Barrio chino

Silvana Moreno
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11 de marzo de 2012  

Una nueva ola comienza

Ya pasó, últimamente, con los vegetarianos y con los ciclistas urbanos: empezaron siendo la excepción para pasar a ser una inmensa minoría. Podría pasar algo parecido con los músicos francófonos en Buenos Aires. Locales o visitantes, o a medio camino, se van multiplicando y la tendencia se afianza. Algunos sólo cantan en francés, incluso por fonética; otros suman letras en castellano; pocos componen, y la mayoría hace covers. El abanderado podría ser Pablo Krantz, que hace todo esto menos cantar por fonética: estudió Letras Modernas en la Sorbonne Nouvelle, es escritor, traductor, ya editó cinco discos y le dicen el Serge Gainsbourg argentino. La revelación podría ser La impertinente señorita orquesta (las chicas de la foto), con versiones divertidas de canción francesa y de elegancia muy Ramírez, quedarían muy bien tocando en un desfile del diseñador.

El movimiento incluye, entre otros, a Verónika Silva (ex cantante de Gotan Project), la francesa NANAeNADA, Las Fantásticas Pupés (ritmo a go-go con remera a rayas y pañuelo al cuello), Agathe y el Fideicomiso (swing, blues rock y jazz con cantante francesa), Narcolina (pop con cantante francés), Paul Dourge (ex bajista de Fito Páez y Spinetta) y hasta se vino a vivir, desde París, el francés Jerónimo Saer, hijo del escritor Juan José Saer. Funk, hiphopero y tanguero, está a punto de editar su segundo disco. Todos hacen las delicias de una comunidad musical donde mandan profesores y estudiantes de francés, además de francófilos y no iniciados que, por eso mismo, son los destinatarios de las traducciones previas o simultáneas que suelen hacer los músicos.

El renacimiento tiene sus razones. Las analiza Krantz, el abanderado. "Antes, desde Abba hasta Charles Aznavour grababan sus discos en varios idiomas, hasta que el inglés pasó a ser el idioma universal. A mediados de los años 70 hubo una muerte de la exportación de la canción francesa, porque la música en inglés lo invadió todo. En los años 80, además, se estandarizó el sonido, por lo que la canción francesa perdió indentidad y dejó de interesar. El género reapareció cerca del año 2000, en parte por el agotamiento del hip hop, pero volvió cambiado. Aunque conserva la importancia de la letra y la manera de cantar, está mezclado con algo diferente, como rock, pop, electrónica, folk… No pasa sólo en Buenos Aires, sino en varias ciudades cosmopolitas. Y claro que Carla Bruni tiene mucho que ver, sobre todo entre la gente que no está tan interesada en la música."

Y el jueves 29 será una buena noche para subirse a la nueva ola: en La Oreja Negra, Uriarte 1271, tocan La impertinente señorita orquesta y NANAeNADA.

Como un toro

Es posible que, además de la estética de los años 90, vuelva a usarse el peinetón. Al menos en la Argentina, después del desfile de Ramírez en el Teatro Colón, inspirado en Carmen, la ópera de Bizet. "Los dibujé y mandé a fabricar en acrílico, sólo unos pocos para la gráfica y el desfile, pero me los empezaron a pedir, así que tal vez...", anuncia Pablo Ramírez. Todos muy lindos, pero ninguno como el peinetón con cuernos. "Es que Carmen es una mujer toro. Tiene algo de bestia, por la forma en que  seduce y enloquece a Don José, y termina asesinada. Aunque no me gustan nada las corridas de toros, encuentro un paralelo fuerte entre Carmen y los toros, que primero atacan salvajemente y después los matan de forma horrible", explica el diseñador que ahora mismo está en París, a punto de firmar un contrato de confidencialidad.

Claro, la utilidad está por verse. Para empezar, es perfecto para un recital de AC/DC.

Como Madonna

Garantía de éxito, los lápices de la firma Material Girl (ropa y accesorios creados por Madonna y su hija Lola). What would Madonna Do? (¿Qué haría Madonna?) se lee en un costado, justo para cuando ataque la duda. La respuesta está dentro de uno. El truco no puede fallar.

Humor punk rock

Aunque tiene tamaño de bolsillo, no se recomienda leer Tan largas pestagna s en lugares públicos, porque habría que contener la risotada cada 30 segundos. O, depende, tal vez sí, porque sería un buen anzuelo para conocer gente nueva. Es que es un librito muy gracioso.

Su autor, Agu Grego, también es muy gracioso. "Yo quería ser futbolista y rockero, pero mi padre me anotó de sorpresa en la carrera de cine, porque con las otras disciplinas no me iba muy bien", se presenta. Su padre tenía razón: con el cine le fue bien y ahora integra el colectivo de cineastas Humus.

Pero, además, hace cinco años se puso a dibujar chistes inocentes, cultos, elegantes e ingeniosos con trazos infantiles, tachaduras y letra cursiva, "con marcadores, crayones, lapiceras, lápices..., restos de cosas que voy sacando de un cajoncito". Y los subió a un blog, tanlargaspestagnas.wordpress.com. "Yo pensaba que hacía cómics, porque creía que la palabra cómic venía de cómico. Y una vez, en la Feria del Libro había una convocatoria de cómics y yo presenté una maqueta de mi trabajo. Ahí me aclararon todo, me rechazaron la maqueta, me mostraron tiras de superhéroes y entendí que yo estaba haciendo humor gráfico. Después lo definí como humor punk rock, por lo rebelde y desprolijo."

En un gran ejemplo de sincronicidad, al poquísimo tiempo lo llamó un editor de Bahía Blanca que se había reído mucho con su blog y quería publicar un libro. Apenas Grego le mostró la maqueta, el editor le dijo: "Me parece perfecto, editémoslo así". Y así quedó. Por ahora hay 500 ejemplares dando vueltas por unas pocas librerías independientes. Más datos, www.galeria-editorial.com.ar.

Campeón

Extraño, que el festival internacional más importante de videojuegos independientes premie un trabajo todavía en desarrollo. Pero acaba de pasar, y el premiado es el argentino Daniel Benmergui con su Storyteller (es decir, contador de historias), que se llevó el premio Nuovo a la innovación en el Independent Games Festival, hace unos días en San Francisco.

Tan nueva es su idea, que no importó que el juego no estuviera terminado. Se trata de componer una historia con un número limitado de piezas (síntesis argumentales, personajes arquetípicos como héroes, villanos, enamoradizos, amnésicos, celosos..., secuencias de paneles y la posibilidad de cambiar de lugar y momento). El juego puede ofrecer, por ejemplo, tres personajes: una chica indiferente y dos chicos enamoradizos. También, una tumba y tres paneles de historieta. El juego va a pedir dos corazones rotos, y a arreglárselas. En historias imaginadas por cada jugador o versiones libres de Romeo y Julieta, por ejemplo.

Benmergui se encarga solo de todo, desde los dibujos y sonidos hasta la programación. Y con mínimo presupuesto. Hay más datos en www.ludomancy.com.

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