La trituradora futurista

Entrevistas con los protagonistas del segundo film de los audaces hermanos Wachowski, que buscan impactar aún más en este esperado retorno
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22 de mayo de 2003  

LOS ANGELES.- El momento ha llegado. Prepárese para una experiencia cinematográfica única...

Pocas películas generaron un público de culto tan grande como "The Matrix", en 1999, en la que se describía un mundo en el que las máquinas habían tomado el control casi total de los seres humanos y eran desafiadas por un grupo de libertadores de look anarcoterrorista. Ahora, tras cuatro años de expectativa y ansiedad en millones de fans alrededor del mundo, los misteriosos hermanos Larry y Andy Wachowski finalmente presentan la segunda parte de la trilogía, "Matrix: recargado", que hoy se estrena en la Argentina. Si creyó que "The Matrix", con sus tomas en "tiempo bala" había establecido el parámetro más alto sobre lo que se puede hacer con una cámara, se sorprenderá al ver lo que los Wachowski -guionistas y directores- han logrado en esta película, que vuelve a definir cómo hacer cine en el siglo XXI.

Protagonizada otra vez por Keanu Reeves, Carrie-Anne Moss, Laurence Fishburne y Hugo Weaving, "Matrix: recargado" agrega en la piel de Jada Pinkett Smith y Monica Bellucci a dos personajes nuevos que darán de qué hablar. En este segundo capítulo de la saga, Thomas "Neo" Anderson (Reeves) cobra un mayor dominio de sus poderes al asumir que es "el único", una suerte de mesías destinado a salvar a Zion, el último reducto humano del planeta, que está amenazado por unos 250.000 centinelas programados para acabar con la humanidad. A su lado en esta lucha por momentos en el mundo real y por momentos en un plano virtual, se encuentran nuevamente los inseparables Morpheus (Fishburne) y Trinity (Moss).

"Fue un desafío mucho mayor que la primera película", afirma Reeves, 38, durante una entrevista en los gigantescos estudios de la Warner Brothers, en Burbank. "Tuve que aprender a usar muchas más armas y las coreografías de las peleas son mucho más complicadas, sobre todo la pelea múltiple; eso fue excepcional." Reeves se refiere a una de las tres escenas memorables del film, en la que Neo debe enfrentarse a un centenar de Agentes Smith (Weaving) al mismo tiempo. Olvídese de todo lo que ha visto hasta ahora: la espectacular forma en que esta escena está filmada lo mantendrá paralizado en su butaca.

Con lentes negros y una suerte de sotana oscura que le da más aires de misticismo, Neo también se roba otra de las escenas clave de la película, una pelea al mejor estilo karateca con el guardián del oráculo, en el que se despliega a pleno la estética hiperkinética inspirada en los dibujos animados japoneses.

Durante casi el año entero que llevó filmar en California y Australia este film y su tercera parte, "Matrix revoluciones", Reeves recibió tantos golpes diarios que solía volver a su casa a meterse en una bañadera llena de hielo para calmar el dolor. Acorde con el papel, Reeves vuelve a mostrar una actuación minimalista, de expresiones fuertes y poco movimiento físico.

"Hay una verdadera economía de movimientos -explica Reeves-. A mí me recuerda mucho a cómo se movían los samuráis japoneses antes de pegar el golpe; mostraban su actitud con la postura, no hay manierismos innecesarios, todo es muy limpio."

Más de un mes de entrenamiento físico tuvo que soportar el actor para poder encarar las peleas, que fueron todas interpretadas por él, al igual que todos sus otros compañeros. Pero los hermanos Wachowski no querían que preparara solamente su cuerpo, sino también su mente para el personaje, y para ello le dieron bastante material de lectura obligatoria.

"Tuve que leer "Simulacro y simulación", de Jean Baudrillard, que es una pequeña obra sobre el estar conectado a la noción de lo real y de cómo lo definimos. "Fuera de control", de Kevin Kelly, fue interesante en términos de las entidades digitales que empiezan a asemejarse a los sistemas naturales y los patrones de azar que obtienen orden y los sistemas ordenados que llegan al caos, y con "Psicología Evolucionaria" de David M. Buss, preparé toda la noción de la libertad de acción", recuerda. "Son libros provocativos, y es grandioso el ser provocado y reflexionar en este tipo de cosas", agrega Reeves, generalmente poco expresivo.

"Creo que es una película muy profunda, con distintas capas de significado si uno quiere verlas", apunta Carrie-Anne Moss, 35, embarazada de seis meses, lo que hace difícil reconocerla como la dura Trinity de la película. "Eso es lo bueno de este film. Uno puede entrar al cine, disfrutarlo visualmente, la acción, los efectos especiales y todo -agrega-. Pero uno también puede decidir entender los cuestionamientos que plantea la película. Por la forma en que los hermanos Wachowski idearon el film, uno se cuestiona cosas sobre las elecciones que hacemos, el destino, el control, el poder, el costo del conocimiento y de la ignorancia."

Sobre sus sensuales hombros, a Moss le tocó llevar la mayor parte del peso en la tercera escena de la película que, junto a la pelea múltiple y el enfrentamiento karateca, seguramente pasarán a convertirse en clásicos del cine contemporáneo. Se trata de una intensa persecución en una autopista -construida especialmente para el film- en la que Trinity busca escapar en moto de los agentes Smith que la acechan.

"Me asustó muchísimo. Sabía que si me caía no iba a tener sólo moretones; no hay manera de que uno vaya a 80 kilómetros por hora en una moto, sin casco, te caigas y no te pase nada", cuenta Moss, que la primera semana de rodaje se rompió una pierna y tuvo que hacer reposo durante casi un mes. "En la moto tenía que estar muy preparada y enfocada porque había otra persona atrás cuya vida dependía de mi habilidad. Yo había manejado motos de chica, pero nunca me gustó. ¡Y vean lo que hago aquí! Jamás lo haría de nuevo."

Por fortuna para ella, "Matrix recargado" y la entrega final de la trilogía, "Matrix revoluciones", se filmaron al mismo tiempo. Y por fortuna para los fanáticos que sin dudas generará este capítulo, el estreno de la tercera parte está previsto para noviembre. Sólo seis meses más de espera. Y para aquellos que no pueden esperar, al final de "Matrix: recargado", después de los créditos, se incluyen algunas escenas de lo que vendrá.

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