El cine resiste en forma de revista

A pesar de la crisis, en Buenos Aires se editan regularmente 6 publicaciones de alcance nacional dedicadas al séptimo arte
Marcelo Stiletano
(0)
18 de diciembre de 2001  

Ninguna de las seis revistas de cine que se editan con regularidad en Buenos Aires y tienen alcance nacional consigue vender una cifra equivalente al 1 por ciento de la suma total de público que acude a los cines durante cualquier fin de semana. Pero están allí, presentes en quioscos, librerías, bibliotecas públicas, centros culturales o encuentros especializados para continuar una rica historia y para dar fe, sobre todo, de una intensa vocación cinéfila encarnada entre nosotros.

Hay un fenómeno marcado a fuego en la tradición local de las publicaciones dedicadas al cine que los cultores de esta actividad mantienen con entusiasmo y convicción: ninguna se ocupa en forma preferente de los aspectos más comerciales y de perfiles masivos en esta actividad y son contados los casos en que las revistas reciben aportes publicitarios que hacen referencia a las películas más taquilleras.

Por el contrario, el común denominador es un perfil crítico, más o menos exigente y dirigido a lectores ya formados en la materia y, por lo tanto, con un sesgo no masivo, lo que explica también que al tener una tirada limitada no siempre es fácil hallar algunas de ellas fuera del circuito de distribución más céntrico que se ubica a lo largo de las avenidas Corrientes, de Mayo, Córdoba o Santa Fe, la peatonal Florida y algunos otros puntos estratégicos.

Los responsables de las revistas coinciden en destacar el carácter casi artesanal que -sobre todo en estos tiempos de crisis- adquiere el proceso de elaboración de cada número y en llamar la atención sobre las dificultades surgidas de algunos costos arduos de sobrellevar, sobre todo el papel y la distribución. También aspiran a que sus ediciones sean coleccionables.

Algunas de ellas (como El Amante, La Cosa y Kilómetro 111) fueron seleccionadas para un plan de promoción de edición de revistas culturales que lleva adelante la Secretaría de Cultura de la Nación. A cambio de un sostén económico mensual, las publicaciones están obligadas a destinar parte de su tirada a bibliotecas y espacios culturales de uso público.

Crecimiento y festejo

Pero más allá de las complicaciones, hay dos hechos simultáneos que en este momento justifican mirar con atención el comportamiento del mercado de revistas de cine en la Argentina. Por un lado, el número actual de títulos registra pocos antecedentes entre nosotros, y por otro esta realidad se produce en el mes en que una de ellas, El Amante, celebra sus primeros diez años, meta que en muy raras ocasiones se logró alcanzar.

Uno de los directores de esta revista, Gustavo Noriega, no deja de asombrarse cuando recorre con su memoria todo lo que pasó durante esta década y observa, como curiosidad, que el primer número de El Amante tuvo un precio de tapa de 48.000 australes. "En este lapso vivimos transformaciones económicas, una revolución tecnológica y una renovación increíble del cine argentino. Además, la crítica de cine cambió mucho y nosotros fuimos los primeros en escribir distinto. Dejamos en evidencia que había viejos modelos que no servían más y le permitimos a mucha gente ser más libres", explica Noriega.

Según Eduardo Antin "Quintin", otro de los directores, El Amante apunta hacia la pluralidad de opiniones y muestra un alto nivel de exposición personal de quienes trabajan en ellas: "Asumimos el riesgo de darle a veces alguna confusión al lector, pero preferimos ser anárquicos a quedar como dogmáticos. En la década del 90 el cine explotó, todos sus paradigmas y cánones se destruyeron y la dispersión posterior también está mostrada en nuestro trabajo".

En sus comienzos, El Amante nació como un proyecto ambicioso, que procuró expandirse hacia otras direcciones (otras revistas, edición de libros), pero en los últimos tiempos debió afrontar dificultades económicas que pusieron en riesgo su propia continuidad. "El IVA a los medios y los problemas para lograr publicidad nos ahogaron -enumera Quintín-. Con una campaña de venta de colecciones y algún apoyo estatal no sólo seguimos en la calle, sino que también se abrió una corriente de simpatía que hasta nos facilitó nuevos anunciantes."

