
La búsqueda del hijo perdido
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"Flores rotas" ("Broken Flowers", Estados Unidos-Francia/2005). Guión y dirección: Jim Jarmusch. Con Bill Murray, Jeffrey Wright, Julie Delpy, Sharon Stone, Frances Conroy, Jessica Lange, Tilda Swinton y Chloë Sevigny. Fotografía: Frederick Elmes. Edición: Jay Rabinowitz. Diseño de producción: Mark Friedberg. Producción de Focus Features y Bac Films, hablada en inglés con subtítulos en castellano y presentada por Distribution Company. Duración: 106 minutos. Sólo apto para mayores de 13 años con reservas.
Nuestra opinión: muy buena
Comedia melancólica y minimalista sobre un perfecto antihéroe, drama asordinado sobre la soledad y las familias disfuncionales, road-movie existencialista sobre la contracara más patética de las clases medias suburbanas, homenaje a las historias de detectives sin los clisés del cine negro. Un poco de todo eso es "Flores rotas", el más reciente trabajo de ese modelo de autor consecuente dentro del cine independiente norteamericano que es Jim Jarmusch.
"Flores rotas" narra la pequeña odisea de Don Johnston (Bill Murray), un otrora exitoso empresario informático y verdadero donjuán que es abandonado por una de sus tantas novias (Julie Delpy). Dispuesto a afrontar el duelo y atravesar una etapa de depresión y soledad introspectiva, nuestro antihéroe recibe un sobre rosa con una carta anónima en la que una mujer le informa que ella ha tenido 19 años atrás un hijo de Don, que probablemente esté buscándolo.
Ante la tenaz insistencia de Winston (Jeffrey Wright), un vecino y amigo de origen etíope que vive obsesionado con aplicar técnicas detectivescas y le consigue información sobre sus ex amantes de aquella época, Don acepta sin demasiado entusiasmo la propuesta y parte en busca de quien podría ser la madre de su hijo.
Los encuentros con sus cuatro viejos amores (interpretados por Sharon Stone, Frances Conroy, Jessica Lange y Tilda Swinton ) van desde lo tierno hasta lo violento, pero en todos los casos terminan con un dejo de extrañeza, incomodidad y frustración.
Desencuentros
Tragicomedia absurda, bucólica, ensoñadora y algo amarga que tiene bastantes aspectos en común con "Las confesiones del Sr. Schmidt" (aunque Bill Murray siempre trabaja en un tono bastante más contenido que el de Jack Nicholson), "Flores rotas" resulta una suerte de radiografía de un mundo artificial e inasible de aeropuertos, autopistas e impersonales barrios residenciales con un protagonista maduro y sin urgencias económicas ni grandes motivaciones que, de pronto, sale al mundo para intentar encontrarle alguna explicación a una eventual e inesperada paternidad, pero esencialmente para intentar reencontrarse consigo mismo.
El aporte del fotógrafo Frederick Elmes (habitual colaborador del director y de David Lynch) y las viejas melodías de Mulatu Astatke, un artista de jazz y funk etíope, sirven de soportes climáticos para esta historia de (des)encuentros que llevan la marca inconfundible de ese buceador de la cultura pop que es Jarmusch.
Alejado por completo de las convenciones, de las fórmulas, de las demagogias, el realizador de "Ghost Dog: el camino del samurái" busca, prueba y termina construyendo con su habitual creatividad, con su gran poder de observación y con su talento narrativo una comedia íntima y cautivante, pero que está lejos de ser redonda o gratificante. Porque, se sabe, en el cine de Jarmusch lo esencial no es tanto el resultado sino el trayecto artístico. Y en el viaje de Don, por lo tanto, tampoco interesa demasiado qué es lo que al final descubre o consigue. Lo que verdaderamente importa es el haberlo intentado.

