¿Una "tercera vía" para el islam?

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26 de diciembre de 2001  

Expresión del fundamentalismo islámico, el régimen talibán les había declarado la guerra santa a las democracias occidentales. Pero la derrota militar de Omar y Ben Laden ha dado paso a la constitución de un nuevo régimen político en Afganistán.

Si se atiende a sus principios, tal como fueron proclamados por el gobierno interino de Hamid Karzai cuando asumió el sábado último, se plantea esta pregunta: ¿es posible imaginar en Kabul un régimen que se acerque a los principios de las democracias occidentales sin renunciar por ello a su identidad?

En su discurso inaugural, Karzai exaltó la "libertad de expresión de un Estado de Derecho". Esta definición vino acompañada por la presencia en la ceremonia inaugural de los líderes de las principales tribus afganas, incluso de los talibanes moderados, lo cual habla de un clima de tolerancia desconocido hasta entonces. Después de condenar enérgicamente al terrorismo, Karzai proclamó el "respeto a los derechos de las mujeres" y anunció un nuevo sistema educativo en reemplazo de las terribles madrassas , las escuelas talibanas donde se lavaba el cerebro de los niños hasta convertirlos en bombas humanas.

Todas estas expresiones coinciden con la visión democrática. Pero aun cuando fueran sinceras y no mera retórica, del proceso que inició la jura de Karzai no saldrá necesariamente un régimen democrático a la usanza occidental.

En primer lugar, por su sistema electoral. Karzai ha sido ungido sólo por seis meses. Pasado ese lapso, se reunirá la loya jirja , una asamblea tradicional cuyo cometido será elegir un gobierno por los siguientes 18 meses, sólo al cabo de los cuales podría haber elecciones a la manera democrática.

Por otra parte, es difícil imaginar que las mujeres afganas, pese al reconocimiento formal de sus derechos por parte de Karzai, puedan alcanzar en poco tiempo el nivel de igualdad del que gozan las mujeres occidentales. Habiéndose liberado de la aberración talibán, aun así, tendrán que andar un largo trecho para obtener una efectiva igualdad en el seno de una sociedad tradicionalmente machista.

Pluralismo

Eliminada la aberración de las madrassas , ¿habrá asimismo una enseñanza pluralista, abierta a todos los cultos, o exclusivamente islámica? El hecho de que el nuevo régimen postalibán haya adoptado el nombre de "Estado Islámico de Afganistán", ¿no anticipa severos límites a la apertura? ¿Esperaríamos de un "Estado Católico Argentino" que le diera bienvenida al pluralismo democrático?

La religiosidad islámica es tan intensa que vuelve difícil la separación de la religión y el Estado. Sin esta separación, empero, es imposible el pluralismo.

Pero tampoco en Occidente fue fácil inaugurarlo. Recuérdese las feroces guerras de religión entre católicos y protestantes durante los siglos XVI y XVII. Cuando habían culminado las matanzas comparables al terrorismo fundamentalista de hoy, surgió en Europa la idea de la tolerancia. Si tolero al otro, es que ya no me considero el dueño exclusivo de la verdad. Es sobre este acto de humildad que se funda el pluralismo.

A cuatro siglos de distancia, ¿inicia el islam una evolución comparable? Obsérvese que la tolerancia predicada por Karzai en Kabul no es universal sino, apenas, "intraislámica". Pero en otras naciones islámicas también progresa la moderación. Mohammed Khatami, presidente de Irán, viene de decir que "los pensadores cristianos difundieron la idea de que la religión, lejos de dar lugar al fanatismo de la violencia, debería ser percibida como un vehículo de paz y solidaridad. También el Corán invita a los seres humanos a cooperar solidariamente. Esta es la causa en la que hoy deberían coincidir todas las religiones".

Quizás el islam esté empezando a recorrer en este siglo el camino que los cristianos iniciaron en los siglos XVI y XVII. Esta conversión del fanatismo a la tolerancia y, finalmente, al pluralismo, sólo es posible después del horror. Lo que fue para los cristianos la trágica noche de San Bartolomé podría haber sido el 11 de septiembre y lo que vino después para los musulmanes. Los hombres abandonan el fanatismo sólo cuando éste revela su verdadero rostro.

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