Secretos del "cónclave" guerrillero en una casa jesuita de Turbaco

La cúpula pasó allí tres días en los que rezó y recibió visitas de funcionarios
John Montaño
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1 de octubre de 2016  

BOGOTÁ.- "Un acuartelamiento de paz." Así llamaron los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) los cuatro días de estada en la casa de ejercicios espirituales Villa Claver, perteneciente a la comunidad jesuita, en el vecino municipio de Turbaco, a una hora por carretera de la caótica Cartagena.

"Ellos pidieron un espacio apacible donde descansar y prepararse para este momento tan importante para nuestro país y para el mundo entero, como fue la firma de la paz el pasado lunes", dice el padre jesuita Carlos Revelo, que fue el anfitrión y guía de la cúpula guerrillera durante los días previos y posteriores a la firma en la Ciudad Heroica.

Según el sacerdote, se trató de una comisión guerrillera de 40 personas: 15 mujeres y el resto hombres.

"Allí estuvieron todo el tiempo atendiendo visitas de agencias internacionales, del gobierno y de familiares que no veían hacía mucho tiempo" agrega el sacerdote.

Durante los días de "cónclave", el grupo de guerrilleros recibió orientación espiritual por parte de la comunidad religiosa de Villa Claver.

En las montañas de Turbaco, donde está el recinto espiritual jesuita, y desde donde se divisa la ciudad heroica en todo su esplendor, el máximo jefe de esa guerrilla, Timochenko, terminó de escribir el discurso que leyó ante el mundo luego de que el líder guerrillero y el presidente Juan Manuel Santos firmaran el documento que ponía fin al conflicto armado que se extendió durante 52 años.

"Fui testigo de los espacios que buscaba a solas él, y en los cuales halló las palabras que necesitaba para expresar sus sentimientos sobre la paz y el cambio. Pero no fue solo él, los demás acompañantes también buscaron estar a solas, en oración y paz", suma el padre jesuita Carlos Revelo.

Tres viajes

A Cartagena, la delegación de las FARC viajó en tres oportunidades.

La primera, el domingo 25, un día antes de la firma, cuando visitaron el claustro de San Pedro Claver y recibieron a autoridades del gobierno colombiano.

El lunes 26 salieron para la ceremonia protocolaria de la firma de fin del conflicto que se hizo en la explanada de banderas del Centro de Convenciones.

Y el martes 27, cuando regresaron al claustro de San Pedro Claver y donde, según el padre Revelo, un integrante del gobierno nacional les pidió disculpas por el impasse con el avión de guerra que raudo pasó sobre el cielo cartagenero justo cuando Timochenko leía su discurso, sorprendiendo a los presentes.

Se despidieron de Cartagena el miércoles con una oración por la paz, el perdón y la reconciliación dirigida por el Revelo, después de cuatro días de su "acuartelamiento de paz".

En las fotos que el sacerdote Revelo le entregó a El Tiempo se ve a toda la cúpula de pie y orando alrededor de una mesa cubierta con un mantel blanco y con una cirio en el centro. En otra imagen, la comitiva posa en una montaña en Turbaco.

Como ofrenda a la Compañía de Jesús, y agradecimiento por haberlos alojado, Timochenko entregó su discurso (de 12 páginas) de paz y reconciliación a la comunidad religiosa de Villa Claver.

Finalmente, "toda la comisión salió el miércoles, a las 10 de la mañana, en dos buses rumbo al aeropuerto internacional Rafael Núñez, de Cartagena, donde se dividió en tres grupos diferentes que partieron con rumbo desconocido", afirma Revelo.

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