Una apuesta de Kim por la confrontación

D. Godder y A. Landwehr
D. Godder y A. Landwehr MEDIO: Agencia DPA
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7 de enero de 2016  

SEÚL.- Corea del Norte celebra como un gran logro de su programa armamentístico nuclear lo que para el resto del mundo es un shock: dos días después de su cumpleaños, el líder Kim Jong-un hizo alarde de un primer ensayo de una bomba de hidrógeno. Se trata de un arma más difícil de fabricar que una bomba atómica tradicional y que supera en mucho su poder de destrucción.

En especial para China y para Corea del Sur, el nuevo ensayo supone una afrenta del joven dictador, ya que hasta ahora pensaban, cada uno a su manera, que en el nuevo año podrían lograr un acercamiento al régimen, aislado internacionalmente.

Sin embargo, Corea del Sur y otros expertos dudan de que realmente se haya puesto a prueba una bomba de hidrógeno totalmente desarrollada. De lo que nadie duda es de la determinación de Pyongyang de querer alcanzar su objetivo de convertirse en una potencia nuclear con efecto disuasorio.

Pyongyang justifica el rearme nuclear al alegar una supuesta amenaza por parte de Estados Unidos.

La esperanza de Seúl de poder poner fin a la "diabólica espiral" de provocaciones y amenazas seguidas de reacercamientos se ve ahora frenada con el nuevo ensayo. La presidenta surcoreana, Park Geun-hye, dejó claro que el país vecino tendrá que pagar por lo que hizo. Ahora, los habitantes de la región temen que al probable endurecimiento de sanciones que vendrá le sigan nuevas amenazas bélicas por parte de Kim.

"Los norcoreanos deberían saber bien lo que se les viene encima", opinó el director de la oficina de la fundación Friedrich Naumann en Seúl, Lars-Andre Richter. Especialmente para las relaciones intercoreanas el nuevo ensayo supone "dos pasos atrás". Hace sólo unos meses, en agosto, ambos países sellaron un acuerdo para un acercamiento, aunque quizás era demasiado optimista pensar que avanzaría, señaló Richter.

Corea del Norte había amenazado varias veces con hacer un nuevo test nuclear. El país comunista lleva mucho tiempo intentando sincronizar sus programas nuclear y misilístico, y tampoco se descarta el ensayo de un misil en un futuro cercano.

"No estoy muy sorprendido por el test", afirmó Park Hyeong-jung, del Instituto Coreano para la Reunificación nacional en Seúl. El primer motivo para hacerlo sería mejorar las capacidades para la fabricación de bombas nucleares, observó. Otra razón sería el deseo de Kim de seguir fortaleciendo su posición.

Ahora, la presión sobre Corea del Norte podría volver a aumentar. En especial, Pekín está muy decepcionado de que Kim haya hecho oídos sordos a las advertencias de China contra un nuevo ensayo nuclear. Tras una larga época de tensión, la cúpula china envió en octubre a un miembro del buró político al desfile por el 70° aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores norcoreano, iniciando así el deshielo en las relaciones. Pero, según la experta Yu Yingli, del Instituto de Estudios Internacionales en Shanghai, ahora las relaciones volverían a empeorar.

Agencia DPA

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