Suspendió su misión el mediador de EE.UU.

Sin resultados, optópor volver a su país
(0)
15 de diciembre de 2001  

WASHINGTON.- Sin poder poner un freno a la violencia en Medio Oriente, el mediador norteamericano Anthony Zinni decidió suspender toda nueva reunión con los dirigentes israelíes y palestinos y volver a los Estados Unidos, considerando que no están dadas las condiciones para sacar el conflicto del actual estancamiento diplomático.

Así lo informaron ayer fuentes cercanas al funcionario estadounidense, según las cuales Zinni ahora tiene intención de pedir a los líderes de los países árabes (como Egipto y Jordania, donde estuvo ayer) que ejerzan nuevas presiones sobre Yasser Arafat para que rompa de una vez para siempre con los extremistas de Hamas y la Jihad Islámica.

Un importante funcionario del Departamento de Estado norteamericano dijo a la prensa que Zinni tendría intenciones de regresar a Washington para dialogar con el secretario de Estado, Colin Powell.

En lo que se refiere a la misión de Zinni en Medio Oriente, el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, dijo: "No lo enviamos allá para siempre".

Como parte de las presiones que ejerce sobre la ANP, Estados Unidos pidió ayer a los países europeos no recibir o invitar a Arafat, con el fin de presionarlo para que haga mayores esfuerzos en pos del cese de la violencia en la región. En cambio, Alemania sugirió presionar también a Israel con ese fin, según un responsable estadounidense.

Este mensaje fue transmitido esta semana por el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, tras una gira por nueve países.

Durante su viaje, Powell reiteró ante colegas de varios países: "Trabajé muy duro para tratar de lograr que Arafat hiciera más de lo que ha hecho sobre los arrestos a los que debe proceder", declaró un responsable del Departamento de Estado con la condición de mantener el anonimato.

Sin invitaciones

"Cada vez que nosotros, Estados Unidos, lo presionamos para que haga estas cosas, va a Europa y ustedes lo reciben en sus bellas oficinas (...) y él no hace lo que debe hacer", agregó.

"Queremos que se mantenga tranquilo. A grandes rasgos, el mensaje es: no lo inviten a Europa, háganlo quedarse" en Medio Oriente, sugirió Powell.

Por otra parte, según este mismo responsable, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, pidió que Estados Unidos ejerciera presión sobre Israel reteniendo una parte de la ayuda a Tel Aviv.

"¿Por qué no retiran simplemente su ayuda a Israel?", preguntó Fischer a Powell, según el responsable del Departamento de Estado. Washington otorga cada año 3000 millones de dólares de ayuda a Israel.

"El secretario explicó que más presión ejercemos sobre (el primer ministro israelí, Ariel) Sharon, más es apoyado por su opinión pública, y eso no nos conduce a ninguna parte en términos de objetivos políticos", declaró el funcionario.

Los líderes europeos han instado a Sharon a no abandonar a Arafat, quien a menudo viaja al continente en tiempos de crisis para buscar apoyo.

Un alto responsable del Departamento de Estado norteamericano dijo ayer que se le había transmitido al líder palestino el mensaje que envió el gobierno de los Estados Unidos respecto de las invitaciones.

Horas después, el ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, John Manley, dijo que su país iba a continuar reconociendo a Arafat como el líder legítimo de los palestinos, a pesar de la oposición que ejerce un movimiento local.

"No sólo nuestro gobierno, sino Estados Unidos, está indicando que el señor Arafat es el vocero del pueblo palestino y la cabeza de la Autoridad Palestina", señaló Manley.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.