Temen un caótico regreso a casa de los evacuados por Rita

Las autopistas podrían volver a colapsar
Las autopistas podrían volver a colapsar
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26 de septiembre de 2005  

WASHINGTON.- Tan sólo un día después del paso del huracán Rita por las costas de Texas y de Louisiana, que resultó menos destructivo de lo previsto, miles de evacuados comenzaron ayer a retornar a sus hogares, a pesar de que las autoridades norteamericanas, incluido el presidente George W. Bush, pidieron a los damnificados que aguardaran algunos días más antes de regresar.

En tanto, después de la tragedia provocada por Katrina en Louisiana y tras la caótica evacuación masiva de la ciudad de Houston antes de la llegada de Rita, la Casa Blanca estudia la posibilidad de elaborar un plan nacional para lidiar con las consecuencias de desastres naturales o ataques terroristas a gran escala.

Para evitar el retorno en un breve lapso de las 2,5 millones de personas que evacuaron la zona a causa de la llegada de Rita, las autoridades estatales habían previsto un plan escalonado de retorno, que ayer no fue respetado.

Así las cosas, podrían repetirse las dramáticas escenas de la evacuación, cuando centenares de miles de personas quedaron atrapadas en las autopistas con los tanques de nafta vacíos por embotellamientos de hasta 23 horas.

Los problemas del retorno comenzaron a detectarse en las primeras horas de ayer. Tan sólo 50 kilómetros al sur de Dallas y a unos 300 de Houston ya había estaciones de servicio cerradas y las que estaban abiertas tan sólo disponían de un surtidor.

Después de que Rita azotó la región con mayor benevolencia de lo que se esperaba -se ha registrado una sola víctima mortal, contra las más de 1000, por el momento, que dejó el paso de Katrina-, el regreso de los refugiados a sus hogares se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de las autoridades.

El presidente George W. Bush volvió a insistir ayer a los evacuados en Texas y Louisiana que retrasaran su regreso a casa. Las autopistas podrían colapsar, lo cual dificultaría al ejército las tareas de rescate y asistencia, dijo el mandatario desde Austin, Texas. También las enfermeras y enfermeros, que son muy necesarios en Houston, están teniendo problemas para regresar a sus hospitales, agregó.

En vista del comienzo de la oleada de refugiados que regresan a sus casas, también el gobernador de Texas, Rick Perry, pidió "paciencia" a la gente. "La situación sigue siendo peligrosa", afirmó.

Mientras tanto, las operaciones de búsqueda y rescate de las víctimas del huracán Rita continuaban a lo largo de la frontera entre Texas y Louisiana. La atención de los rescatistas está concentrada en las zonas de Louisiana que quedaron bajo el agua, como el condado de Vermilion y la localidad de Laffite. El condado de Jefferson, en Nueva Orleáns, continúa inundado, aunque allí ya no quedaban habitantes desde el paso de Katrina.

El estado de Texas estimó entre 5000 y 8000 millones de dólares el costo de los daños causados por Rita, que anteayer tocó tierra como huracán de categoría 3 -en una escala de 1 a 5- en la frontera entre Texas y Louisiana, con ráfagas de viento de 193 kilómetros por hora, y dejó una vasta estela de destrucción en la región.

Plan nacional

Sin embargo, aunque Rita golpeó con menos dureza que Katrina las costas sureñas de Estados Unidos, dejó en evidencia la dificultad de las autoridades para organizar una evacuación masiva.

En ese sentido, Bush analiza llevar a cabo una reforma de los planes de emergencia que permita al Pentágono encabezar la respuesta a un desastre de gran alcance.

En una reunión que tuvo lugar ayer en la base militar de Randolph, en Texas, los mandos militares que coordinan la asistencia después del paso de Rita y de Katrina le pidieron a Bush un plan nacional para responder a las emergencias.

En el encuentro de ayer, el general John White dijo al presidente que los esfuerzos de búsqueda y rescate en Nueva Orleáns habían fracasado. El militar afirmó que con Rita la tarea había mejorado, pero porque habían contado con más tiempo para los preparativos. "En caso de un terremoto o algo parecido puede que no contemos con ese tiempo -añadió el militar-. Con un plan nacional de respuesta podríamos empezar rápidamente a poner manos a la obra y tendríamos la posibilidad de salvar a más gente."

Por su parte, Bush sugirió que ante un desastre de gran magnitud, el Pentágono debería convertirse en la principal agencia de coordinación y respuesta.

"Esa será una consideración muy importante en la que el Congreso deberá pensar", agregó.

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