Los responsables de El Amante dicen que la revista mantiene un equilibrio ("siempre precario", aclaran) entre pérdidas y ganancias que permite seguir funcionando sin ganar ni perder demasiado. "Están dadas las condiciones -agrega Quintín- para que podamos encarar otros proyectos, porque tenemos el mejor capital: una legión de fieles lectores. Y aunque en la Argentina de hoy es difícil hacer proyectos, nos imaginamos dentro de diez años festejando un nuevo cumpleaños de la revista."

Sin Cortes inicia otra etapa

Otro caso de continuidad es el de Sin Cortes, que con una frecuencia bimestral cumplió en septiembre último 23 años ininterrumpidos de publicación, aunque su secretaria de redacción, Stella Maris Floris, reconoció que está trabajando en una nueva etapa y, muy probablemente, en un nombre distinto para el futuro de la revista. Sin Cortes (que en tiempos de su creación, por Juan José Minatel, se promocionaba como "la revista del realizador independiente") mantuvo durante su trayectoria una guía de concursos y festivales con seis meses de anticipación para que los realizadores supieran cuándo y dónde presentar sus trabajos. Con un público lector básicamente integrado por estudiantes de cine y cinéfilos, Sin Cortes mantuvo hasta 1997 una entrega anual de premios a la producción local a partir del voto del público. "Estas distinciones eran muy valoradas, pero tuvimos que dejarlas sin efecto por problemas de presupuesto", explica Floris.

El cine argentino es, también, el punto de partida de La Mirada Cautiva, publicación del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken que, luego de cuatro números de distribución gratuita, decidió con su quinta entrega salir a los quioscos. "Esta revista es una manifestación de la voluntad de las autoridades para que los ciudadanos de Buenos Aires sepan que hay un museo dedicado al cine, que tiene 30 años y que aún a algunos les suena vagamente", explica el realizador David Blaustein ("Cazadores de utopías"), a la vez director de ambos emprendimientos.

En la sede del museo (Defensa 1220) Blaustein resume el contenido de la revista: "El primer cuerpo comprende un bloque de reflexión e investigación hecho con firmas prestigiosas que conocen el cine argentino; el segundo es un suplemento especial, a modo de dossier, con un tema específico, en este caso el pasado y el futuro del Museo del Cine, y el tercero, un espacio de debate sobre la actualidad".

Según Blaustein, La Mirada Cautiva es un modelo de cómo podría funcionar un proyecto cultural integrando esfuerzos públicos y privados. "Conseguimos dos coeditores: el Grupo Editorial Altamira, unaPyme de la industria editorial, y la Universidad Nacional de La Plata. Además, hay sponsors a los que les interesa participar", señala. Con una edición prevista, en principio, de cuatro números por año, Blaustein espera poner en la calle el próximo en coincidencia con el Festival Internacional de Cine de Buenos Aires 2002. "Esperamos crecer en la difusión internacional de la publicación y pensamos llegar a Cuba, Colombia y México", agrega.

Mientras desde la mayoría de las revistas se trata de aguzar el ingenio y buscar fórmulas para escapar a las amenazas de la recesión, Hernán Guerschuny y Pablo Udenio, directores de Haciendo Cine, dicen orgullosamente que el cierre de 2001 los encuentra en plena expansión.

Haciendo proyectos

"Nosotros no estamos al margen dela realidad: nunca tuvimos ayuda de nadie y llevamos adelante solos este proyecto a lo largo de cinco años. Pero tratamos de movernos con sentido común y encontramos que hay empresas a las que les gusta instalarse en un medio que ofrezca una mirada diferente. Por eso somos la revista de cine con mejor apoyo publicitario del mercado", puntualiza Guerschuny.

