Un niño con cáncer pide por su padre

Está secuestrado en poder de las FARC
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1 de diciembre de 2001  

BOGOTA.- Una avalancha de personas de todas las edades y condiciones sociales ha ofrecido canjearse por el padre de un niño que padece cáncer terminal, que antes de morir sólo desea ver a su papá, un policía secuestrado por la guerrilla.

En uno de los episodios más tristes de la guerra colombiana, Andrés Felipe Pérez, de 12 años, sin cabello por los efectos de la quimioterapia y conectado a una máquina de diálisis, les pidió a las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que liberen a su padre, el cabo de policía Norberto Pérez, secuestrado hace 20 meses.

El menor padece cáncer renal con metástasis ósea y pulmonar, precisó Rafael Peña, médico que lo atiende.

"Quiero pedirles a los señores de las FARC que muy pronto lo liberen", suplicó Andrés Felipe hace unos días y explicó que su padre era el único donante compatible para reemplazar el riñón enfermo.

La guerrilla no ha respondido a su ruego, aunque semanas antes de que el niño fuera internado en el hospital, los rebeldes afirmaron que considerarían la petición sólo si el menor viajaba a la zona desmilitarizada para ser examinado por uno de sus médicos.

Pero si los insurgentes no se han conmovido, esta semana al menos un periodista, un electricista y varios jóvenes han ofrecido cambiar de lugar con el policía en poder de los rebeldes. También organizaciones internacionales han empezado a pronunciarse. Y a las voces populares se le ha sumado el presidente Andrés Pastrana.

"Es un gesto que no tiene ningún costo para las FARC. Ojalá que el padre de Andrés Felipe pueda regresar muy pronto para ver a su hijo", dijo Pastrana.

Un editorial del jueves último del diario El Tiempo, el principal del país, les pidió a las FARC considerar la libertad del policía retenido. "¿Cómo creer en la "justicia social" de una organización sorda a las demandas de un niño moribundo?", se preguntó el periódico capitalino.

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