Clint Eastwood, ovacionado en Cannes

Presentó su nueva película,"Mystic River", protagonizada por Sean Penn, Kevin Bacon y Tim Robbins
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24 de mayo de 2003  

CANNES.- La ovación que acompañó los créditos finales de "Mystic River" excedió el cariño y el respeto que se le profesa aquí a un gran clásico de Hollywood: Clint Eastwood.

La muestra de aprobación saludó a uno de los mejores films de la competencia de este año y a un director que ha conseguido con este duro melodrama policial uno de los picos más altos de su notable carrera. La décima jornada -la mejor del festival- se completó con dos interesantes trabajos: "Shara", de la japonesa Naomi Kawase, y "Padre e hijo", del ruso Alexander Sokurov.

"Mystic River", cuyo estreno en la Argentina se anuncia para el 23 de octubre, comienza con las travesuras de tres niños que viven en el barrio irlandés de Boston, hasta que uno de ellos es secuestrado y abusado. La acción avanza varias décadas y ahora Jimmy (Sean Penn) es un ex convicto que intenta rehacer su vida con su segunda esposa (Laura Linney) y sus tres hijas; Sean (Kevin Bacon) es un detective policial que trabaja con Whitey (Lawrence Fishburne), y Dave (Tim Robbins) se ha casado con Celeste (Marcia Gay Harden) y ha tenido un hijo, pero no puede superar el trauma de la infancia.

Eastwood, que no actúa en el film, se toma 137 minutos para narrar con precisión e intensidad el reencuentro forzado de los tres amigos de la infancia por otra terrible circunstancia: el asesinato de una de las hijas de Jimmy. Sean se ocupa del caso, Jimmy busca una venganza personal y Dave aparece como uno de los posibles culpables.

Basada en la elogiada novela de Dennis Lehane adaptada por el cotizado Brian Helgeland (que había escrito el guión de "Deuda de sangre"), "Mystic River" es un film que, según indicó ayer Eastwood en conferencia de prensa, "explora una de las formas del crimen más horrendas de esta sociedad, como es el abuso infantil. Mi idea era mostrar cómo un acto cualquiera puede afectar la vida de un ser humano y de su entorno". Este estudio sobre las implicancias de la violencia y de las decisiones morales que se toman en situaciones extremas remite a films previos de Eastwood, como "El fugitivo Josey Wales" y "Los imperdonables".

Consultado sobre cómo logró filmar una historia tan sórdida y sin concesiones, Eastwood contestó con una muy festejada ocurrencia: "Será porque para el estudio no es "Mystic River: recargado"", en referencia a la prioridad que la coproductora Warner Bros. le dio a la segunda parte de "Matrix".

Acompañado por Robbins, Bacon, Linney y Helgeland (Penn se encuentra rodando en Hollywood), el director de "Cazador blanco, corazón negro" y "Los puentes de Madison" indicó: "Todos resignamos dinero porque nos interesaba mucho concretar el proyecto, que se hizo con un presupuesto muy inferior a los estándares de Hollywood". (N. de la R.: 30 millones de dólares.)

Sobre el trabajo con un elenco lleno de estrellas, Eastwood expresó: "Nunca pensé que iba a poder rodar con varios de los mejores actores del cine, que además fueron en todos los casos mi primera opción, y encima conseguir un clima tan armónico, espontáneo y relajado como para rodarla en sólo 39 días. Considero que ha sido una de las experiencias más placenteras y satisfactorias de mi carrera", aseguró el director, que vino cinco veces a Cannes y no ganó más que un premio técnico para "Bird". "Para mí, estar en el festival es una forma de agradecer el amor que me tienen los franceses", agregó.

Finalmente, abordó el tema de su retiro: "Llevo pensándolo por lo menos 30 años. Cuando hice "Obsesión mortal" me dije que ya debía ver el final de mi propia película, pero... aquí estoy".

La japonesa Naomi Kawase (de quien en los festivales argentinos se vieron "Suzaku", ganadora en Cannes de la Cámara de Oro a la mejor opera prima en 1997, y "Hotaru", premiada en Buenos Aires) fue la única mujer elegida este año en una competencia oficial en la que participan 19 hombres. "Shara" es otro largo de fuerte tono íntimo y basado en elementos autobiográficos, trabajado con el enorme poder de observación y sugestión de esta talentosa artista de 33 años.

El film comienza con la inexplicable desaparición de un niño en medio de los juegos con su hermano. La historia salta varios años y éste, ya convertido en adolescente, sufre la ausencia de su compinche, mientras intenta sostener la relación con sus padres y con su novia. Un trabajo de enorme sensibilidad que aquí pasó inadvertido.

Otro film que levantó el nivel de la competencia fue "Padre e hijo", segunda parte de una trilogía que el director ruso Alexander Sokurov inició con "Madre e hijo" en 1996 y que cerrará con "Dos hermanos y una hermana", aunque antes continuará incursionando en su serie "Hombres de poder", en la que retrató a Hitler ("Moloch"), a Lenin ("Taurus") y retratará a Hirohito.

Su nueva película apela a una estructura narrativa un poco más convencional que en sus films anteriores, pero Sokurov vuelve a apostar por un relato dominado por diálogos de fuerte ambición poética que se combina con el lirismo de unas imágenes subyugantes trabajadas con todo tipo de filtros y de lentes para describir la posesiva relación entre un ex militar y su hijo conscripto. Sokurov es un favorito de Cannes y prueba de ello es que ésta fue su cuarta participación en la competencia en las últimas cinco ediciones.

Hoy finalizará la competencia oficial con las nuevas películas del inglés Peter Greenaway y el francés Bertrand Blier. Mañana se sabrá quién se queda con la Palma de Oro y Cannes se despedirá hasta el año que viene.

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