Allegro

El insomnio del conde Keyserling dio origen a las "Variaciones Goldberg", de Bach
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26 de octubre de 2000  

El conde Keyserling pasaba largas temporadas en Leipzig. En una oportunidad, llevó consigo a Johann Gottlieb Goldberg, su clavecinista, para que Bach le enseñara música. El conde sufría de distintas dolencias y pasaba noches enteras sin dormir. Goldberg, que vivía con él, debía acomodarse en una habitación contigua y tocar algo para entretener a su patrón durante su insomnio. El conde le pidió a Bach que le escribiera algunas piezas para que Goldberg las tocara en sus horas de desvelo, "que fuesen de carácter suave y un tanto alegres", para que así la vigilia fuese más placentera. Bach creyó que el mejor modo de satisfacer ese deseo era con una serie de variaciones continuadas, sobre una armonía constante. El resultado fue lo que Bach denominó "Aria con variaciones diversas", publicada en 1741, tal vez escritas con alguna anterioridad, y que la posteridad recordaría, simplemente, como "Variaciones Goldberg". El conde las llamaba "sus" variaciones y recompensó a su autor con una copa de oro llena de 100 luises de oro, tal vez la mayor gratificación jamás recibida por Bach. La obra, un imponente monumento a la forma de variaciones, sería abordada más de dos siglos más tarde por artistas tan notables como Glenn Gould, Rosalyn Tureck o Daniel Barenboim, quienes, además, han dejado registros memorables. Obviamente, no hay testimonios de las interpretaciones del mismo Goldberg. Pero sus virtudes debía haber tenido el clavecinista, ya que cuando estos hechos sucedían, Johann Gotlieb sólo tenía 14 años y, ni en sus sueños más quiméricos ni en los insomnios más prolongados, llegaría a imaginar que su apellido iba a quedar sólidamente establecido dentro de la historia de la música.

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