Bocca encendió el corazón

Ecos: anteanoche, el gran bailarín dio en River otra muestra de entrega y talento, con el valioso aporte de Eleonora Cassano.
Ecos: anteanoche, el gran bailarín dio en River otra muestra de entrega y talento, con el valioso aporte de Eleonora Cassano.
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31 de enero de 2000  

Calurosa, estrellada y teñida de efervescencia fue la noche en la que Bocca hizo remontar vuelo a River. El público cambió anteanoche el grito de gol por bravos, que inundaron la cancha con idéntico entusiasmo, como si el gran bailarín hubiera hecho varios de media cancha.

Su aparición con Luciana Paris en el pas de deux "Don Quijote" fue el impacto certero para que la gente quedara boquiabierta desde el vamos. Aunque es lo que más ha bailado siempre, le da matices diferentes y su entrega a full hace de este superclásico un ejemplo de emoción, bravura y alto tecnicismo. Paris fue la perfecta contrapartida con el garbo que debe imprimir a su personaje, Kitri.

Julio es más Julio cuando baila con el Ballet Argentino, compañía que formó y dirige según sus convicciones. El elenco evoluciona sin pausa y hay personalidades muy fuertes que imprimen su magnetismo en la simpática "Suite Generis" o en la fogosa coreografía "Esperando el mañana", de Marcela Criquet.

Eleonora Cassano atrapa en los diferentes estilos que aborda; nada en ella es epidérmico. Existe una comunión profunda entre ella y Julio, y cuando ambos están juntos en el escenario se genera la magia. SE dejan llevar por la pasión porteña con la libertad que les da su técnica superior, de la que no hacen alarde. Así, imponen un profundo sentimiento a la excelente creación de Julio López, "Kicho". Luego, en la breve "Muerte del cisne", Eleonora se transportó a las alturas del clásico puro.

Fin de fiesta vibrante

El estadio vibró hasta sus cimientos cuando, como fin de fiesta, todo el plantel hizo el recorrido por nuestra música en "Bocca rock nacional". Estrenada en 1998, el homenaje cobra hoy mayor hondura y energía. También a partir de la compaginación de los temas está implícita nuestra historia. Hay lirismo, melancolía, dramatismo...

Como "Muchacha ojos de papel", que puso a las 25.000 personas en estado de ensoñación. El cierre, al compás del tamborileo de "Matador", de los Fabulosos Cadillacs, levantó en vilo a la audiencia. Luces de encendedores, el cantito de Woodstock y un atronador "Bocca, Bocca" dieron muestras del entusiasmo general.

Dando pasitos que imitaban los de la obra y haciendo comentarios, la gente salió con alegría en el corazón y alas en los pies.

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