Una jueza ordenó liberar a la capitana que salva migrantes

Fuente: Archivo
Desestimó un delito contra una nave de guerra que intentó impedir que atracara en Lampedusa al barco Sea Watch
Elisabetta Piqué
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3 de julio de 2019  

ROMA.- Carola Rackete, la capitana alemana del Sea Watch, el barco de la ONG homónima detenida el sábado pasado luego de atracar en la isla de Lampedusa, al sur de Sicilia, sin autorización, con unos cuarenta migrantes, fue ayer liberada.

En medio de gran expectativa mediática, la jueza de primera instancia de Agrigento, Alessandra Vella, decidió desestimar el arresto domiciliario de la capitana alemana, de 31 años, que excluyó que la joven hubiera cometido el delito de resistencia y violencia contra una nave de guerra. Rackete, comandante del Sea Watch, que el 12 de junio pasado rescató a 52 migrantes frente a las costas de Libia, fue acusada de ese crimen porque en la madrugada del sábado pasado, sin autorización, atracó en el puerto de Lampedusa aplastando casi a una lancha de la policía italiana que intentó detenerla. La jueza consideró que su resistencia se justificó por actuar "cumpliendo un deber", que fue el de salvar vidas humanas.

La liberación de Rackete, que anteayer fue interrogada durante tres horas en Agrigento, donde cumplió la pena de arresto domiciliario en un domicilio privado, fue un revés para Matteo Salvini. El ministro del Interior, viceprimer ministro del gobierno populista italiano y líder de la xenófoba Liga, desde hace días ataca a Rackete, acusándola de ser alguien "fuera de la ley" y amenazándola con expulsarla inmediatamente a su país.

Pero el decreto de expulsión no puede ser ejecutado porque Rackete el 9 de julio próximo debe ser nuevamente interrogada por un juez de Agrigento por el delito de favorecimiento de inmigración clandestina.

"Para la magistratura italiana ignorar las leyes y chocar una lancha de la policía no son motivos suficientes para ir a la cárcel. Ningún problema: para la comandante criminal Carola Rackete está listo un decreto para reenviarla a su país porque es peligrosa para la seguridad nacional", reaccionó Salvini. "Volverá a su Alemania donde no serían tan tolerantes con una italiana que cometería un atentado contra la vida de policías alemanes. Italia ha vuelto a levantar cabeza: estamos orgullosos de defender a nuestro país y de ser distintos a los demás lidercitos europeos que piensan que pueden tratarnos aún como una colonia suya. La jauja se terminó", agregó.

"La decisión de la jueza de Agrigento restaura la primacía del derecho respecto del de la fuerza. Habían dicho que Carola Rackete había usado la fuerza y por eso se dispuso su arresto: no es así", escribieron, en tanto, los abogados del Sea Watch.

"Como explica en detalles la sentencia que no confirmó su arresto, el derecho estaba de la parte del comandante. La jueza, recordando normas internacionales, demuestra la ilegitimidad de cerrar los puertos de parte del ministro del Interior, así como la prohibición de atracar del Sea Watch después de 15 días de espera, confirmando el equilibrio de los valores y del predominio de la vida humana con respecto de la arbitrariedad de decisiones tomadas por motivos de propaganda", agregaron.

Rackete, que se convirtió en un símbolo de la lucha en favor de los refugiados y la ídola de la oposición de centroizquierda, recobró así su libertad. Pero deberá volver a Agrigento el 9 de julio próximo para ser interrogada en el ámbito de una segunda investigación, por haber favorecido la inmigración clandestina, otro delito.

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