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Salió en libertad el hombre que atentó contra Juan Pablo II

Mehmet Alí Agca intentó matar al papa en 1981; promete hacer nuevas revelaciones
Elisabetta Piqué
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19 de enero de 2010  

ROMA.- "Proclamo el fin del mundo, todo el mundo será destruido en este siglo. Todos los hombres morirán. La Biblia está llena de errores, yo escribiré la Biblia perfecta." Con estas palabras proféticas, y después de pasar casi 30 años en la cárcel, Mehmet Alí Agca, el turco que intentó matar a Juan Pablo II en 1981, se convirtió ayer en un hombre libre.

Agca, de 52 años, salió de la prisión de alta seguridad de Sincan, cerca de Ankara, la capital turca, en medio de una gran expectativa mediática.

Mientras decenas de periodistas esperaban que Agca, un hombre con evidentes problemas psíquicos, que siempre se escondió detrás de un halo de misterio y que ahora promete hacer nuevas revelaciones sobre el aún irresuelto atentado del 13 de mayo de 1981, apareciera en la puerta principal de la prisión, su abogado distribuyó un comunicado en el que su cliente, además de anunciar el inminente fin del mundo, se autodefinió como el "Cristo eterno".

El hombre que intentó matar a Juan Pablo II en un atentado aún impreso en la memoria de muchos en la Plaza de San Pedro, salió de la cárcel escoltado por otros vehículos. Vestido con un saco azul, el ex integrante de los Lobos Grises, un grupo de extrema derecha autor de varios actos de violencia en la década del 70, levantó el puño en alto.

Perseguido por camarógrafos, fotógrafos y reporteros que hasta causaron un accidente de tránsito, como si fuera una estrella, Agca se trasladó enseguida a un hospital militar.

Acto seguido, rodeado de guardaespaldas, se dirigió al hotel Sheraton de Ankara, donde se aprestaba a pasar su primera noche de hombre libre en una lujosa suite. Este repentino salto hacia el lujo reavivó los rumores de que Agca habría cobrado un anticipo de dos millones de dólares por una entrevista exclusiva con un canal de televisión norteamericano.

Desde que apretó el gatillo contra Juan Pablo II, Agca dio decenas de versiones contradictorias de su fallido atentado.

Algunas fueron desde la famosa "pista búlgara" -la hipótesis de un complot contra el papa que derrumbaría el comunismo- hasta motivaciones de tipo religioso.

En un momento, Agca, un musulmán que se convirtió al catolicismo, llegó a relacionar el atentado con el tercer secreto de Fátima. Juan Pablo II siempre consideró que se había salvado gracias a la virgen de Fátima, cuya fiesta se celebra justamente el 13 de mayo, día del atentado.

Rezar ante la tumba

Lo cierto es que nunca quedó claro por qué Agca, un personaje extremadamente ambiguo y excéntrico, le disparó a Juan Pablo II, que lo visitó en la cárcel romana de Rebibbia en 1983 y que, cuatro días después del atentado, ya lo había perdonado.

Agca, que purgaba en Turquía una pena por el homicidio, en 1979, del periodista turco Abdi Ipekci, había sido extraditado de Italia en 2001, después de cumplir 19 años de cárcel y de recibir, en junio de 2000, la gracia de parte del presidente, Carlo Azeglio Ciampi.

Según la prensa turca, todavía no se sabe si Agca vivirá en Turquía. El diario Hurriyet escribió que habría pedido asilo político a Polonia, Portugal y al Vaticano, que no habrían aceptado. Antes de salir de la cárcel, en una entrevista a través de su abogado, el hombre anticipó su intención de ir al Vaticano. "Siento el deber de ir a rezar sobre la tumba de Juan Pablo II, que me perdonó. Aunque el Vaticano nunca contestó mis cartas", dijo.

Ayer, la Santa Sede no comentó la salida en libertad de Agca. El Osservatore Romano no le dedicó ni siquiera una línea a la noticia.

El único que habló del tema fue el cardenal ganés Peter Kdwo Tirkson, flamante presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, que al ser consultado por un noticiero italiano dijo: "Si Agca quiere ir a rezar sobre la tumba de Juan Pablo II, yo estoy muy de acuerdo".

"No hay que olvidarse de que Juan Pablo II fue el primero en perdonarlo", explicó. "Claro, debería estar acompañado por varios agentes de seguridad", bromeó el purpurado.

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