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Con todo el derecho del mundo

En "Mi nombre es Sam", Sean Penn emociona a la platea
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22 de marzo de 2002  

En la peleada categoría al Oscar al mejor actor Sean Penn compite por su actuación en "Mi nombre es Sam" con Denzel Washington ("Día de entrenamiento"), Russel Crowe ("Una mente brillante"), Tom Wilkinson ("En el dormitorio") y con Will Smith ("Ali"). Pero él, que ya estuvo nominado en dos ocasiones (por "Dulce y melancólico" y por "Cuando vuelve el amor"), insiste a LA NACION en que no tiene "ninguna expectativa alrededor de los premios". Y cuenta que tiene "amigos que hacen apuestas. Pero no me interesan. No tengo nada en contra de los actores que esta vez integran la categoría, porque ellos son buenos. Pero me avergüenza estar ahí".

Su papel en "Mi nombre es Sam", un padre con un retraso mental que debe pelear por la tenencia de su hija, es de aquellos en los que fácilmente se puede caer en la sobreactuación. Sin embargo, en esta película que se estrenará en la Argentina el jueves, Sean Penn consigue darle sobriedad y complejidad expresiva a su personaje. "Creo que todo papel está expuesto a la sobreactuación. Y para evitar este problema hay que concentrarse en la persona que estás interpretando, pensar en el individuo para evitar generalizaciones y estereotipos", comentó. Junto a él se luce Michelle Pfeiffer, como una abogada muy prestigiosa y glacial que en un principio decide no atender el pedido desesperado de defensa de Sam. También están el sorprendente trabajo de la pequeña actriz Dakota Fanning, de 8 años, en el papel de su hija, y las actrices Laura Dern y Diane Wiest. Y un grupo de actores no profesionales (que provienen de la organización LA Goal, para ayuda de adultos con discapacidades mentales) interpretó a los queribles, graciosos e inteligentes miembros del clan de "amigos de Sam".

El guión y la dirección de Jessie Nelson (quien se desempeñó como guionista en "Quédate a mi lado" y "Nuestro amor") son mucho más emocionales que dramáticos. Sin embargo, se salva de caer en el golpe bajo típico de este tipo de retratos. Sean Penn dice que la película "expresa el mundo de Jessie Nelson. Todo director debería ser como ella. Es muy dulce y tiene una gran sensibilidad".

Otro de los aciertos del film es su banda sonora, basada en temas de los Beatles. Según contó Penn, esta elección surgió al descubrir que en varios centros, como LA Goal, sus miembros coincidieron en elegir a los Beatles como sus músicos preferidos. Así, el personaje de Sam bautiza a su hija como Lucy Diamond Dawson (por la canción "Lucy in the Sky with Diamonds), y recrea todo un mundo de fantasía acompañado por la banda de Liverpool. De este modo se creó una banda sonora con grabaciones de artistas contemporáneos como Nick Cave, Sheryl Crowe, Aimee Mann y The Black Crowes, entre otros. Penn cuenta que la idea de la banda sonora lo sedujo "porque tengo 41 años e inevitablemente los Beatles fueron parte de mi vida".

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