Raúl Castro le abrió las puertas al relevo generacional del régimen

Confirmó que el nuevo mandato de cinco años para el que fue designado ayer por la Asamblea será el último; como vicepresidente primero fue nombrado Díaz-Canel, de 52 años; Fidel asistió a la sesión
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25 de febrero de 2013  

LA HABANA.- Estaba destinada a ser otra previsible elección de presidente por parte de la Asamblea Nacional cubana, pero Raúl Castro decidió dar la sorpresa al ratificar lo que había sugerido días atrás: el que empezó ayer será su último mandato de cinco años al frente del régimen comunista, que puso en marcha así un gradual relevo generacional.

Este proceso quedó sellado ayer con el nombramiento de Miguel Díaz-Canel como nuevo primer vicepresidente. De "apenas" 52 años en una cúpula llena de octogenarios, es a partir de ayer el funcionario de más alto rango que no participó de la revolución de 1959.

Los 612 diputados elegidos el 3 de este mes -incluidos Raúl y su hermano Fidel, máximo líder de la revolución cubana- además designaron a los otros cinco vicepresidentes, el secretario y los restantes 23 miembros del organismo ejecutivo de gobierno, todos ellos por los próximos cinco años.

"Deseo esclarecer que en mi caso, con independencia de la fecha en que se perfeccione la Constitución, éste será mi último mandato", dijo Castro, de 81 años, al asumir su segundo período que concluirá en 2018.

A la sesión constituyente de ayer asistió también Fidel, de 86 años, que no acudía a la Cámara desde agosto de 2010.

La elección de Díaz-Canel es el inicio de "la transferencia paulatina y ordenada a las nuevas generaciones", dijo Raúl, que reiteró: "Éste será mi último mandato".

Díaz-Canel, un ingeniero que fue ganando visibilidad en los últimos años, reemplazará a José Ramón Machado Ventura, de 82 años y uno de los personajes históricos de la revolución cubana, que además es el segundo secretario del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC).

Pese al anunciado recambio generacional, Raúl Castro no dio señales de una mayor apertura política. Por el contrario, dijo que con esta movida se procura fortalecer al régimen comunista.

"Debe garantizarse en la cúspide del poder estatal y gubernamental la unidad ejecutiva frente a cualquier contingencia por la pérdida del máximo dirigente, de manera que se preserve, sin interrupciones de ningún tipo, la continuidad y estabilidad de LA NACION", afirmó.

La confirmación de Castro como presidente era previsible, pese a que el presidente cubano había realizado el viernes pasado unas desconcertantes declaraciones en las que bromeó con la posibilidad de dejar el cargo.

"Voy a renunciar. Ya voy a cumplir los 82 años, tengo derecho a retirarme. ¿No me creen?", había dicho Castro el viernes en un intercambio informal con periodistas durante un acto junto al primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, de visita oficial en La Habana.

Antes de las desginaciones de Raúl Castro y Díaz-Canel, los legisladores habían elegido presidente de la Asamblea a Esteban Lazo, de 68 años, en reemplazo del histórico dirigente Ricardo Alarcón, de 75 años, un académico y ex canciller que lo presidió durante 20 años y que no fue reelegido como diputado. Además de Díaz-Canel, los nuevos vicepresidentes del consejo de Estado son Salvador Valdés (sindicalista negro de 67 años que preside la central de trabajadores) y Mercedes López Acea (48 años, jefa del PC en La Habana). También fueron reelegidos como vicepresidentes José Ramón Machado (aunque ya no en la primera vicepresidencia), Ramiro Valdés (80 años) y Gladys Bejerano (66).

Algunas de las amenazas que enfrenta la revolución son la continuidad y la sucesión de Castro y la longeva cúpula histórica. En abril de 2011, el dictador había reconocido que el país no contaba con una "reserva de sustitutos debidamente preparada".

Ante este nuevo desafío, el propio Raúl, meses atrás, comenzó a nombrar algunos dirigentes más jóvenes en los sectores medios del poder. Raúl también intenta promover a las mujeres en los cargos oficiales, y ayer se convirtió en diputada una de sus hijas, la reconocida sexóloga Mariela Castro, que lidera una cruzada contra la homofobia en la isla.

La nueva cúpula gobernante en el único país comunista de Occidente asumirá sus tareas en momentos de incertidumbre por la salud de Hugo Chávez, que regresó hace una semana a Venezuela tras dos meses de internación en La Habana.

Cuba, que depende del petróleo y la ayuda de Caracas, enfrenta un embargo económico de Estados Unidos desde hace medio siglo.

Pragmático, empeñado en la eficiencia y la disciplina, pero menos carismático que su hermano mayor, Castro se caracteriza por un estilo de gobierno con pocas pero esperadas intervenciones públicas y discursos cortos con mensajes concretos sin ahorrar duras críticas a la burocracia, el inmovilismo o la corrupción.

Desde que sucedió oficialmente a Fidel en la presidencia, en febrero de 2008, Raúl emprendió tibias reformas, consistentes, sobre todo, en la inserción de elementos de economía de mercado dentro del sistema estatal, sin tocar el poder del PCC.

También realizó reformas sociales, como una nueva ley migratoria, que liberó en enero pasado a los cubanos de los permisos de viaje, y la autorización desde 2008 a la compra teléfonos celulares y computadoras, así como la posibilidad de hospedarse en hoteles hasta entonces reservados para los turistas extranjeros.

El símbolo del cambio

Es el nuevo hombre fuerte del régimen castrista

  • MIGUEL DÍAZ-CANEL

    Primer vicepresidente

    Profesión : ingeniero

    Edad : 52 años

    Origen : Villa Clara, Cuba
  • Hombre de confianza de Raúl Castro, ganó visibilidad pública durante su mandato, época en la que ejerció como ministro de Educación Superior y luego como uno de los vicepresidentes del Consejo de Ministros. Es el funcionario de mayor rango que no participó en la Revolución

    Agencias AFP, DPA y EFE

    Del editor: por qué es importante

    Raúl presentó nuevas caras para un régimen oxidado, pero dio pocos indicios de una era de mayores libertades políticas

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