Un curso de periodismo de EE.UU. irrita al régimen cubano

Alumnos cubanos aprenden el oficio en la Sección de Intereses de Washington en La Habana; Castro expresó su malestar
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4 de junio de 2015  

LA HABANA.- Unos 30 cubanos se sientan en una sala de conferencias durante varias horas cada semana y aprenden el abecé del periodismo: cómo reportar una noticia, titular y verificar fuentes. Sin embargo, para su gobierno, son parte de una actividad criminal.

No es sólo que estudien periodismo en un país en donde los medios están controlados por el Estado, sino cómo y en dónde lo hacen: dentro de la Sección de Intereses de Estados Unidos, el resguardado puesto de un gobierno que pasó décadas intentando debilitar al régimen de la isla.

Los cubanos toman cursos de periodismo independiente, dirigidos por profesores de Estados Unidos mediante un enlace de video, y saben perfectamente que se arriesgan a ser perseguidos e incluso arrestados.

"Estos cursos son una muy buena oportunidad para nosotros, para quienes no tienen recursos ni trabajo, y no creo que haya algo de malo en eso", dijo Eleyn Ponjuán, de 19 años, que asiste a las sesiones semanales.

El programa de periodismo fue criticado en Cuba en medio de las negociaciones para reanudar relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana tras más de 50 años.

Funcionarios de Cuba y Estados Unidos dicen que están cerca de reabrir embajadas. Las negociaciones son cerradas, pero Raúl Castro mencionó los cursos educativos cuando le preguntaron sobre los obstáculos que aún existen para mejorar las relaciones. "Lo que más me preocupa es que continúen haciendo las cosas ilegales que hacen ahora", dijo Castro, en referencia a las actividades de la Sección de Intereses de Estados Unidos. "Por ejemplo, graduar periodistas independientes", detalló.

Los cubanos ven los cursos como una extensión de los esfuerzos de Estados Unidos para debilitar el gobierno de la isla, algo que en el pasado se hizo a través de programas diseñados para fortalecer a la sociedad civil independiente.

Fuera de agenda

Funcionarios del Departamento de Estado no discutieron en detalle el programa de periodismo, debido a que no querían entorpecer las conversaciones, que empezaron con el anuncio histórico de una distensión por parte de Raúl Castro y Barack Obama el 17 de diciembre pasado.

"Estados Unidos trabaja para promover la libertad de expresión en el mundo a través de encuentros bilaterales y una diplomacia multilateral", señaló el Departamento de Estado norteamericano.

Cuba consagra en su Constitución el control sobre las organizaciones noticiosas del país, y usa a los principales diarios y emisoras para difundir el discurso oficial del Partido Comunista. Se toleran unos pocos blogs independientes y diarios web, aunque algunos, como el conocido sitio de la disidente Yoani Sánchez 14ymedio, están bloqueados en la isla.

Internet es en general irrelevante, ya que las conexiones caseras están muy restringidas y acceder a través de los centros de gobierno aún es prohibitivamente caro. La hora de conexión más barata cuesta un 10% del salario mensual promedio, de 20 dólares.

Sin embargo, la gente que practica el periodismo independiente es catalogada de "contrarrevolucionarios", una imputación que Ponjuán refuta. "No me considero contrarrevolucionaria, al contrario", dijo en su casa, ubicada en un barrio pobre de La Habana, desde donde dirige una biblioteca comunitaria.

Hildebrando Chaviano, un antiguo abogado del gobierno ahora disidente, dijo que los cursos para principiantes de nivel intermedio de periodismo que tomó en la Sección de Intereses le ayudaron a redactar mejor los artículos que aparecen en el sitio de noticias Diario de Cuba y en otros lugares.

"No intentamos destruir al país, nuestro interés es que funcione mejor", dice. "Para hacerlo, tienes que criticarlo. Pero el gobierno es alérgico a la crítica."

Cuba ya se había quejado en el pasado de los cursos. El Ministerio de Relaciones Exteriores entregó en 2013 al gobierno de Obama una nota diplomática de protesta.

Ben Fox

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