Tensión en Perú por una sublevación

Unos 50 militares se levantaron en Toquepala, en el sur del país, y pidieron el arresto de Montesinos; Fujimori ordenó reprimirlos
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30 de octubre de 2000  

LIMA.- La crisis política que vive Perú se agravó ayer aún más luego de que un grupo de militares de un cuartel sureño se sublevó contra el presidente Alberto Fujimori, quien ordenó reprimir a los rebeldes. Al levantarse en armas, los insurrectos pidieron el arresto del ex asesor de Inteligencia Vladimiro Montesinos "para salvaguardar el honor del ejército".

Anoche, al cierre de esta edición, unos 50 militares rebeldes, liderados por el teniente coronel Ollanta Moisés Humala Tasso, se desplazaban por una ruta del sur del país desde la localidad de Toquepala, donde se inició el levantamiento, en dirección a la ciudad de Puno. En su poder tienen cuatro rehenes, incluido el general Oscar Bardales.

"El comando del ejército ha dispuesto que se tomen las acciones a fin de develar la actitud adoptada, salvaguardando de esta manera la estabilidad política y social del país", señaló el ejército en un escueto comunicado.

Tras este anuncio, los rebeldes emprendieron la huida del pueblo minero de Toquepala rumbo a Puno, por un camino que conduce a un fuerte militar situado en una zona de difícil acceso. Dos camiones militares perseguían a los sublevados, que se movilizaban en varios ómnibus y un camión, según relató el diácono de Toquepala.

Este episodio, que fue condenado por todos los sectores de la sociedad, refleja el grado de descomposición existente en las fuerzas armadas por el manejo de Fujimori del caso Montesinos. El paradero del ex jefe de Inteligencia -caído en desgracia a raíz de la emisión de un video en el que se lo ve sobornando a un político de la oposición- continúa siendo un misterio desde que regresó a Perú hace una semana, proveniente de Panamá, donde había pedido asilo.

Fuentes castrenses informaron que la cúpula militar ha tomado la sublevación "como un atrincheramiento de poca monta", dado que lo dirige un oficial de bajo rango con pocos hombres y escasa ascendencia en el ejército.

El principal líder de la oposición, Alejandro Toledo, ex candidato presidencial y líder de Perú Posible, rechazó la actitud del teniente coronel, porque desestabiliza el país.

"Soy un defensor de la democracia y jamás podré compartir una posición de esa naturaleza", dijo Toledo, tras indicar que este hecho se produce por el desgobierno que existe en el país, por lo que nuevamente insistió en la renuncia de Fujimori.

Por su parte, el defensor del pueblo, Jorge Santistevan, dijo que estaba indignado por la sublevación.

"Perú necesita conducirse a la democracia, de manera que una acción militar resulta perfectamente indignante", señaló, tras indicar que esta actitud es también un llamado de atención a Fujimori por la incertidumbre que ha creado en la nación.

Por otra parte, anoche un grupo de manifestantes se reunió frente al Palacio de Gobierno y cerca del Comando Conjunto de las fuerzas armadas para expresar su respaldo a Humala. El grupo de jóvenes llevaba carteles en los se que leía: "Por fin tenemos un verdadero patriota", "Humala, dignidad", "Humala no está solo, está con el pueblo", y pedían que se respete su vida en caso de ser detenido.

Pueblo tomado

Todo había comenzado a las 4 (hora local), cuando Humala y su grupo fuertemente armado (compuesto por su hermano, el mayor Antauro Humala -recientemente dado de baja-, un suboficial, 49 soldados y tres civiles) tomaron la plaza central de Toquepala y luego se dirigieron a una mina cuprífera propiedad de la mayor productora de cobre del país, Sou- thern Copper Corporation.

Los militares obligaron a los habitantes a mantenerse en sus casas y solicitaron alimentos y apoyo a la empresa minera.

En un manifiesto enviado a los medios de prensa, el teniente coronel Humala declaró:"Desconocemos toda autoridad a los delincuentes: Alberto Fujimori, José Villanueva (relevado anteayer como jefe del ejército) y Vladimiro Montesinos, obstruyendo así sus pretensiones de degenerar al pueblo y al ejército peruanos".

Y agregó que sólo depondrá las armas "cuando se legitime la cadena de mando y haya un presidente verdaderamente elegido por el pueblo". También anticipó que saldría del cuartel con sus soldados para emprender una marcha de remembranza para "reeducar" a sus soldados "en el calor del pueblo". "Esta marcha se realizará en todo el territorio patrio y sólo en caso de ser hostigados o atacados, o de que el pueblo sea reprimido, se hará uso de las armas", señaló.

La insubordinación tiene lugar un día después de que Fujimori relevó a todo el alto mando de las fuerzas armadas, en una medida destinada a reemplazar a oficiales considerados como estrechamente vinculados con Montesinos. Humala criticó esos cambios.

El "aprendiz"

  • LIMA (AP).- El defensor del pueblo, Jorge Santistevan, dijo ayer que recibió la noticia de la sublevación del teniente coronel Ollanta Humala "con enorme indignación" e hizo un parangón con el golpe militar que el coronel Hugo Chávez intentó en Venezuela. "Yo no sé cómo en este momento puede aparecernos en Perú una suerte de Chávez o aprendiz de Chávez, despistado de la historia, que pretenda favorecer un golpe militar" en este país, dijo Santistevan.
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