Se desespera el PP: el ex tesorero preso está dispuesto a contar todo

Bárcenas tiene suficiente información como para "hacer caer al gobierno", dijo ayer su abogado; más complicado, Rajoy ordenó a su gabinete no hablar sobre el escándalo
Martín Rodríguez Yebra
(0)
10 de julio de 2013  

MADRID.– España vive un drama político que se escribe en una celda de 3 x 3. El preso Luis Bárcenas , ex tesorero del PP, se propuso infligir todo el daño posible al gobierno que preside Mariano Rajoy y está dispuesto a confesar en la justicia que el partido se financió de manera corrupta durante por lo menos 20 años.

Bárcenas hizo saber ayer que ahora no vacilará en repetir ante el juez Pablo Ruz el escandaloso relato que desgranó en una conversación publicada el domingo en el diario El Mundo. De hecho, quienes fueron hasta ahora sus abogados renunciaron a la defensa, en desacuerdo con el giro del ex dirigente, que pasó de negar todas las sospechas a, como dicen aquí, "tirar de la manta".

"Tiene suficiente información para hacer caer al gobierno", advirtió el abogado Miguel Durán, que visitó ayer a Bárcenas en la cárcel para asesorarlo con su nueva estrategia defensiva.

El temblor político creció ayer desde temprano, cuando El Mundo publicó una hoja original de la contabilidad negra que llevaba Bárcenas en la que figuran supuestos pagos de sobresueldos a Rajoy entre 1997 y 1999, cuando era ministro de José María Aznar. Ese papel fue entregado a la justicia por el director del diario, Pedro J. Ramírez, que dijo que se lo había hecho llegar el propio ex tesorero.

A las siete de la mañana, el PP emitió un comunicado en el que "no reconoce [esos papeles] como contabilidad de esta formación política". Reiteró que "todas las retribuciones a los cargos y personal del partido se han realizado siempre conforme a la legalidad". Y ofrece su "disposición" a colaborar con la justicia.

Después de eso, el silencio. Rajoy dio a su gabinete una orden de cumplimiento casi imposible: no hablar de Bárcenas. En cada acto al que iban sus ministros eran bombardeados a preguntas sobre las acusaciones del ex tesorero.

"Pongo las manos en el fuego por el presidente", dijo el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, el único que se animó a responder.

Pero, por lo bajo, dirigentes de peso del partido coincidían en expresar su "enorme preocupación" por el impacto de las revelaciones. Pese a que desacreditan a Bárcenas, al que acusan de extorsionador, admiten que el caso está golpeando en los votantes del partido, como marcan varias encuestas de estos días.

Hay sectores del oficialismo que están disconformes con la decisión de Rajoy de no dar explicaciones sobre la conducta de Bárcenas, a quien él ascendió a tesorero en 2008. Esperanza Aguirre, líder del PP madrileño y de distante relación con Rajoy, puso la cara anoche para expresarlo: "Si ha habido irregularidades con la financiación habrá que reconocerlas".

Con tono más terminante, la oposición aprovechó el escándalo. La vocera parlamentaria del partido socialista, Elena Valenciano, reclamó la comparecencia del presidente ante el Congreso. Y dijo: "Si no puede explicarlo, debe renunciar".

Bárcenas –que administró los fondos del partido desde fines de los años 80– está preso en la cárcel de Soto del Real desde el 27 de junio, acusado de evasión y lavado de dinero. Le encontraron dos cuentas en Suiza con 48 millones de euros.

En su diálogo con Pedro J. Ramírez defendió el origen de su fortuna, pero admitió haber gestionado un sistema de recaudación de fondos en el PP, que consistía en recibir dinero negro de manos de empresarios y después gestionar contratos públicos para compensarlos. Dijo, además, que de esos fondos salía el dinero con el que pagaba sobresueldos a la cúpula del partido.

En el papel que filtró a El Mundo anotó supuestos pagos a Rajoy por unos 25.000 euros al año, en épocas en que el actual presidente era ministro y estaba inhabilitado a percibir ninguna remuneración que no fuera su salario oficial.

Lo que mostró hasta ahora ratifica la autenticidad de los famosos "papeles de Bárcenas", cuyas copias sacó a la luz el diario El País en enero pasado. Al tener los originales, la justicia podrá hacer peritajes que demuestren si la hoja está escrita por Bárcenas y si realmente tiene 15 años de antigüedad. Además, las anotaciones de ingresos y egresos están firmadas por el anterior tesorero, Álvaro Lapuerta.

Este dirigente de 85 años, que podría ser clave en la investigación, denunció a fines del año pasado amenazas de muerte y antes de declarar en la causa, en abril, sufrió una caída en la calle y quedó en coma. Sus hijos dijeron que fue un episodio "extraño".

La gran incógnita que atrapa ahora a la política española es si Bárcenas tiene más papeles comprometedores o sólo ejecuta un intento desesperado de conseguir auxilio político para salir de la cárcel.

Él sugirió que hacía firmar recibos a los funcionarios que cobraban sobresueldos y que tiene pruebas de los aportes en negro, de arreglos en contratos públicos y de trampas sistemáticas en la rendición de gastos de campaña.

El mayor escándalo de corrupción

Un viejo aliado pone a Rajoy contra las cuerdas

Luis Bárcenas / Ex Tesorero del PP

  • Bárcenas anotó durante años en sus cuadernos los sobresueldos que cobraron dirigentes del Partido Popular con fondos provenientes de financiación irregular
  • Tras ingresar en prisión hace unos días, Bárcenas reveló que Rajoy recibió sobresueldos a finales de los años 90, cuando era ministro, algo que prohíben expresamente las leyes españolas
  • Mariano Rajoy / Presidente del Gobierno

  • El presidente y líder del Partido Popular nombró a Bárcenas tesorero de su partido en 2008. En enero pasado saltó el escándalo de la trama de corrupción en el PP
  • A través de su partido, Rajoy negó las nuevas acusaciones de Bárcenas. Pero la oposición ha pedido que dé explicaciones en el Parlamento. El escándalo ha hecho mella en el PP, según las encuestas
  • MÁS leídas ahora

    ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.