"Un gran ejercicio de propaganda"

El embajador argentino en Riad afirmó que sembraron el temor
Celina Chatruc
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14 de mayo de 2003  

Todos los vidrios de su casa estallaron en pedazos, pero ellos no tienen "ni un rasguño". Sin embargo, el "fuerte susto" que sufrieron una pareja de argentinos y sus tres hijos, que viven en uno de los barrios atacados anteanoche en Riad, dejó marcas profundas.

Luis Domingo Mendiola, el embajador argentino en Arabia Saudita, no quiso revelar la identidad de esta familia. Pero advirtió, mientras los aeropuertos de ese país se llenaban de gente ansiosa por partir, que los ataques "fueron bastante traumáticos para los extranjeros".

El miedo fue una de las principales secuelas de los atentados y puede "hacerle mucho daño al país", dijo Mendiola a LA NACION, porque los profesionales que se van "no pueden ser reemplazados en 24 horas". En este sentido, el diplomático observó que los 81 argentinos que viven en Arabia Saudita son profesionales que en general llegaron contratados, y destacó que sólo los estadounidenses que residen en ese país son por lo menos 35.000.

Los atentados, atribuidos a la red terrorista Al-Qaeda, ocurrieron en tres barrios residenciales cerrados habitados por extranjeros. Allí no viven más argentinos que los cinco miembros de la familia mencionada y en toda la capital residen menos de 30 compatriotas, dijo Mendiola.

Ubicados a unos 20 kilómetros al nordeste de Riad, los barrios están compuestos por casas y edificios bajos, distribuidos en una superficie de unas ocho por siete cuadras. "Están rodeados por una pared, con las entradas muy protegidas", explicó el embajador.

Precauciones insuficientes

Medidas de seguridad cómo éstas habían sido reforzadas hace una semana, cuando el Departamento de Estado estadounidense alertó sobre la posibilidad de inminentes atentados, según Mendiola. No bastaron, sin embargo, para evitar que los terroristas lograran infiltrarse en los barrios cerrados e hicieran explotar tres bombas que dejaron decenas de muertos.

"Se tomaron precauciones, pero nunca se sabe cómo y cuándo van a ocurrir estas cosas", opinó el funcionario, que definió los ataques como "los atentados más graves en la historia de Arabia Saudita" y "un ejercicio de propaganda muy importante", ya que se efectuaron horas antes de la visita al país del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell.

Respecto de las causas que los provocaron, Mendiola observó que "Al-Qaeda está contra el régimen de Arabia Saudita y trata de debilitarlo; de provocar un desencuentro con su aliado, Estados Unidos". Si bien "no lo logró", agregó, "sí consiguió algo casi tan efectivo: sembrar el miedo".

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