Revelan que la tragedia de la secta fue un asesinato

(0)
25 de marzo de 2000  

NAIROBI.- Los al menos 330 miembros de una secta apocalíptica que murieron la semana última en una iglesia del sur de Uganda no cometieron suicidio colectivo sino que fueron asesinados por sus líderes, según anunciaron fuentes policiales.

La policía aseguró que los dirigentes del llamado Movimiento para la Restauración de los Diez Mandamientos de Dios provocaron el incendio del templo de la localidad de Kanunga, donde las víctimas murieron calcinadas sin saber lo que iba a ocurrir.

"En caso de que los líderes (de la secta) hayan muerto, ellos serían los únicos que se suicidaron, porque los demás no conocían la suerte que les esperaba", agregaron las fuentes, que no descartaron que los dos principales líderes del grupo y presuntos asesinos, los sacerdotes católicos excomulgados Joseph Kiwetere y Credonia Mwerinde, salieran de la iglesia antes del incendio y se dieran a la fuga.

Según fuentes próximas a la investigación del caso, Kiwetere y Mwerinde habrían decidido cometer la matanza ante el descrédito que sufrían en el seno de la secta después de que no se cumplieran algunas de sus profecías.

Por otra parte, ayer se hallaron dos fosas comunes con 153 cadáveres cerca de la iglesia en que se desarrolló la tragedia de la semana última.

Entre las víctimas había 59 niños y 94 adultos, en su mayoría mujeres, según informó Assuman Mugenyi, de la policía ugandesa. Añadió que "varias personas fueron estranguladas y otras apuñaladas hasta la muerte", y que algunos de los cuerpos habían sido enterrados hace más de un año.

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.