Un mes después, la resistencia contra el presidente toma impulso

Los legisladores fueron recibidos con protestas en sus distritos por las medidas de Trump
E. Stephenson
Joseph Ax
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26 de febrero de 2017  

BRANCHBURG, Nueva Jersey.- El legislador Leonard Lance, que participó de más de 40 audiencias públicas con votantes de su distrito en el estado de Nueva Jersey, nunca se encontró con una multitud semejante a la del miércoles pasado.

En una escuela secundaria local, el legislador republicano enfrentó abucheos, insultos y preguntas cáusticas de boca de más de 1000 vecinos, mientras otros cientos se agolpaban afuera con carteles que decían "Resistencia a Trump ".

La misma escena se repitió esta semana en todo Estados Unidos, durante el primer receso del Congreso desde que Donald Trump es presidente. Los legisladores republicanos que volvieron a sus hogares debieron enfrentar una ola de furia por una amplia gama de temas, desde la inmigración y el servicio de salud hasta los posibles vínculos de Trump con Rusia.

Estas acaloradas protestas son la expresión más reciente de una seguidilla de actos, marchas y manifestaciones que no muestra signos de amainar cuando ya pasaron más de 30 días de la asunción.

Ante este ímpetu anti-Trump, ya se habla de un movimiento estilo Tea Party, pero de signo contrario, en referencia a las protestas de 2009 que terminaron transformando el Partido Republicano y que probablemente hayan sentado las bases de la sorprendente victoria electoral de Trump.

"De aquella experiencia lo que se puede aprender es la constancia, la repetición, y no aceptar un no como respuesta", dijo Victoria Kaplan, organizadora del grupo progresista de base MoveOn.

"Desde el día mismo de la asunción de Trump, cuando millones de manifestantes se sumaron a las marchas de mujeres en todo el mundo, los organizadores de izquierda han buscado capitalizar ese enojo para alimentar una campaña política a largo plazo.

Surgieron cientos de organizaciones progresistas en todo el país, algunas de ellas afiliadas a organizaciones nacionales, como Indivisible o MoveOn, que facilitan la coordinación de la protesta.

Esta semana, en Nueva Jersey y en Virginia, los ciudadanos se congregaron en las sedes municipales con carteles con la leyenda "Desacuerdo", que tenían en alto como muestra de desaprobación a las respuestas de sus representantes.

Algunos senadores norteamericanos, como el republicano Pat Toomey, de Pensilvania, sufren protestas semanales frente a sus oficinas, y la red de salud de Pensilvania instaló irónicamente esta semana una "sede municipal" con un traje vacío en un perchero en el lugar donde debía estar Toomey, que se negó a asistir y escuchar los reclamos.

Ya hay marchas programadas en todo el país para los próximos meses, incluidas varias en Washington, vinculadas a los derechos de los gays, la ciencia, y para presionar a Trump para que revele su declaración de impuestos.

El inaudito número de protestas -la semana pasada hubo tres llamados a la acción en todo el país y en el lapso de cinco días- hace que muchos analistas políticos se pregunten si este impulso puede mantenerse en el tiempo.

Pero varios expertos aseguran que el nivel de indignación no solo no está cediendo sino que se profundiza, tras un tumultuoso primer mes de gobierno en el cual las palabras y acciones de Trump no dieron respiro a los liberales.

"No estamos ni cerca de alcanzar el punto de saturación de la protesta", dice Michael Heaney, autor y profesor de la Universidad de Michigan. "Por el contrario, la cosa recién empieza."

La clave de los organizadores es convertir las manifestaciones de gran escala en una acción sostenida en el tiempo, elaborando bases de datos con nombres de simpatizantes y alentando las protestas a nivel local.

El magnate propone una marcha masiva

@RealDonaldTrump: "Quizás las millones de personas que votaron para hacer a Estados Unidos grande otra vez deberían tener su propia manifestación. Sería la más grande de todas"

Arenga

A través de Twitter, su red predilecta, el presidente Donald Trump invitó ayer a sus simpatizantes y partidarios a organizar marchas y manifestaciones en oposición a las numerosas concentraciones de protesta en el país y el mundo que objetan el nuevo gobierno republicano

Movilizaciones

Innumerables protestas se desarrollan en todo el mundo contra las políticas de Trump, que abarcan numerosas temáticas, como los derechos de las mujeres, los ataques y presiones a los inmigrantes, la embestida contra la libertad de prensa y las nuevas tendencias de la Casa Blanca para quebrar varias leyes, como las de igualdad de los transgénero o el Obamcare

Traducción de Jaime Arrambide

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