Sugestiva división en el kirchnerismo por el rol de Bergoglio en los años 70

La mayoría de los oficialistas se distanció de las acusaciones contra el Papa por sus actos en la dictadura militar; del ala más dura, Gullo, Cabandié y Pérsico se diferenciaron con elogios
Nicolás Balinotti
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16 de marzo de 2013  

Una fina línea ideológica trazó una frontera en territorio kirchnerista. La designación de Jorge Mario Bergoglio como el papa Francisco derivó en un inesperado abanico de voces oficialistas que se contradicen al desempolvar el rol del ex arzobispo de Buenos Aires en tiempos de dictadura y represión militar.

El oficialismo no terminó de cerrar filas y unificar su postura. Después de las críticas a Bergoglio desde las organizaciones de derechos humanos y de vincularlo con "la Iglesia que oscureció el país", como manifestó ayer la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, en el kirchnerismo comenzaron a surgir voces enalteciendo la figura papal e intentando recomponer la relación.

"Estamos contentos y orgullosos con Bergoglio", planteó ayer a LA NACION el legislador porteño Dante Gullo, un referente peronista de la resistencia durante los difíciles años 70. En tren de mantenerse conciliador, también tuvo gestos de distensión el camporista Juan Cabandié, quien padeció en carne propia los terrores de la dictadura al sufrir la desaparición de sus padres. Cabandié fue el que designó a su compañero de bancada Alejandro Amor para homenajear a Francisco en la Legislatura porteña por parte del bloque kirchnerista.

El reconocimiento en la Legislatura nunca se concretó por una serie de cortocircuitos con Pro, que introdujo nuevos temas a la sesión sin previo acuerdo de los bloques opositores, según la versión de Gullo.

En el medio, en un incómodo equilibrio, parece haber quedado la presidenta Cristina Kirchner. El miércoles pasado reaccionó ante el peso histórico de la noticia con una fría y formal carta de felicitación a Bergoglio. Unas horas después, lo hizo con una mención fugaz al cierre de un acto en Tecnópolis, donde militantes kirchneristas silbaron y abuchearon la referencia a Francisco.

Con el avance de los días, en el kirchnerismo cada vez son más las voces de respaldo y congratulación a Bergoglio. Las excepciones siguen siendo Carlotto, Hebe de Bonafini, Luis D'Elía y un puñado de comunicadores sociales alineados con la Casa Rosada. Ellos caen de manera unánime sobre el pasado del cardenal durante la dictadura militar. Aunque D'Elía aportó una visión más contemporánea: "FRANCISCO I es a América Latina lo que Juan Pablo II fue a la Unión Soviética. EL NUEVO INTENTO DEL IMPERIO POR DESTRUIR LA UNIDAD SURAMERICANA [sic]", escribió en Twitter.

Referentes de la lucha por la vigencia de los derechos humanos en la Argentina, como Adolfo Pérez Esquivel, Alicia Oliveira y Graciela Fernández Meijide, salieron a desmentir al periodista y presidente del CELS, Horacio Verbitsky, que acusó a Bergoglio de no haber intercedido por los jesuitas Franz Jalics y Orlando Yorio, secuestrados en 1976.

Emilio Pérsico celebró la designación de Bergoglio, a quien definió como "peronista y un Papa de lujo", y desechó las acusaciones que le enrostraron por su rol en los 70. "He militado durante toda la dictadura y no he encontrado ninguna prueba de las denuncias de Verbitsky", aseguró el líder del Movimiento Evita y funcionario del Ministerio de Agricultura. Pérsico, además, contó que con Bergoglio hicieron una misa "en secreto" para rezar por la salud del venezolano Hugo Chávez.

El diputado bonaerense Fernando Navarro también objetó las acusaciones. Y ayer se refirió a las grietas en el oficialismo: "El debate no debe asustar. Se nos acusa de pensamiento único, de que no podemos disentir; y el día que lo hacemos, se sorprenden".

La fallida sesión de anteayer en la Legislatura porteña dejó heridas abiertas en el kirchnerismo. Hubo peleas internas porque no se logró homenajear al Papa ni tampoco se trató el presupuesto anual del parlamento. "Lo que pasó no debería dejar secuelas, pero generó ruido. Hay posiciones adoptadas desde antes con respecto a la Iglesia. Son decisiones propias de la militancia y pertenencia de cada uno. Personalmente es un orgullo que Bergoglio sea el Papa", dijo a LA NACION Alejandro Amor.

En medio de este berenjenal de elogios y acusaciones, las calles porteñas aparecieron ayer empapeladas con la imagen del Papa y la leyenda: "Francisco, argentino y peronista". La politización de la designación de Bergoglio es inevitable. Así fue como algunos kirchneristas y la mayoría de los opositores coincidieron en resaltar la figura del hombre del que habla todo el mundo.

MORENO PIDIÓ "UN APLAUSO PARA EL PAPA PERONISTA"

Muy poco después de las 10.30 de la mañana, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, como todos los viernes, hizo pasar a representantes de diversos rubros vinculados con la industria de la carne a su despacho de Diagonal Sur.

Cuando todos estuvieron adentro, y para sorpresa de la pequeña multitud que tiene como tarea fija reunirse con Moreno al final de la semana, el secretario exclamó: "¡Un aplauso para el Papa, que es argentino y es peronista!". Todos siguieron la orden del funcionario, como es habitual. El agitar de palmas se extendió por un minuto. Moreno, de fuertes convicciones católicas y peronistas, comenzó la reunión satisfecho.

Opiniones enfrentadas

Dirigentes políticos y de derechos humanos se refirieron al papel que tuvo Bergoglio durante la dictadura

  • Alicia Oliveira - Ex defensora del pueblo de la ciudad

    "Bergoglio sacaba del país a gente que estaba perseguida; para él era muy peligroso"
  • "La Iglesia argentina no dio ni un paso para colaborar con la verdad y la Justicia. Bergoglio pertenece a esa Iglesia"

    Estela de Carlotto - Abuelas de plaza de mayo
  • "Bergoglio no fue cómplice de la dictadura, pero creo que le faltó coraje para acompañar nuestra lucha"

    Adolfo pérez esquivel - Premio nobel de la paz
  • "De los testimonios que recibí jamás tuve testimonios de que Bergoglio fuera cómplice de la dictadura"

    Graciela Fernández Meijide - Ex integrante de la CONADEP
  • "La Iglesia que manda nunca fue liberadora. La iglesia formal siempre oprimió"

    Hebe de Bonafini - Madres de plaza de mayo
  • "Tengo una gran confianza en Jorge Bergoglio. Puede dar un giro significativo a la Iglesia"

    Raúl Zaffaroni - Juez de la corte suprema
  • "Cuando tuvo que declarar, usó todos los privilegios que pudo, fue reticente y sentimos que no quiso colaborar"

    Myriam Bregman - Justicia ya
  • "Bergoglio sólo declaró como testigo. Pero, como muchos, no tuvo el coraje suficiente para enfrentar a la dictadura"

    Rodolfo Yanzón - Abogado en causas de DD.HH.
  • "Francisco no tiene que mandar a su vocero a decir que son calumnias. Tiene que pedir perdón a los jesuitas Yorio y Jalics"

    Luis D’Elía - Dirigente kirchnerista
  • "Tratar de instalar que el Sumo Pontífice tuvo algo que ver con la dictadura es de una bajeza incalificable"

    Miguel Bazze - Diputado UCR
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