Filmografía reducida pero sustanciosa

"Elling", relato para disfrutar
Marcelo Stiletano
(0)
28 de abril de 2004  

Todavía pequeño en cantidad de títulos y en reconocimiento internacional con relación a sus vecinos geográficos (por un lado, la reconocida tradición sueca y, por otro, la auspiciosa actualidad que llega desde Dinamarca) más allá de excepciones como "El cartero", el cine noruego era una completa incógnita para el gran público hasta que se conoció "Elling", agridulce relato -aunque predominantemente narrado en tono de comedia- sobre la readaptación social de dos pacientes que acaban de salir de un instituto psiquiátrico. Compañeros de habitación durante el tratamiento, el tímido Elling (Per Christian Ellefsen), un hombre de mediana edad que pasó toda su vida bajo el cobijo de una madre sobreprotectora, y el grandote y gritón Kjell Bjarne (Sven Nordin) son trasladados a un departamento céntrico de Oslo, costeado por el gobierno, en donde "aprenderán" a vivir como el resto de los ciudadanos.

El film, cuyo estreno local Eurocine anuncia para mañana con el título de "Elling... mi amigo y yo", llegó hasta los umbrales del Oscar (obtuvo una nominación a mejor film extranjero en 2002, al igual que "El hijo de la novia", el año en que triunfó "El último día", de Bosnia- Herzegovina) y le abrió las puertas de la consideración internacional a su director, Peter Naess, que acaba de concluir en Estados Unidos el primero de una serie de tres títulos acordados con el poderoso estudio Fox.

"El mío es un país pequeño, en el que hoy no se filman más que entre 10 y 15 películas por año -describe Naess a LA NACION, a través del teléfono, desde su casa de Oslo-. Pero en los últimos diez años el cine noruego se fortaleció industrialmente y también en el interés del público. Estamos todavía unadécada detrás de Suecia y Dinamarca, pero podemos remontar esa desventaja gracias a que ahora no se piensa sólo en hacer películas, sino también en contar historias atractivas y con un sello personal.

-¿Tiene alguna explicación para el éxito de "Elling" y la nominación al Oscar?

-No. Fue algo sorprendente. Pero me da la impresión de que tanto la historia como los personajes tienen carácter universal. La película habla de todas nuestras necesidades, nuestros miedos, nuestras inquietudes cotidianas. Cuando Elling dice que hay gente que se anima a esquiar en el Polo Sur mientras él se angustia al atravesar el pasillo de un restaurante, creo que cualquier espectador del mundo puede entender a su modo esa clase de miedo.

-Algo así como comprender la distancia que va desde el comportamiento normal hasta la locura, según se desprende del film.

-Así es. Creo que hemos logrado un razonable equilibrio, pese a que nos movemos aquí todo el tiempo sobre una línea muy delgada, en la que nunca sabemos a priori cuánto hacemos de más y cuánto de menos, porque en asuntos como éstos vale poco la investigación o la búsqueda. Por suerte, el público entendió la propuesta y la acompañó.

-Usted dirigió primero una versión teatral de "Elling". ¿Qué lo llevó a hacer una película sobre esta historia?

-La razón principal es que se me abría una gran oportunidad para ir más allá con la indagación sobre estos personajes. En el escenario teatral, la situación tiene lugar sólo en el interior del departamento. Aquí, en cambio, existe la posibilidad de salir y de ver claramente cómo reaccionan estos dos hombres que acaban de dejar una clínica psiquiátrica cuando tienen que interactuar con el mundo real.

-En esta clase de relatos siempre existe el riesgo de caer en el sentimentalismo.

-La novela original de Ingvar Ambjornsen es, por cierto, mucho más sentimental que la película, aunque también rica en situaciones y acciones. Pasan más cosas en el libro que en la película. Pero mientras que el texto se concentra más en lo que pasa en la mente de Elling, yo quise convertir ese monólogo interior en acción, ponerlo en movimiento.

-Se habló mucho del interés de Kevin Spacey por hacer en Estados Unidos una nueva versión de "Elling".

-Spacey participa como productor en la compañía que compró los derechos para hacer la remake. que el director va a ser Jay Roach, el mismo de "Austin Powers", y que todavía no encontraron al actor que pueda hacer de Elling. Yo estoy al margen del proyecto, y en realidad no me gustaría hacer otra película acerca de este personaje, menos en otro contexto.

-Pero usted está hoy trabajando en Estados Unidos.

-Así es, pero no en Hollywood ni en la zona de Los Angeles. Acabo de terminar el rodaje de una película independiente, hecha en Spokane (estado de Oregon), con Josh Hartnett. Se llama "Mozart y la ballena" y es una historia de amor con enorme potencial. La filmé en una ciudad norteamericana típica y fue como estar en casa, porque pude llevar a parte de mi equipo, y además allí hay una gran colectividad sueca.

-Se dice que podría filmar una película con Jennifer Lopez.

-Tengo un contrato firmado con Fox para hacer tres películas, y por lo que pude averiguar Jennifer Lopez es una de las actrices que estarían interesadas en uno de los proyectos, que se mantiene en secreto. Pero es uno de muchos otros. Veremos qué pasa. De lo único que estoy seguro es de que no me interesa afincarme en Estados Unidos. Lo único que me interesa es contar buenas historias.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.