Jóvenes realizadores nacionales

Ana Katz debuta con "El juego de la silla"
(0)
31 de mayo de 2003  

En la entusiasta producción de lo que ha dado en denominarse "nuevo cine argentino", no son pocos los jóvenes realizadores que, mientras por un lado ven demorado el estreno comercial de sus respectivas películas en su propio país, por el otro advierten con sorpresa que esos mismos films triunfan en el exterior. En ese sentido, "El juego de la silla" es un caso paradigmático.

Se trata del primer largometraje de Ana Katz, un film aún inédito en la Argentina pero que viene cumpliendo una más que estimulante trayectoria en festivales internacionales. El año pasado obtuvo el primer premio de la madrileña Casa de América a la posproducción del cine latinoamericano, mientras que en el Festival de San Sebastián recibió la mención especial del jurado en la sección Made in Spanish 2002. En otro certamen español, el de Lérida, este año recibió el premio a la mejor opera prima, así como el de la interpretación femenina, conferido a Raquel Bank. Y no sólo en eventos de habla hispana: hace poco sedujo a los alemanes de Würzburg, al llevarse el premio del público en el International Film Weekend, celebrado en esa ciudad. También en el reciente Festival de Toulouse (Francia) gustó al jurado, que le otorgó el premio a la mejor opera prima.

Lo que no deja de asombrar es que sean los festivales, casi siempre atentos a movimientos de avanzada o a atrevimientos políticos, los que hayan destacado con tanta insistencia los valores de un film que no se interna en experimentos ni en asuntos revulsivos. "El juego de la silla", a través de una admirable sencillez expresiva, plantea un asunto de familia. No hay sentencias filosóficas ni textos particularmemnte elaborados. "Quería que los diálogos transitaran por apreciaciones sobre el frío o el calor climático -apunta su autora-. Esto es, la trivialidad cotidiana, a través de la cual cada tanto se filtran datos que revelan la verdad de lo que piensan o sienten los personajes."

Día de visita

La trama es muy simple: una familia porteña de clase media se apresta a recibir por un día la visita del mayor de los hijos, Víctor, quien desde hace cuatro años se desempeña con éxito en una empresa de Canadá. Lo reciben sus tres hermanos menores, una ex novia y una parafernalia de ceremonias hogareñas orquestadas por la jefa de la casa (y ahí reside el punto candente del film), una madre maníaca, pretenciosa e inflexible: todo lo que le ocurra a este grupo familiar en el breve lapso en que Víctor permanecerá en Buenos Aires deberá someterse a las fantasiosas significaciones que la insoportable madre intentará atribuirle.

Sencillas celebraciones

Se sabe que un asunto no es la clave definitiva de un film, pero, ¿qué es lo que determina que estas sencillas -aunque por momentos oscuras- celebraciones familiares, entre las que se incluye el jueguito de la silla, impacten con persistencia en latitudes tan disímiles?

Ana Katz (27 años, egresada de la Universidad del Cine, ex asistente de Pablo Trapero en "Mundo grúa") estima que la película trasunta una atmósfera de "verdad" y supone que lo más consistente de su trabajo como autora y directora pasa por la convicción con que homogeneizó a los actores de su pequeña troupe para abordar la interpretación. "Nosotros mismos -asegura- fuimos constituyéndonos en una familia; la ficción se nos iba integrando a nuestra vida cotidiana, y en esto gravitó el factor tiempo. Hace tres años empezamos a trabajar en improvisaciones que duraron más de un año. Después vino el rodaje, y al finalizarlo hubo un paréntesis porque nos presentamos a un concurso de coproducción con el Teatro San Martín y lo ganamos. Hicimos "El juego de la silla" durante más de un año en teatro. Y cuando la pieza bajó yo volví a la película, que ya estaba filmada, pero faltaba la posproducción. Yo estudié teatro durante diez años y entre la gente que conocí en los talleres elegí a los actores y actrices de este elenco. Entre nosotros nos hemos ido familiarizando de tal manera que la acción y las emociones son espontáneas, brotan de verdad."

Repercusiones

Katz se sorprende de las reacciones exaltadas que la película produce en el exterior ("En Toulouse, el iluminador Ricardo Aronovich me abrazó emocionado al final de la proyección", cuenta). En Alemania el film produjo una adhesión inmediata por el lado del humor, como una descarga catártica. "Es curioso -observa la realizadora-, porque más allá de las cosas cómicas que ocurren entre los personajes también hay algo denso: alguien vuelve del exterior después de larga ausencia y claro, la vida ha cambiado, pero lo que intenta patéticamente la madre es que ese hijo encuentre todo como era antes de irse. Para mí el conflicto del film pasa por la lucha de esa mujer contra el tiempo."

Lo que intriga a Katz y a sus colaboradores es qué pasará cuando "El juego de la silla" se confronte con el público no ya de festivales extranjeros sino con el de las salas de su país de origen. Un dato alentador: días después de haber mantenido la entrevista, inesperadamente la joven realizadora recibió una oferta: de no mediar inconvenientes, el espectador argentino podrá asistir a su estreno el 19 de junio.

Con destino internacional

"El juego de la silla" fue producida por la Universidad del Cine, Tresplanos Cine y Ana Katz. El elenco está integrado por Raquel Bank, Diego De Paula, Ana Katz, Luciana Lifschitz, Verónica Moreno y Nicolás Tacconi. La dirección de fotografía la ejerció Paola Rizzi; la música pertenece a Nicolás Villamil; el montaje es de Hernán Belón y Fernando Vega, en tanto que la dirección de arte la ejerce Astrud Lund Petersen. Ana Katz es la responsable del libro y dirección del film, aparte de su intervención como actriz (notable) y de su rol de productora. Además de los festivales en los que obtuvo diversos galardones, la película se presentará en los próximos meses en los certámenes de Brujas, Créteil, Islantillas, como también en el Chicago Latino Film Festival, en el de Uruguay y en el de Brasilia.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.