El regreso del mejor cine checo

Fernando López
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8 de mayo de 2003  

"Lo mejor de nosotros" ("Musime si pomáhat"/"Divided we fall", República Checa/2001, color.) Dirección: Jan Hrebejk. Con Boleslav Polivka, Anna Siskova, Jaroslav Dusek, Csongor Kassai, Jiri Kodet. Guión: Petr Jarchovsky, basado sobre su novela. Fotografía: Jan Malir. Música: Ales Brenzina. Edición: Vladimir Barak. Presentada por Alfa Films. 122 minutos.

Nuestra opinión: muy buena

Aunque imponga rasgos de comedia a un tema tan terrible como la persecución de los judíos bajo la ocupación nazi, en "Lo mejor de nosotros" estamos muy lejos de la apelación sentimental a la manera de "La vida es bella", de Roberto Benigni, y bastante más cerca del espíritu irónico del gran cine checo de los años sesenta, con su libertad de tono y su capacidad de refinar la sátira para señalar las fragilidades humanas y para encontrar el costado cómico en medio de las situaciones más dolorosas.

Es un profundo humanismo el que alienta el film y éste se revela en una frase que pone en boca de su protagonista y que resume en certera síntesis la médula temática: "Cuesta creer lo que los tiempos anormales hacen de la gente normal". Son tiempos en los que no hay lugar suficientemente oscuro para ocultarse y donde es indispensable, como apunta el título original checo, ayudarse unos a otros. Ya se verá cómo cada uno se las arregla para tolerar la adversidad y cómo ésta hace brotar impensados heroísmos, impensados gestos solidarios -y también impensadas bajezas- en personas comunes y corrientes.

Comunes son Josef y María, a quienes las circunstancias ponen en el brete de dar refugio a un muchacho judío -vecino de siempre e hijo del empresario para quien el hombre trabajaba antes de la guerra- cuando logra escapar de un campo polaco y regresa a su pequeña ciudad checa. "Viví aquí toda mi vida -razona el fugitivo-: pensé que alguien podría ayudarme." Los dueños de casa no lo acogen porque tengan espíritu heroico -las vacilaciones son muchas- sino porque son gente decente y no ven alternativa. Pero las cosas se vuelven complicadas, sobre todo porque Horst, el ex chofer de la empresa judía, que ahora se ha vuelto colaborador del régimen, revolotea en torno de la casa (y de María) y suele irrumpir sin anuncio previo. Y mucho más porque para ahuyentarlo y proteger a su huésped oculto, Josef se ve obligado a trabajar con él, con lo que se convierte en colaboracionista a los ojos de sus vecinos.

Tragedia y sarcasmo

El peligro se hace sentir bajo cada hecho de la rutina diaria, pero al mismo tiempo, sin que la tensión afloje, genera los momentos de humor, un humor que puede cargarse de ironía (hay que apartar una res porcina para hacerle lugar al "huésped"), acercarse a lo tragicómico (Horst le da a Josef una clase sobre cómo lograr una convincente expresión facial de subordinación y lealtad al jefe nazi) o desembocar en la farsa vodevilesca, como en la escena de alcoba que protagonizan Maria, Horst y el fugitivo.

Jan Hrebejk no sólo aprovecha cada línea de un guión que derrocha inteligencia; también muestra un raro equilibrio para balancear lo cómico y lo trágico y un espíritu a la vez sarcástico y benevolente para pintar las contradicciones de personajes que no ocultan sus miedos y sus debilidades ni hacen alarde de sus gestos de grandeza. En este terreno, cuenta con un elenco admirable en el que hay que destacar la convicción con que Boleslav Polivka dibuja a su indolente, quejoso y noble Josef, el dulce encanto provinciano que Anna Siskova otorga a Maria y la asombrosa justeza con que Jaroslav Dusek asume la cambiante conducta de Horst, el personaje más provocativo del cuento.

El mayor acierto formal de Hrebejk -el truco mediante el cual acentúa la agitación de los momentos de peligro confiriendo a la imagen una intermitencia parecida a la del cine mudo- se desluce un poco cuando el recurso se vuelve reiterado y en lugar de contribuir al clima invita a la dispersión. Pero ese pequeño abuso no resta mérito a un film que asume la herencia del mejor cine checo y que gracias a su agudeza y su originalidad fue un gran éxito en su país y a punto estuvo de ganar el Oscar.

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