Un minisubmarino intentará el rescate

Moscú solicitó oficialmente a Londres el descenso del LR5
Moscú solicitó oficialmente a Londres el descenso del LR5
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21 de agosto de 2000  

MOSCU (AFP).- Aunque las esperanzas de encontrar sobrevivientes parecen haber sido prácticamente descartadas, Moscú solicitó oficialmente anoche la intervención del minisubmarino de rescate británico LR5 en las tareas de salvamento del sumergible nuclear ruso Kursk, varado a 107 metros de profundidad en el mar de Barents.

"La hora de la inmersión no fue confirmada, pero sin duda tendrá lugar en las próximas horas", dijo anoche un vocero del Ministerio de Defensa británico.

El anuncio se produjo después de un día de gran pesimismo en el que doce buzos noruegos intentaron infructuosamente abrir la salida de emergencia del Kursk para permitir el acoplamiento del minisubmarino. Según versiones no confirmadas, habría incluso un tripulante atrapado en la cámara.

El escuadrón noruego no pudo despejar la escotilla, un enorme disco de 250 kilogramos, pero se disponía anoche a intentarlo nuevamente con mayor optimismo.

Según el vocero de la marina rusa, Igor Dygalo, los buzos noruegos efectuaron un entrenamiento de urgencia en un submarino similar al Kursk y se aprestaban a descender nuevamente junto con expertos rusos e ingleses.

El Kremlin temía que el LR5 no pudiese acoplarse a la escotilla de la salida de emergencia de la popa por el daño sufrido en el accidente. Eso hubiese significado el fin de la última esperanza de rescate para eventuales sobrevivientes.

Los buzos noruegos fueron más optimistas que las propias autoridades rusas, luego de anunciar que habían encontrado burbujas de oxígeno en tres compartimientos.

El minisubmarino intenta un rescate

Las autoridades rusas solicitaron a Gran Bretaña que el LR5 comience su descenso para buscar a posibles sobrevivientes

MURMARSK, Rusia.- Luego de pasar por momentos de extremo pesimismo, el primer día de las operaciones internacionales de rescate terminó ayer con un atisbo de esperanza para evacuar a los posibles sobrevivientes del submarino nuclear Kursk, atrapado a 107 metros de profundidad en el mar de Barents.

El optimismo llegó cuando el Kremlin pidió oficialmente a las autoridades británicas que el minisubmarino de rescate descendiera hasta el lugar donde el sumergible está encallado en el lecho del mar. "La hora de la inmersión no fue confirmada, pero sin duda tendrá lugar en las próximas horas", precisó un vocero del Ministerio de Defensa británico.

El minisubmarino de rescate LR5 llegó anteayer al mar de Barents para encabezar el proceso de evacuación de los posibles -y cada vez menos probables- sobrevivientes del Kursk. En cada inmersión, el pequeño sumergible puede sacar a la superficie a 16 personas. Para ello debe acoplar una manga de escape a la salida de emergencia del submarino, cuya escotilla debe ser previamente abierta.

La solicitud del Kremlin llegó tras horas de pesimismo entre las mismas autoridades rusas, quienes habían desechado cualquier participación del LR5.

En los primeros momentos de las operaciones de rescate de ayer, buzos noruegos habían desestimado que la escotilla a la que se debe acoplar el minisubmarino pudiese ser abierta por las fisuras provocadas durante el accidente del Kursk.

Sin embargo, el vocero de la marina rusa, Igor Dygalo, afirmó anoche que los submarinistas noruegos tuvieron en las últimas horas de ayer un entrenamiento de urgencia en un submarino similar al Kursk y se disponían a abrir la escotilla.

Por su parte, autoridades militares noruegas informaron que el LR5 británico llevará a bordo en su descenso de hoy a expertos rusos.

"El LR5 fue elegido el domingo tras una reunión de expertos rusos, noruegos y británicos", señaló un vocero de la comandancia militar noruega, Erland Rones, precisando que el aparato llevaría a bordo uno o varios expertos rusos y que su objetivo es "hallar sobrevivientes" .

Aunque los buzos noruegos no confirmaron la existencia de sobrevivientes, detectaron burbujas de oxígeno en tres sectores de la popa del submarino nuclear. La colisión del sumergible hace ocho días destruyó la proa e inundó todos sus compartimentos. Basadas en esas estimaciones, las autoridades rusas desecharon anteayer la posibilidad de que alguno de los 118 tripulantes del sumergible haya sobrevivido. Sin embargo, las burbujas de aire actuarían como depósito de oxígeno para posibles sobrevivientes.

"Aún trabajamos sobre la teoría de que buscamos a sobrevivientes", dijo anoche el brigadier Kjell Grandhagen, vocero de la armada de Noruega.

Según los buzos, una de las burbujas estaría en la cámara de evacuación, por lo que su escotilla, un disco de 250 kilogramos, podría ser abierta para acoplar la manga de rescate del minisubmarino LR5.

Fricción entre los mandos

Durante toda la jornada de operaciones conjuntas, las autoridades rusas y noruegas se contradijeron respecto de las posibilidades de apertura de la escotilla.

Al mando del salvataje en el mar de Barents, el viceprimer ministro ruso, Ilia Klebanov, afirmó que la escotilla era "imposible de abrir" para los buzos, por lo que se usaría una grúa de uno de los barcos que participan en las operaciones. Desde el comienzo de las tareas de rescate, la marina rusa temió que las salidas de emergencia estuvieran tan dañadas que fuese imposible cualquier proceso de evacuación.

Pero ayer voceros noruegos confirmaron que la escotilla está en perfectas condiciones y que será abierta. "Nuestros buzos encontraron que la escotilla exterior de la salida de emergencia posterior no ha sido dañada", dijo Grandhagen.

En otro entredicho de noruegos y rusos, fuentes del Kremlin afirmaron ayer que los buzos detectaron la presencia de un cuerpo atrapado en la salida de emergencia.

"Los buzos intentaron abrir la escotilla exterior y se dieron cuenta de que ya habían tratado de abrirla desde el interior y de que por lo tanto un miembro de la tripulación estaría dentro de la cámara", dijo Klebanov.

Sin embargo, un vocero de las fuerzas armadas de Noruega negó que hubiese un tripulante atrapado en la escotilla de auxilio. Las contradicciones surgidas entre los mandos rusos y noruegos son parte de la reticencia con la que el Kremlin ha solicitado ayuda internacional para rescatar a los tripulantes del Kursk. Sin embargo, un vocero noruego afirmó ayer que a pesar de las fricciones, la cooperación continúa siendo buena.

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