A la altura de los chicos

Marcelo Stiletano
(0)
25 de febrero de 2004  

El domingo 16 del actual, desde estas páginas, una breve información daba cuenta de la multitudinaria repercusión lograda en la campaña para seleccionar el elenco infantil de la nueva etapa de "Agrandadytos", que otra vez conducirá Dady Brieva por Canal 13.

Desde el programa se maneja una ciertamente notable cifra de 12.000 chicos inscriptos para participar del casting, número alcanzado sólo en el primer fin de semana de convocatoria. Al llegar a las tres semanas de campaña, los registros oficiales de Promofilm (responsable de crear y producir este formato televisivo) llevan anotados 20.000 llamados telefónicos y 4000 e-mails procedentes de todo el país.

Si efectivamente "Agrandadytos" aspira a regresar al aire a mediados de marzo, los productores deberán trabajar contra reloj para tener definido a tiempo la conformación del plantel infantil que acompañará a Brieva. En estos momentos, el proceso de selección involucra por cada día a 100 chicos de entre tres y diez años y se descuenta que los valores mencionados más arriba son apenas provisionales. Al término de la convocatoria, nadie duda que resultará más elevada la cifra final de aspirantes a seguir el camino de los hermanos Noya (sobre todo de Rodrigo, estrella indiscutida del aplaudido film "Valentín") y de Brian, aquel pequeño que imitaba el spot publicitario "Dicen que soy aburrido" y llegó a ser recibido por el entonces presidente Fernando de la Rúa.

* * *

A partir de la expectativa generada hasta el momento alrededor de esta búsqueda de nuevos talentos, los responsables del programa seguramente imaginarán un renovado ciclo de "Agrandadytos" con el aliciente adicional de las muy buenas mediciones de audiencia alcanzadas por el ciclo desde que fue conocido en la temporada 2000.

Pero antes de augurar cualquier perspectiva de éxito con los mismos argumentos de la experiencia anterior, no estaría mal que quienes hacen "Agrandadytos" se detengan con atención en aquéllo que impulsan durante el proceso de casting (estimular que los chicos canten, bailen y hablen de los temas que más les interesan) a fin de no repetir el error básico que afeó visiblemente al programa, más allá de su buen rating. En el primer "Agrandadytos", Brieva acicateó visiblemente a los chicos para que éstos, fuera de su naturalidad para hacer humor, adoptaran posturas ajenas a su realidad y acometieran forzadamente un humor propio de adultos con permanentes alusiones a temas de doble sentido y connotaciones sexuales. Si la aspiración del programa es "que todos los chicos del país tengan la oportunidad de demostrar lo que mejor saben hacer", la condición esencial es ponerse a la altura de ellos, y no al revés.

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.