Al rescate de un gran maestro

Con la proyección de Roma, ciudad abierta, hoy comienza el recorrido por la carrera de Roberto Rossellini, uno de los padres del neorrealismo italiano, en la Lugones
Néstor Tirri
(0)
28 de julio de 2015  

Si bien el neorrealismo propugnado por él fue un articulador decisivo en la renovación histórica del cine italiano, el aporte de Roberto Rossellini (1906-1977) en tanto cineasta total habría de proyectarse más allá de los márgenes de esa tendencia y también de la geografía peninsular. El vasto espectro de sus propuestas se descubre al revisar los títulos de su vasta filmografía, nueve de los cuales, ahora, han sido seleccionados por Luce Cinecittà, la Cineteca de Bolonia y el CSC-Cineteca Nazionale para armar la muestra Proyecto Rossellini, que con el respaldo local del Instituto Italiano de Cultura y la embajada de Italia serán presentados por Cinemateca Argentina en la Sala Lugones a partir de hoy.

La reseña se abrirá (como no podía ser de otra manera) con la canónica Roma ciudad abierta (1945), en la que Anna Magnani y Aldo Fabrizi asumen personajes que, como sus conciudadanos romanos, padecen -y resisten- la ocupación nazi. Exhibida y premiada en todo el mundo, esta pieza clave del cine se instituyó en la piedra fundacional del neorrealismo, cuyos rasgos se configuraron involuntariamente a partir de carencias técnicas y presupuestarias (celuloide vencido, rodaje en la calle porque Cinecittà estaba bombardeada) antes que por decisiones estético-expresivas.

El ciclo permitirá a las nuevas generaciones acercarse a otros títulos capitales que raramente se recuperan, como Stromboli (1950), el film que consolidó la unión de Rossellini con Ingrid Bergman; la actriz lo había convocado, desde los Estados Unidos, para ser dirigida por él, acaso sin sospechar el vínculo que habría de gestarse, algo parecido a lo que antes había ocurrido con la Magnani en el rodaje de Roma ciudad abierta.

También emblemática, con otra intervención de Ingrid Bergman, fue Viaje a Italia (Viaggio in Italia, 1954, estrenada en la Argentina en 1958), en la que la célebre diva de Casablanca fue acompañada por el británico George Sanders; el itinerario italiano de un matrimonio burgués en crisis se resuelve en un discurso fílmico en el que las miradas de reconocidos talentos -notoriamente, la de Jean-Luc Godard en Historia(s) del cine- detectan el despertar del cine de la modernidad.

No faltarán en el ciclo otros clásicos de la filmografía rosselliniana, como Paisà (1946, seis episodios que deparan una visión conmovedora de los años de la posguerra) o Alemania año cero (1948), el dramático deambular de un niño entre los escombros de la Berlín bombardeada en los últimos días de la Segunda Guerra. Otro viaje, más exótico, propone India: Matri Bhumi (1959), entre el caos de Benarès y las aldeas del territorio del país asiático, con breves relatos de ficción sobre personajes masculinos (un "jinete" de elefantes, o el dueño de un mono que muere en el desierto).

Ya no creo en el amor-El miedo (1954) fue el último film de la Bergman con Rossellini; allí compuso a una mujer ambiciosa que, después de una infidelidad matrimonial, es acosada obsesivamente por su cónyuge en una cruel búsqueda de confesión.

Amor ( L'amore, 1948) es un tributo de una hora de duración que el realizador urdió para lucimiento excluyente de su amada de entonces, Anna Magnani, dividido en dos secciones: la primera, con La voz humana, el monólogo de Jean Cocteau; la segunda, con un relato de Federico Fellini, El milagro, sobre una ingenua campesina que resulta embarazada, según ella, por San José (el propio Fellini, como actor).

Proyecto Rossellini

Uneve films de Roberto Rossellini, restaurados en formato digital DCP 2K

Sala Lugones del Teatro San Martín, Corrientes 1530.

Martes 28 de julio al miércoles 5 de agosto (ver horarios en cartelera).

Entradas, $ 25 y $ 15.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?