Los responsables de la publicación se conocieron mientras estudiaban en el Centro de Investigación Cinematográfica. "Pensábamos que faltaba una revista que hablara de la gente que hace cine aquí. Al principio éramos unos provocadores que estábamos en contra de todo", explica Guerschuny, que subtituló la primera entrega como "la revista de los estudiantes de cine". Esto ocurrió en 1995, y dos años después ya programaban el ciclo El Independiente en distintas salas porteñas.

"En ese momento -sintetiza Udenio- fuimos los primeros en hablar de cine independiente, en discutir el tema de los créditos y subsidios. Abrimos el juego en un tema que mucho más tarde se instaló en el centro de la escena. Pero cuando eso ocurrió y cambió el escenario, también cambiamos nosotros. Necesitábamos de nuevo ir un paso más allá, y así entramos en una etapa más adulta. Dejamos el cine independiente como idea única y comenzamos a hablar de cine con nuestra propia mirada."

Hoy, los responsables de Haciendo Cine dicen que viven una tercera etapa, en la que la revista es la plataforma de otros proyectos. "Tuvimos programas en TV y en radio, auspiciamos festivales, organizamos un seminario en 1998 con Alejandro Agresti, invitamos a comer a Francis Coppola y el año pasado trajimos a Emir Kusturica", enumera Guerschuny.

El paso por Buenos Aires del director bosnio dio lugar a una clase magistral que la revista editó en video y acaba de lanzar a la venta. "Tenemos previsto seguir impulsando estas visitas. Sobre todo pensando en que quienes nos leen no son sólo cinéfilos, sino también gente dedicada a la música o al diseño", concluye Udenio.

Quien, más que convocar personalidades al país, prefiere visitarlas en su ámbito natural de trabajo es Axel Kutschevatsky, director de La Cosa, una revista mensual que llegó a su número 71 con una propuesta esencialmente dirigida al cine fantástico.

"El principal motor de la revista es el juego. Aquí no hay críticas, sólo algunas revisiones de tono light, y sí, en cambio, mucha información. Y además creo que no hay ninguna revista de cine en la Argentina que haya entrevistado a tantas estrellas. Hemos hablado con Dustin Hoffman, Tom Hanks, Keanu Reeves, George Lucas, Alejandro Amenábar, Willem Dafoe, John Lasseter...", puntualiza Kutschevatsky, que dice que acuñó este proyecto desde que tiene memoria y logró lanzarlo gracias al apoyo familiar y después de ganar una buena cifra contestando sobre cine de terror en "Tiempo de siembra".

Según Kutschevatsky, el dato más llamativo es que su publicación en cualquier lugar del mundo sería considerada "de culto" y aquí, en cambio, aparece como la que mejor y más refleja la actualidad industrial y cuenta con importante apoyo publicitario de las principales distribuidoras.

"Al principio pensaba que hacíamos una revista para adolescentes, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que nuestros lectores van de los 21 a los 45 años y son de clase media. Tenemos una mirada abierta. ¿Cuál es la próxima película fantástica que llegará a la Argentina? ¿"Vanilla Sky"? Entonces pondremos en la tapa a Tom Cruise", dice sin ruborizarse.

El director de La Cosa cree que a partir de esa base la revista puede conquistar lectores ocasionales interesados en los temas que número a número se proponen, como "Harry Potter" y "El señor de los anillos", en los últimos números. "Las revistas están en la calle -concluye- y la gente las conoce, pero aquí vivimos una situación extraña porque la gente casi siempre va al cine sin necesidad de leer sobre cine. Pero llevamos siete años en la calle y seguiremos allí."

Páginas en foco

Festejo : en un medio caracterizado por las propuestas de vida efímera, la revista El Amante celebra este mes sus primeros diez años de publicación ininterrumpida.

En la calle: luego de cuatro números con distribución gratuita, La Mirada Cautiva, publicación del Museo del Cine, desde octubre último abrió una nueva etapa y se vende en los quioscos.

Novedad: Kilómetro 111 acaba de sumarse a la oferta editorial sobre cine como una revista-libro sobre la base de ensayos.

Cambio : una serie de dificultades internas podría modificar el perfil actual de la revista Sin Cortes, que lleva 23 años de edición y daría lugar al nacimiento de una nueva publicación.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.