"Tiene todas las cualidades que hacen a las grandes princesas"

Reinildis van Ditzhuysen, experta en la casa real holandesa, cree que la presencia de Máxima junto a su marido beneficia al país y a las otras monarquías europeas
Reinildis van Ditzhuysen, experta en la casa real holandesa, cree que la presencia de Máxima junto a su marido beneficia al país y a las otras monarquías europeas
Luisa Corradini
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30 de enero de 2013  

AMSTERDAM - Todavía conmovidos por el inesperado mensaje de la reina Beatriz para anunciar su inminente abdicación , los holandeses comienzan a imaginar cómo serán sus futuros soberanos a partir del 30 de abril, cuando accedan al trono el príncipe Guillermo Alejandro, heredero de la corona de Orange, y su esposa, Máxima.

"Nadie lo sabe. Nunca se sabe. Un nuevo rey es siempre como un futuro bebe: se lo espera durante nueve meses, se piensa que será de una forma o de otra, pero la confirmación jamás llega antes del nacimiento", opina la historiadora Reinildis van Ditzhuysen, una de las mejores especialista de la casa real de Holanda.

Van Ditzhuysen, en todo caso, tiene pocas dudas: "Ambos están perfectamente preparados. Máxima tiene un caudal de simpatía entre los holandeses apenas superado por su suegra. Ahora todo depende de ellos. En nuestra época, la aceptación de la monarquía depende absolutamente de quien la ejerce. Sólo basta mirar lo que sucede en Gran Bretaña. Cuando los hijos de la reina Isabel se casaban, se divorciaban y lavaban sus trapos sucios en público, los británicos comenzaron a denostar la institución. Ahora, todo ha vuelto a su sitio", precisó en una entrevista con LA NACION, en Amsterdam.

Para esa reconocida especialista de la Casa de Orange, el único punto oscuro de su brillante trayectoria fue el escándalo paralelo a su boda, en 2002, cuando el Parlamento holandés prohibió que el padre de Máxima asistiera a la ceremonia por su papel durante la última dictadura militar. Una vez superado ese traspié, con extraordinaria personalidad, Máxima arrasó todo a su paso.

"La princesa no tiene sangre azul, es verdad, pero tiene todas las cualidades que hacen a las grandes princesas: una sonrisa fascinante, belleza, espontaneidad, encanto, compasión, entusiasmo comunicativo?", opina.

Trabajo solidario

Los holandeses saben que la futura reina trabaja a favor de los necesitados.

Saben que Máxima pone su experiencia y su conocimiento del mundo bancario al servicio de políticas de microfinanzas en los países en vías de desarrollo.

También ha puesto su popularidad al servicio de las Naciones Unidas.

"Cuando sea reina, tal vez se vea obligada a renunciar a esas actividades. Sería una lástima", dice Van Ditzhuysen.

En el seno de la familia reinante, Máxima fue la primera en apoyar abiertamente la lucha por la igualdad de derechos para los homosexuales.

En un acontecimiento totalmente inhabitual, en 2009 interpeló directamente a sus antiguos colegas, los banqueros, cuyas actitudes irresponsables "habrían provocado la crisis" que azota el planeta.

"Es obvio que eso tampoco podrá volver a decirlo cuando sea reina. El trabajo de monarca es mucho más exigente que el de príncipe. Y si bien ella no tendrá funciones dentro del aparato del Estado, será la soberana de este país", señala la experta.

En todo caso, Máxima tuvo en los últimos años el mejor de los profesores: la propia reina Beatriz, que -entre paréntesis- fue "una soberana perfecta", afirma.

"Máxima ha acompañado a la reina en casi todos los desplazamientos oficiales. La soberana le ha explicado en detalle los secretos de una visita de Estado y los desafíos que la esperan. Ambas tienen una excelente relación", asegura.

El ejercicio de la monarquía será todavía más riguroso para Guillermo Alejandro, en su calidad de jefe del Estado.

"El futuro rey se verá obligado a renunciar a sus funciones en el Comité Olímpico Internacional (COI), sus viajes serán mucho más organizados y dejará poco lugar a la espontaneidad", señala Van Ditzhuysen.

Esto no quiere decir, sin embargo, que Máxima y su familia cambiarán la forma de relacionarse con familiares y amigos.

"Los monarcas podrán seguir yendo de vacaciones a la Argentina como lo hacen ahora, sin problemas. Eso entra naturalmente en el terreno privado. Deberán, sin embargo, tener cuidado en cómo gastan el dinero. Ese famoso avión que tiene la reina a su disposición provoca cada vez más quejas de la gente, que considera que los desplazamientos privados no deben ser financiados con el dinero público", agrega Van Ditzhuysen.

Pequeños cuidados

Si Guillermo Alejandro y Máxima son cuidadosos en esas pequeñas cosas, habrán ganado definitivamente la fidelidad y el apoyo de sus súbditos.

"Entre 75% y 80% de los holandeses están a favor de la monarquía. Los republicanos son casi inexistentes en nuestro país", asegura la experta.

Junto a su esposo, la presencia de Máxima no sólo ha sido benéfica para el futuro de Holanda. Su papel también fue determinante en la gran familia de las monarquías europeas: ella fue un modelo para las nuevas estrellas de la nobleza de tiara, esas plebeyas -Letizia de España, Mary de Dinamarca, Charlène de Mónaco, Mette-Marit de Noruega o Kate Middleton- cuya irrupción en la escena monárquica cambió completamente la concepción y la percepción de la realeza. Ella fue quien dio los primeros pasos.

"Todo será perfecto. Puedo asegurarlo -concluye Van Ditzhuysen-; estamos presenciando el momento culminante de un formidable destino."

Dixit

"Si bien Máxima no tendrá funciones dentro del Estado, será la soberana de este país"

R. van Ditzhuysen

Historiadora

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