Cannes tiene ahora su rival televisivo

Marcelo Stiletano
(0)
10 de abril de 2016  

Cannes ya no dispone de atención preferencial y casi exclusiva cada mayo, cuando La Croisette se llena de nombres famosos y protagonistas decisivos del cine, partícipes privilegiados del encuentro más importante de todo el calendario para ese pequeño gran universo. Dos veces por año todos los ojos y toda la atención preferencial del mundo del entretenimiento globalizado se posan en ese mismo enclave de la Costa Azul francesa para seguir con un interés y un glamour que no le van en zaga al festival cinematográfico lo que ocurre alrededor de la televisión.

MipTV en abril y Mipcom en octubre son convocatorias cada vez más insoslayables. Encuentros que dejaron de pertenecer solamente a los compradores y vendedores de formatos, ideas y programas para convertirse en la medida cabal, casi perfecta, de lo que ocurre con la pantalla chica alrededor del mundo. Lo que hasta hace poco no era más que una sucesión de paneles, discusiones y negocios sobre cuestiones televisivas reservadas a profesionales hoy también se mueve al compás del brillo y el marketing. Sigue el mercado televisivo instalado en primer plano, pero ahora rivaliza con él durante estos encuentros una presencia cada vez más fuerte de nombres famosos y populares llegados hasta Cannes para acompañar la presentación de sus nuevas producciones. El tránsito de figuras desde el cine hacia la TV es cada vez más constante y en los pasillos de MipTV y Mipcom suele haber embotellamientos en los que aparecen caras muy conocidas.

Y si algo faltaba para que el Cannes televisivo se parezca cada vez más al Cannes cinematográfico, el MipTV 2016 que acaba de terminar luego de cuatro días de ajetreo entre el lunes 4 y el jueves 7 produjo un cambio histórico: por primera vez se incluyó un espacio competitivo, llamado MipDrama Screenings, con 12 ficciones dramáticas convertidas en candidatas al gran galardón, el Buyers' Choice Award. El premio elegido por los compradores de formatos, para que en el fondo el encuentro no pierda su identidad. O empiece a transformarse y a parecerse al Cannes del cine sin perderla.

La ganadora fue Public Enemy, una serie de 10 capítulos a partir de la cual los asistentes al MipTV convalidaron el gran momento que parece vivir la televisión belga. Lo que se dice de Public Enemy sugiere a primera vista un cruce entre El nombre de la rosa y True detective, casi en clave de western contemporáneo sobre todo por el frecuente uso de planos abiertos y el movimiento de sus personajes en áreas salvajes, según confesó uno de sus guionistas, Matthieu Frances, a Variety. La acción transcurre en un monasterio ubicado en una zona rural, al que llega liberado bajo palabra un hombre que estuvo 20 años encerrado en la cárcel por haber matado a varios niños. Allí vivirá bajo la protección de un oficial de policía dedicado a seguir casos de chicos perdidos.

La otra gran atracción del encuentro se llama Little Big Shots, y es mucho más probable que termine llegando a la Argentina mucho antes que Public Enemy, sencillamente porque se trata de un formato original abierto a las adaptaciones en cualquier lugar del mundo. Y también porque se trata de un programa en el que se revelan nuevos talentos infantiles. A juzgar por lo que acaba de ocurrir en MipTV, es la única idea televisiva que le puede hacer sombra en su crecimiento globalizado a Junior MasterChef, la otra gran fórmula televisiva triunfadora basada en la competencia de talento entre chicos. Creada por Ellen DeGeneres y Steve Harvey y estrenada en la NBC hace apenas un mes, el 8 de marzo, no solamente tiene asegurada una segunda temporada. Su propuesta, en la que desfilan y se lucen niños talentosos en múltiples disciplinas (sobre todo artísticas) está empezando a extenderse a la velocidad del rayo por todas partes. Ya tiene aseguradas versiones en Italia, España y otros países.

Little Big Shots parece a primera vista una idea perfecta para unificar dos fuerzas paralelas y sacar ventajas de ambas. Por un lado, la eficacia de un género televisivo tradicional como el del concurso de talentos. Y por el otro, la fuerza innovadora y la atracción que en estos tiempos despierta YouTube, válvula ideal para exhibir y multiplicar hasta el infinito el desempeño de los precoces talentos que el programa presenta al mundo.

Junto a la sorprendente expansión de Little Big Shots, se manejaron durante el MipTV 2016 algunas otras tendencias. Una de las más trascendentes fue el estreno mundial de la nueva versión de Raíces, aquella ficción pionera que en 1977 ayudó como pocas a desarrollar el modelo de la miniserie, que hoy nos parece tan natural, pero que era completamente desconocida en los tiempos originales de Kunta Kinte y su lucha de toda la vida contra la esclavitud. Otra ratificación llegó desde el Reino Unido, hogar de las mejores producciones de época de la televisión mundial. La prensa internacional acaba de decir que uno de los grandes interrogantes del MipTV 2016 giró alrededor de cuál sería el próximo Downton Abbey. Quienes pasaron la semana pasada por Cannes le prestaron especial atención a The Collection, una producción de la BBC dividida en seis partes consagrada a la observación del mundo de la alta costura francesa desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Hubo presencia argentina en MipTV, con nombres fuertes que recorrieron sus pasillos, como Ralph Haiek, experimentado protagonista del crecimiento y el desarrollo de la televisión paga en nuestro país y actual vicepresidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales. Y títulos que salieron a buscar reconocimiento internacional y posibles ventas, como ocurrió en el caso de El Trece con Los ricos también lloran y de Telefé con la hasta ahora inédita El retorno de Lucas, serie de 60 capítulos surgida de una coproducción con América TV de Perú.

Y otro nombre que no dejó de resonar fue el de Daniel Burman, que debuta este año en la pantalla chica con Supermax, primera incursión televisiva de la poderosa Rede Globo, el gigante mediático brasileño, y además coproducción con la TV Pública de nuestro país. La serie de 10 capítulos hablada en castellano, ambientada en una cárcel de máxima seguridad que se transforma para recibir a los protagonistas de un reality show y protagonizada por Cecilia Roth y el español Santiago Segura, desembarcó en Cannes e inició allí su ambicioso camino de ventas internacionales. Otra razón para creer que Cannes ya no es solamente un territorio de atracción cinematográfica. Dos veces por año también funciona como la capital televisiva del mundo.

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.