Almodóvar tiene quien le corte

Está en Buenos Aires Pepe Salcedo, el montajista de "Todo sobre mi madre".
Está en Buenos Aires Pepe Salcedo, el montajista de "Todo sobre mi madre".
(0)
27 de marzo de 2000  

Entre la gente que rodea a Pedro Almodóvar cuando está por filmar una película suele decirse que "a quien hay que tener de amigo es a Pepe". El personaje en cuestión se llama Pepe Salcedo, tiene 49 años, es su vecino de la Mancha, y desde "Pepi, Lucy, Bom y otras chicas del montón" (1980) ha sido el montajista de todas las películas de este realizador, incluyendo la multipremiada "Todo sobre mi madre".

Y aunque más de un ayudante recuerde haberse retirado de la sala de montaje ante lo brutal de algunas discusiones entre director y montajista sobre tal o cual plano, el famoso Pepe sabe que tiene su sitio clave en la terminación de un film almodovariano. El director lo compromete con la película ya desde el guión, y luego realiza el montaje de sus películas a medida que se van filmando.

Lejos de la fiesta hollywodense, Pepe Salcedo está de paso por Buenos Aires, donde se ocupa de la posproducción de una película argentina, "Felicidades", opera prima de Lucho Bender, con Gastón Pauls, Pablo Cedrón, Alfredo Casero y la española Silke, entre otros.

Cuenta que ya llevaba quince años trabajando como montajista cuando se cruzó por primera vez con su vecino de la Mancha, y que actualmente hay unos diez directores españoles que lo cuentan en su elenco estable de técnicos. Aunque reconoce que el formar parte de la troupe de Almodóvar viene con el valor agregado del éxito. "Ahora puedo opinar, y no sólo te escuchan sino que te obedecen", cuenta el ganador de tres Goya en su rubro.

El montajista cuenta que en su vida tuvo una oportunidad de dirigir una película para la productora de Almodóvar, El Deseo. Pero como se asustó, se negó y prefirió seguir trabajando el material de los otros. Cuando habla su costado más humilde dice que "de no haberlo montado yo, el cine de Almodóvar hubiera sido igual que ahora. Pero en este caso soy yo y me alegro mucho de serlo. Pedro no admite otro montajista, aunque si yo tengo que cortar una escena la corto, aunque tenga que pelearme a muerte con él".

Un espacio de poder

Pero, por otra parte, Pepe no oculta el poder que le confiere su profesión y, en este caso, el propio Almodóvar, y señala: "Lo mío es el arte de manipular. Un montajista tiene en las manos toda una película, desde la luz hasta el sonido. Y si eres un poquito hábil tienes al director para manipularlo, y si eres un poquito más hábil aún tienes hasta los espectadores. Lo que pasa es que hay veces que llegas y otras que no. Pero es un ejercicio bonito".

Pepe relata una conversación típica dentro de un set almodovariano que pinta su estrecho vínculo laboral con el realizador de "Todo sobre mi madre": "Cuando Pedro va a rodar un plano, por ejemplo, le explica al director de fotografía: "Ella está con el teléfono, lo cuelga, camina hasta el final y se va". "Bueno, Pedro, pero dime dónde vas a cortar el plano. No es lo mismo iluminar dos metros que cincuenta". Y Pedro le contesta: "Yo no te lo voy a decir, quien corta el plano es Pepe. Por eso iluminá todo, porque si yo te digo que va a ser hasta aquí y luego Pepe dice por qué no le han dado dos pasos más , hay que repetir el plano"".

Una vez terminado el rodaje y cuando Almodóvar ya le dio el visto bueno al montaje final, el director de "Matador" sabe qué le va a pedir su montajista favorito: "Que me la deje cuatro días más para darle un repaso, para ver qué cambio, pongo o no pongo. Y eso le gusta".

El rostro de Roth en la moviola

Pepe Salcedo no duda en segundo en decir que prefiere al Almodóvar de la primera guardia: "Era más humano. Luego se convirtió en un Pedro más ansioso por la película. Y la verdad que ahora no me la paso tan bien montando sus películas como cuando lo hacía en aquellas épocas". Entonces remarca que "Pedro es un genio, y al serlo tiene más cosas..." Y sin pelos en la lengua responde: "Sí, es más difícil trabajar con quien ya tiene carnet de genio".

Su autocrítica se ve tamizada por el sabor de los recuerdos. Dice que el film almodovariano peor montado es "Pepi, Lucy, Bom", aunque "los errores se compensan con su frescura". Y que el mejor es "La ley del deseo". Lo explica:"Tuve mucha libertad. Muchos colegas coincidieron en que me había adelantado diez años". Y cuenta que la mayor dificultad de "Todo sobre mi madre" no residió en el montaje, sino en el rodaje: "El personaje de Cecilia Roth tenía que transmitir ese sentimiento de dolor, esa alegría, ese darse a los demás. Entonces, en cuanto Pedro rodaba una escena quería verla inmediatamente, para ver si daba lo que él había visto en el rodaje".

Muy pocas veces el tándem Almodóvar-Salcedo deja ingresar en la sala de montaje a los actores. Y hasta la más amiga del director, Marisa Paredes, lo acepta. Nadie quiere perder la amistad del montajista.

"Le haría bien ganar un Oscar"

Pepe Salcedo lamenta haberse perdido la gran fiesta del Oscar. Pero el trabajo lo encontró en la Argentina y se conformó con tener su teléfono móvil conectado en una línea punto a punto con el director de "Todo sobre mi madre". Lo explica así:"Yo creo que el ganar un Oscar, más que un reconocimiento a la película, que se lo merece, es un reconocimiento a Almodóvar. Y más allá de que es una película de Pedro, a quien admiro, y que la monté yo, creo que le haría bien ganar un Oscar a la cinematografía española".

Después de "Todo sobre mi madre", y mientras espera que el director manchego finalice la quinta versión del guión de "The paper boy", su próxima película y primera en inglés, Salcedo ya montó otras cuatro películas de otros realizadores, entre ellos "Tú qué harías por amor", opera prima de Carlos Saura Medrano, el hijo del realizador de "Tango". "Me gusta trabajar con jóvenes -dice-. El problema es que no los conoces, pero tienen un encanto personal. Para mí, trabajar con ellos representa el reto de aprender. A mí los directores en sus primeras películas me enseñan tanto o más que esos grandes maestros del cine."

Sobre la próxima película de Almodóvar, dice que "todavía está ahí". Y agrega: "Siempre tiene dos historias más dando vueltas. Claro que éste ha sido el último proyecto del que me ha hablado, pero también me ha dicho que todavía no le gusta el guión. En realidad, hasta ahora no se ha metido mucho. Le están trayendo guionistas, le escriben, les dice que se vayan... Una vez que encuentre el que le gusta se mete a escribir. Si no consigue meter sus frases no puede filmar..."

Salcedo no teme que aquel sumo sacerdote de la movida madrileña de los ochenta vuelva a cambiar al pisar la industria de Hollywood: "América no entrará en él como director. Pero seguirá siendo Almodóvar, un director bien madrileño".

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.