Potencias nucleares cerca de un punto sin retorno

Por Jüergen Hein De la agencia DPA
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27 de diciembre de 2001  

NUEVA DELHI.- Una guerra atómica en el valle del Himalaya que volviera inhabitables amplias regiones de India y Paquistán parece simplemente inimaginable. Sin embargo, ambos vecinos enemistados se acercan peligrosamente desde hace dos semanas a un punto sin retorno, donde evitar una escalada de la violencia sería ya imposible.

Otra vez es la disputada región de Cachemira la clave del conflicto. Pero esta vez los separatistas musulmanes cachemiros, con base en Paquistán, han conseguido trasladar la guerra desde las montañas al corazón de la India, el país democrático más poblado del mundo.

"Ataque al corazón" fue precisamente la expresión escogida por un diario de Nueva Delhi para definir el ataque contra el Parlamento indio, hace dos semanas.

El ruido de los sables y la retórica de guerra han alcanzado niveles inéditos en los últimos tres años. "No queremos guerra, pero (los paquistaníes) nos la imponen", aseguró el premier indio, Atal Behari Vajpayee. "India tiene derecho a destruir las bases de los terroristas en la parte paquistaní de Cachemira", agregó su compañero de partido Vijay Kumar Malhotra.

India deberá decidir en algún momento si cruza la línea fronteriza de Cachemira para combatir a los extremistas que Paquistán define como luchadores de la libertad. En 1999, cuando francotiradores paquistaníes cruzaron al lado indio, Vajpayee optó por la moderación.

Pero esta vez es mucho mayor la presión local para que India, siguiendo el ejemplo estadounidense, luche contra aquellos que considera "terroristas" en el lugar donde se organizan. Y esto aumenta la presión sobre el presidente de facto paquistaní, Pervez Musharraf, para que vaya más allá del bloqueo de cuentas de las milicias musulmanas y el arresto de algún líder extremista, y se decida a atacar frontalmente a estos grupos.

Pero la relación entre Musharraf y los fundamentalistas de su país se encuentra ya en un punto muy tenso a causa del apoyo que Paquistán brindó a la ofensiva estadounidense en Afganistán. Y si Musharraf sucumbiera a la presión y abandonara el poder, el arsenal nuclear paquistaní caería en manos de los islamistas.

Si, por el otro lado, India atacara por ejemplo por aire las bases de los separatistas en territorio paquistaní, sobrevendría una guerra, y es dudosa la disposición de Paquistán para que no se transforme en una guerra atómica si Nueva Delhi empieza a imponer su poderío militar.

Sin conciencia de Hiroshima

Según los expertos, en el subcontinente indio falta lo que suele llamarse una "conciencia de Hiroshima", una idea de la destrucción que provocan las bombas atómicas. Ambos países continúan celebrando sus tests atómicos de 1998. India, por su parte, reparte condecoraciones a los investigadores militares en cada aniversario de los ensayos. La población no consideró que se tratara de bombas atómicas, sino más bien de armas fantásticas al estilo de las viejas leyendas épicas.

Aunque la situación vuelva a estabilizarse una vez más, la tensión nuclear en el sur de Asia no desaparecerá. Aunque Paquistán decida atacar a las milicias musulmanas, los encargados del próximo atentado suicida podrían encontrarse ya en India.

Las amenazas de un nuevo ataque no son nuevas, y se teme que el día festivo nacional indio, el 26 de enero, sea una fecha propicia. Y los fanáticos que reclaman una guerra tendrían más argumentos para respaldar su posición.

Más de 50 años de conflicto

Agosto de 1947

India y Paquistán logran su independencia de Gran Bretaña; la región de Cachemira queda bajo status indefinido. En octubre comienza la primera guerra entre ambos países, por la región. La tregua llega en enero de 1949.

Septiembre de 1965

Nueva Delhi e Islamabad se enfrentan en una guerra en gran escala de dos semanas de duración por lo que India considera como "insurgencia" de Paquistán en la región de Cachemira.

Diciembre de 1971

Ambas naciones comienzan otra guerra por Paquistán Oriental (más tarde llamado Bangladesh). Seis meses después los líderes de los dos países firman un acuerdo de paz.

Mayo de 1998

India y Paquistán demuestran su poderío atómico en ensayos nucleares que despiertan temor mundial.

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