Plegarias en Asia por el tsunami

Recordaron con velas y flores a las víctimas del desastre que causó 230.000 muertos
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27 de diciembre de 2009  

PHUKET, Tailandia.- Monjes budistas cantaron en las playas de arena blanca de Tailandia y miles de personas rezaron en las mezquitas de Indonesia en ceremonias de conmemoración del tsunami que hace cinco años mató a 230.000 personas en Asia, mientras los lugareños de la costa oriental indonesia cayeron brevemente presas del pánico cuando otro sismo sacudió la zona.

El tsunami (o maremoto) barrió las costas del océano Indico en 12 países el 26 de diciembre de 2004, en uno de los peores desastres naturales en tiempos modernos.

En poco más de una hora, un muro de agua se abatió sobre las costas de Sri Lanka primero, y luego sobre las de Tailandia, Indonesia, India, Maldivas, Malasia y hasta Somalia y Nigeria. Barrió poblaciones enteras, diezmó familias e inundó playas turísticas la mañana después de Navidad. Los sobrevivientes tuvieron que vadear aguas infestadas de cadáveres.

En Tailandia, cientos de pobladores y de extranjeros regresaron a la playa Patong en la isla de Phuket, poblada de restaurantes y hoteles, para hacer un minuto de silencio. Monjes budistas en túnicas color azafrán cantaron sus plegarias, mientras algunos asistentes se abrazaban entre lágrimas.

Giorgio Capriccioli, un residente italiano, soltó un ramo de flores blancas en el mar en homenaje a dos amigos muertos. Su esposa posee varias tiendas sobre la playa, pero la mañana del tsunami había decidido no ir a trabajar. "Mi mujer estaría muerta si no fuera porque estaba embarazada y no fue a trabajar ese día´´, dijo Capriccioli en la ceremonia.

Desde otra isla, Koh Phi Phi (donde se ambientó el filme "La playa" con Leonardo Di Caprio), otro testigo, Mike Williams, afirmó: "Escuchamos gritar, mientras una enorme ola salía del mar, invadía la calle... decenas de automóviles fueron arrastrados como juguetes. Fue aterrador".

En la provincia indonesia de Aceh, que sufrió las peores pérdidas, miles de sobrevivientes rezaron en las mezquitas y junto a las tumbas colectivas donde yacen decenas de miles de personas. Las cerca de 167.000 víctimas mortales indonesias sumaron más de la mitad del total.

El maremoto comenzó luego de un terremoto submarino de magnitud 9,2, el más poderoso en 40 años, frente a las costas de la isla indonesia de Sumatra, de la que Aceh es parte.

Paso devastador

En Aceh, el terremoto derribó árboles y edificios y la gente corrió asustada a las calles. Unos 20 minutos después, una pared de agua de seis pisos de alto entró desde el mar a la velocidad de un avión de pasajeros. Se llevó árboles, autos destrozados, refrigeradores. La gente trepó por los costados de los edificios y corrió hacia el terreno más alto.

Durante el aniversario de ayer, otro fuerte sismo sacudió la zona y provocó escenas de pánico. De una magnitud estimada en 6, sacudió el fondo del mar del este de Indonesia, pero no hubo reportes inmediatos de daños o heridos, dijeron las autoridades. Los residentes de Saumlaki afirmaron que el sismo causó cortes de electricidad.

Después del tsunami de 2004, más de 13.000 millones de dólares de asistencia llegaron desde todo el mundo. Casi la mitad fue a Aceh, donde puentes, casas y cuadras enteras de edificios se habían derrumbado. Desde entonces, se han construido más de 140.000 nuevas viviendas, 3585 kilómetros de caminos, 1500 escuelas y 1047 hospitales.

"Cinco años después, la gente de Aceh se ha levantado y tiene una nueva vida´´, dijo el vicepresidente indonesio Boediono a una multitud, cerca del puerto de Ulee Lheue.

"Su lucha para levantarse después de la tragedia ha inspirado a la gente de este país y de toda la región´´, dijo el funcionario que, como muchos indonesios, usa sólo un nombre.

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