización de los activos de casi dos docenas de petroleras extranjeras. Muchos prefirieron negociar acuerdos compensatorios. Pero Exxon llevó a Venezuela ante el tribunal arbitral internacional (Ciadi) y el país debió pagarle a la empresa una compensación de 1600 millones de dólares. Sin embargo, en todos los casos se trató de cuestiones energéticas que conoce a fondo.

-¿Cuál es su postura sobre el cambio climático?

-Ha tenido opiniones divergentes. Por un lado, alejó a Exxon del escepticismo frente al cambio climático que manifestaba su predecesor. Al mismo tiempo ha defendido encarnizadamente a la empresa frente a las investigaciones que aseguraban que Exxon ocultaba sus hallazgos sobre el tema mientras que públicamente se oponía a las políticas destinadas a frenar el calentamiento global y la quema de combustibles fósiles. Por su parte, Tillerson ha apoyado públicamente la aplicación de impuestos al carbón y las investigaciones de biocombustibles.

¿Intentará convencer a Trump para que apoye el acuerdo climático de París? Tal vez, pero también es probable que enfatice la importancia del gas natural y de los métodos de captura, recuperación y enterramiento de las emisiones de carbono, todas políticas que no perjudicarían a la industria del petróleo.

-¿Cómo defenderá los derechos humanos?

-El único antecedente concreto con el que se cuenta es su manejo de los derechos de los gays. Pero bajo su liderazgo, Exxon avanzó con lentitud en la adopción de medidas explícitas para proteger a los empleados homosexuales de la discriminación, lo que le ha merecido muchas críticas.

Traducción Jaime Arrambide

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