Trump agudiza la guerra comercial y China advierte que tomará represalias

Trump, acompañado ayer por su mujer Melania en uno de los pasillos de la Casa Blanca
Trump, acompañado ayer por su mujer Melania en uno de los pasillos de la Casa Blanca Fuente: AFP - Crédito: Jim Watson
Tras la entrada en vigor de la suba de aranceles del 10% al 25%, el presidente dijo que no tiene apuro en llegar a un acuerdo; continúan las negociaciones en EE.UU.
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11 de mayo de 2019  

WASHINGTON.- En una nueva escalada de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el gobierno de Donald Trump subió desde ayer del 10% al 25% los aranceles a importaciones del país asiático por valor de 200.000 millones de dólares, lo que encendió las alertas para la economía global y llevó a Pekín a advertir que tomará represalias.

Luego de una ronda de negociaciones en Washington anteayer para alcanzar contra reloj un acuerdo comercial, en una serie de tuits matutinos el mandatario republicano defendió ayer su decisión de subir los aranceles. Allí afirmó que no es necesario apresurarse para sellar un pacto y que la economía norteamericana tendrá un impulso mayor por los gravámenes que por un eventual acuerdo.

"Las conversaciones con China continúan de una manera muy agradable, no hay ninguna prisa", escribió Trump. "¡Seguiremos negociando con China con la esperanza de que no intenten rehacer de nuevo el acuerdo! Los aranceles traerán mucha mayor riqueza a nuestro país que un acuerdo incluso fenomenal a la manera tradicional", añadió.

Las conversaciones en Washington buscan superar una guerra arancelaria que desde el año pasado sacudió los mercados y afectó a 360.000 millones de dólares de comercio bilateral, sobre todo las exportaciones agrícolas estadounidenses a China. Las tarifas también hicieron blanco en los sectores manufactureros de ambos países.

Trump quiere que China cambie sus políticas sobre propiedad intelectual, reduzca sus masivos subsidios a sus empresas estatales, compre más productos estadounidenses y deje de forzar a las compañías extranjeras a compartir secretos tecnológicos.

Más allá del aumento de las tarifas, e incluso a pesar de que Pekín amenazó con represalias, los negociadores en Washington acordaron ayer seguir en la mesa de negociación por segundo día, manteniendo vivas las esperanzas de un eventual pacto comercial.

Esas conversaciones para terminar con la disputa fueron "constructivas", informó ayer el secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, que envió una señal de que ambas potencias podrían cerrar un acuerdo que evitaría riesgos para la economía mundial. El funcionario habló con la cadena CNBC tras dos horas de negociaciones con una misión china liderada por el viceprimer ministro, Liu He.

Minutos antes, ambos se saludaron en la sede del representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, en Washington. En su hotel, Liu dijo que las negociaciones transcurrieron "bastante bien", según la agencia Bloomberg, que, sin embargo, también citó fuentes que indicaron que los progresos fueron escasos.

Más tarde, Trump se ocupó de calmar los mercados financieros al aclarar que a pesar de un revés significativo entre las dos partes en la última semana, las conversaciones en Washington no habían provocado una ruptura completa. "En los últimos dos días, Estados Unidos y China sostuvieron conversaciones francas y constructivas sobre el estado de la relación comercial entre ambos países", dijo en el tuit, en el que elogió su relación con el presidente chino, Xi Jinping.

"Mientras tanto, Estados Unidos impuso aranceles a China, ¡que pueden o no eliminarse en función de lo que suceda con las futuras negociaciones!", agregó.

Trump, que adoptó políticas proteccionistas en el marco de su agenda "Estados Unidos primero", había justificado su decisión de subir los aranceles al afirmar que China "rompió el acuerdo" que negociaban ambos países.

El presidente dijo también que ayer empezaría el "papeleo" para gravar con un 25% otras importaciones chinas valoradas en 325.000 millones de dólares.

En Pekín, el Ministerio de Comercio chino afirmó que lamentaba "profundamente" la decisión de Washington, y advirtió que adoptará las contramedidas necesarias, sin ofrecer detalles. "Esperamos que las partes puedan encontrarse en una posición intermedia y trabajar juntas para resolver los problemas existentes a través de la cooperación y la consulta", añadió en un comunicado.

En medio de las negociaciones y sin señales de que el gobierno de Trump vaya a revertir el alza, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza impuso el nuevo arancel del 25% sobre más de 5700 categorías de productos procedentes de China.

Por separado, la oficina del representante comercial dijo que los cargamentos marítimos que partieron de China antes de la medianoche de ayer no estarán sujetos al nuevo gravamen siempre que lleguen a Estados Unidos antes del 1° de junio. Estos cargamentos tendrán la tarifa original del 10%.

El período de gracia no fue aplicado en las tres rondas previas de aranceles impuestos el año pasado sobre productos chinos, que tuvieron períodos de información mucho más largos de por lo menos tres semanas antes de la entrada en vigor.

"Este aplazamiento podría crear una ventana oficiosa durante la cual Estados Unidos y China pueden seguir negociando", escribió en una nota Goldman Sachs. "De alguna manera, es una señal positiva" que las conversaciones prosigan, añadió.

"El riesgo de un colapso total de las conversaciones ciertamente se incrementó", advirtió ayer, por su parte, la calificadora de riesgo Moody's, en un informe citado por CNN.

Una extensa lista de 5700 productos

China provee más de la mitad de las importaciones norteamericanas, por lo que la población sentirá el impacto del aumento de las tarifas del 10% al 25%

Alimentos

De los 5700 productos incluidos en la lista que incrementa los aranceles, casi 1000 son alimentos y bebidas: verduras, hortalizas, legumbres, frutas, jugos, cortes de carnes, pescados y moluscos, manteca, huevos y miel

Electrónicos y autos

De los 200.000 millones de dólares que se recogerán por los nuevos aranceles, el sector más afectado es el de computadoras y accesorios (23.000 millones de dólares). También suben aranceles para vehículos y autopartes

Químicos y minerales

Más de 1000 ítems corresponden a químicos y minerales, fertilizantes y pesticidas. El extenso listado incluye también muebles (11.000 millones de dólares) y equipajes (mochilas, bolsos, valijas y carteras), por 6600 millones de dólares

Agencias Reuters, AFP, AP y ANSA

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