Violentos ataques de las FARC

La guerrilla izquierdista exterminó una guarnición policial de 23 hombres en el norte del país.
La guerrilla izquierdista exterminó una guarnición policial de 23 hombres en el norte del país.
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28 de marzo de 2000  

BOGOTA.- Al menos 53 policías, militares, guerrilleros y civiles murieron desde el sábado último en ataques de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-marxista) y combates entre este grupo rebelde, el Ejército de Liberación Nacional (ELN-guevarista) y efectivos militares.

Siete policías fueron secuestrados y otros cuatro están desaparecidos. La ofensiva rebelde fue la más vasta y sangrienta en lo que va del año, y tuvo especial intensidad en las poblaciones de Vigía del Fuerte y Bojayá, dos de los municipios más pobres de Colombia, situados a 380 kilómetros al noroeste de Bogotá.

La mayoría de las víctimas mortales formaba parte de la fuerza pública de estas dos localidades, en las que las FARC irrumpieron en forma simultánea el sábado por la noche. Toda la guarnición policial de Vigía del Fuerte, en el departamento de Antioquia, de 23 hombres, fue aniquilada. Los policías combatieron durante 36 horas, hasta que se les agotaron las municiones, y luego fueron asesinados e incinerados con gasolina por los insurgentes.

"Fue una infamia; una verdadera carnicería contra poblaciones inermes que son de las más pobres de Colombia", afirmó el comandante de las fuerza militares, el general Fernando Tapias, quien criticó con dureza que los rebeldes hubieran destruido una docena de viviendas aledañas a las instalaciones oficiales. Los guerrilleros demolieron con cargas explosivas el cuartel policial, la alcaldía, el templo católico de la localidad y la oficina de telecomunicaciones.

Cuadro de devastación

Tropas combinadas del ejército y la policía lograron recuperar Vigía del Fuerte en la madrugada de ayer, luego de un prolongado combate con la guerrilla. Al ingresar en el pueblo, las tropas encontraron la alcaldía, la iglesia, el puesto de la policía, la central telefónica y diez casas completamente destruidas, y el resto de la pequeña población de 1200 habitantes severamente dañado.

Las autoridades antioqueñas atribuyeron el ataque a los frentes 34 y 57 de las FARC, que en forma simultánea tomaron por asalto Bojayá, localidad del departamento del Chocó separada de Vigía del Fuerte por el río Atrato, que desemboca en el golfo caribeño de Urabá.

Otros cuatro policías perecieron en Bojayá, tres resultaron gravemente heridos, siete fueron secuestrados y otros cuatro desaparecieron durante la incursión rebelde.

La dimensión de los ataques rebeldes en el noroeste colombiano sólo pudo ser precisada ayer, doce horas después de la llegada de refuerzos militares y policiales, y cuando la guarnición de Vigía del Fuerte ya había sucumbido. "Los policías lucharon hasta agotar las municiones. Después, sólo les quedó morir", indicó, con amargura, un vocero del ejército en el lugar de los hechos.

El secretario de Gobierno de la región, Fernando Argiro Aristizábal, indicó a la prensa que entre los muertos en Vigía del Fuerte figura el alcalde local, Pastor Perea Santos. Aristizábal también confirmó que los policías de la guarnición "fueron masacrados y rociados con gasolina".

Helicópteros averiados

Dos helicópteros que transportaban tropas al lugar de los ataques fueron alcanzados por el fuego de las armas automáticas de los rebeldes, aunque pudieron aterrizar. Durante la ofensiva, las FARC también mataron a dos policías de carreteras que mantenían un retén para controlar el tránsito en una ruta del departamento de César, en el noroeste colombiano.

Voceros castrenses en Bogotá indicaron que tres efectivos de la infantería de marina y al menos seis guerrilleros de las FARC murieron ayer en combates en la región norteña de Sucre, como resultado de los ataques a Vigía del Fuerte y Bojayá. Otros cuatro rebeldes de las FARC fueron abatidos en Leyva, en Nariño, departamento en la frontera sur con Ecuador.

Las FARC también atacaron entre el sábado y el domingo Leyva y Florencia, dos poblaciones del sur del país. En Leyva, cinco policías resultaron heridos, mientras que en Florencia otros cuatro corrieron la misma suerte.

Seis guerrilleros del ELN murieron al enfrentarse con tropas del ejército cerca de Toledo, población de Norte de Santander, en la frontera con Venezuela.

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