Zapatero regularizaría a extranjeros ilegales

El plan es para inmigrantes con trabajo
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28 de abril de 2004  

MADRID.- La posibilidad de que el gobierno español lance medidas para legalizar al millón y medio de inmigrantes ilegales en su territorio -admitida ayer por el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera- "aún es sólo un proyecto".

Así lo consideró ayer Luis Pérez Leira, del Movimiento Argentinos en el Exterior. "Aún no hay fechas, pero este nuevo gobierno está tomando medidas rápidas en todo, así que ojalá que nuestros compatriotas se beneficien", dijo Pérez Leira, en relación con los 120.000 argentinos sin papeles que se estima que hay en España.

Caldera se refirió a un "pacto para inmigrantes", es decir, una mesa de negociación entre sindicatos, patronales, partidos políticos y representantes de los inmigrantes. "Eso es algo imprescindible, porque es una bomba que puede explotar en cualquier momento: al inmigrante se lo necesita y se lo rechaza al mismo tiempo", indicó Leira a LA NACION.

¿En qué consistiría el plan y a quiénes beneficiaría? Diego Arcos, presidente de la Casa Argentina en Barcelona, aclaró a LA NACION que en realidad "no se ofrecerá al inmigrante que se regularice, sino a los empresarios que blanqueen a sus empleados, algo que será mas fácil de gestionar y evitará una invasión de ilegales en búsqueda frenética de una oferta laboral".

Por lo tanto, los argentinos en condiciones de beneficiarse serían aquellos que están trabajando o que ya tienen una oferta laboral. "El consejo a esos posibles beneficiarios es estar preparados por las dudas: tener una constancia de que están aquí y, por supuesto, una oferta de trabajo", dijo Leira.

El trabajo debería ser de al menos ocho horas, pagar el salario mínimo y tener una duración de un año. Además, se haría una extensión de visas "de facto", o sea sin tener que pedirla ni regresar al país de origen.

"La celeridad con que se aplique la eventual regularización y el grado de beneficios para los inmigrantes dependerán de la presión que se haga sobre este gobierno", señaló, sin embargo, Leira. Por su parte, Arcos agregó que puesto que las competencias laborales dependen de los gobiernos autonómicos, "siempre será más fácil en aquellas comunidades donde el gobierno no sea del Partido Popular", de mano dura con la inmigración."La señal es positiva, pero no olvidemos que las primeras leyes de extranjería las inició el PSOE. Apoyamos la medida, pero vamos a mantener la presión", agregó.

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