Un vuelo a La Habana alimentó el misterio que rodea a Snowden

Durante todo el día se creyó que iba a bordo de un avión de Aeroflot que cambió su ruta habitual a La Habana; el piloto luego lo desmintió
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12 de julio de 2013  

WASHINGTON.- El fantasma de Edward Snowden recorrió ayer medio mundo, sembrando perplejidad a su paso, a bordo de un avión comercial de Aeroflot que cubría la ruta Moscú-La Habana. El sospechoso desvío de la ruta habitual del vuelo, que trazó un extraño recorrido y evitó el espacio aéreo de Estados Unidos, hizo sonar las alarmas de que el ex analista de la CIA viajaba en ese avión rumbo a Cuba, el único destino directo a América latina desde Rusia.

El vuelo AFL150 debía viajar en dirección noroeste, sobre Escandinavia, Islandia y Groenlandia, antes de girar al sur sobre Canadá y Estados Unidos. Se trata de la ruta de costumbre, la más corta y segura, ya que sigue la curva de la tierra y se mantiene cerca de varios puntos de aterrizaje en caso de emergencia. En vez de eso, el vuelo cruzó el Atlántico en dirección suroeste.

Según se dijo más tarde, con el avión ya aterrizado en el aeropuerto José Martí, el desvío se debió a estrictas razones climáticas, para evitar turbulencias previstas en el recorrido original. Los reporteros que lo aguardaban se quedaron con las ganas de ver bajar a Snowden mezclado entre los pasajeros. Una ausencia que más tarde confirmó el piloto de la nave.

Lejos de las conjeturas que se manejaban sobre su paradero, el verdadero Snowden habría permanecido en su lugar de siempre , la zona de tránsito del aeropuerto Sheremetievo de Moscú, que hace 20 días adoptó como residencia temporaria. Allí se instaló luego de volar desde Hong Kong -donde filtró los documentos clasificados a la prensa- por temor a que las autoridades de la isla lo entregaran en bandeja a los Estados Unidos.

Según las autoridades rusas, Snowden de todos modos no puede salir del aeropuerto. El gobierno de Barack Obama le revocó el pasaporte y el ex espía ya no tiene documentos válidos de viaje. Pero lo cierto es que nadie lo vio últimamente y nadie descarta un intento de escape clandestino con rumbo a uno de los países latinoamericanos que le ofrecieron asilo, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

Una fuente rusa dijo que el caso Snowden, que tensó las relaciones entre Moscú y Washington, está básicamente estancado. "Cada parte espera salir de esta difícil situación sin quedar mal -dijo la fuente-. [Los norteamericanos] dejaron de enviar pedidos a los rusos. Ya hace algunos días que no recibimos ningún pedido ni por la vía oficial ni por vías no oficiales."

Desde Montevideo, donde asiste a la cumbre del Mercosur, el canciller venezolano, Elías Jaua, negó tener conocimiento de la presunta huida de Snowden a Cuba. El gobierno de Nicolás Maduro y sus aliados coquetean desde el principio con el asilo a Snowden como desaire a Estados Unidos, blanco favorito de sus diatribas.

Venezuela es el destino que suena con más fuerza en el sinfín de versiones sobre el futuro del topo que desnudó los programas de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a los cinco continentes. Pero Jaua insistió en que aún no tienen respuesta de Snowden. "Nos comunicamos la semana pasada, le hicimos ese ofrecimiento y hasta ahora no hemos obtenido una respuesta", afirmó.

Por ahora, con Snowden probablemente anclado en Moscú, y ante tanta expectativa, quien seguirá viajando será su fantasma.

La máquina de escribir regresa

A raíz de los recientes casos de filtraciones, el Servicio Federal de Protección (SFO) ruso, responsable de la seguridad de los altos cargos del Estado, encargó 20 máquinas de escribir para redactar documentos secretos y evitar posibles filtraciones por el uso de medios electrónicos.

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