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Sanear la economía es la tarea prioritaria

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28 de marzo de 2000  

MOSCU (De un enviado especial).- Aunque la imagen de liderazgo le alcanzó a Vladimir Putin para ganar las elecciones, una cosa muy distinta es ser candidato que presidente en ejercicio. Y para evitar que aquella frase de Bill Clinton, "es la economía, estúpido", empiece a ser usada por los rusos, el nuevo mandatario debe acelerar las reformas necesarias para sacar al país de su crisis.

Los mercados financieros, de todas maneras, ayer respaldaron la confirmación de Putin, y la Bolsa de Moscú subió alrededor de 3%, con las petroleras liderando el avance, con más del 5%. Sin embargo, los inversores y hombres de negocios esperan que el presidente tome rápidas medidas para que este "país rico con gente pobre", como lo definió el propio Putin, comience a ser confiable.

"Esperamos grandes cambios. Esperamos una mano firme que vuelva a poner orden", destacó el inversionista Igor Saguirian, resumiendo el pensamiento del mercado financiero: que Rusia comience a ser un Estado de Derecho para los capitales, que hasta el momento han vivido como víctimas de la gigantesca burocracia y de la inmensa corrupción que asuela al país.

En tal sentido, Putin dijo ayer que acelerar las reformas es su tarea prioritaria. Y su definición no fue casual: sabe que los grandes inversores, que tan desesperadamente necesitan la economía rusa, están atentos a la rapidez con la que se desenvuelve y a su capacidad para tomar las medidas necesarias.

En tal sentido, el influyente Financial Times puso un poco de paños fríos para quienes esperaban únicamente alabanzas occidentales para el nuevo hombre fuerte. "La elección del señor Putin no es el triunfo de un político liberal", advirtió el diario británico en su principal editorial del día para, después de referirse a la guerra de Chechenia, que impulsó la candidatura, señalar que una campaña así ganó la elección "pero una política saludable necesita más que una guerra".

Finalmente, el diario destacó que si bien Yeltsin cometía muchos errores, su instinto era liberal y prooccidental, pero que todavía no está claro cuáles son los instintos de Putin, a quien instó a desembarazarse de los "oligarcas", los empresarios que se hicieron millonarios durante la era Yeltsin a través de las corruptas privatizaciones.

Por el momento, y cuando está al llegar a Moscú una misión del FMI, los datos macroeconómicos son favorables para el gobierno, que consiguió un modesto crecimiento del PBI el año último.

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