La última película

Con el deceso, a los 47 años, del realizador de "Nueve reinas" y "El aura", ocurrido en la madrugada de ayer en Brasil a raíz de una crisis cardíaca, el cine argentino pierde al realizador de mayor talento y rigor aparecido en los últimos años
Marcelo Stiletano
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30 de junio de 2006  

Del modo más inesperado, el cine argentino acaba de perder al realizador más talentoso, inquieto y trascendente surgido en los últimos años. A los 47 años, víctima de una crisis cardíaca que lo sorprendió durante el sueño en una habitación de hotel en San Pablo, murió en la madrugada de ayer Fabián Bielinsky, el director de "Nueve reinas" y "El aura".

El deceso se produjo tres días después de que el nombre y el rostro de Bielinsky regresaran a los primeros planos gracias a los seis premios Cóndor cosechados en esta capital como nuevo reconocimiento a "El aura", considerada casi en forma unánime como la mejor película argentina de 2005. Luego de recibir esas distinciones, Bielinsky viajó a Brasil con el fin de realizar un casting para un aviso publicitario, la otra actividad que ocupaba el tiempo del realizador.

"El fallecimiento fue por causas naturales, según pudo comprobar un médico que se hizo presente en la habitación del hotel", dijo Augusto Giménez Zapiola, titular de ArgentinaCine, empresa productora de "El aura" y de los trabajos de Bielinsky en el ámbito publicitario. Agregó que el personal del hotel se vio obligado a abrir por la fuerza la puerta de la habitación y comprobó que el cineasta se encontraba sin vida.

"Cuando escribí «Nueve reinas», lo hice sin pensar en el público, en la crítica, en si era más o menos comercial. Pero después del estreno, la gente se hizo militante de la película. Decía que le gustaba sobre todo porque era argentina y se reconocía en ella", reconoció hace unos años. Una semana después de iniciar el rodaje de la película que lo consagraría aquí y en el exterior, le dijo al productor Pablo Bossi: "No quiero hacer otra cosa el resto de mi vida".

Antes de convertirse en un éxito de proporciones (1.300.000 espectadores la vieron en la Argentina) y en una inmejorable embajadora del cine nacional en el exterior (en España estuvo un año entero en cartel y en Estados Unidos recaudó más de un millón de dólares), "Nueve reinas" soportó un peregrinaje de más de un año y medio en busca de un productor, hasta que fue seleccionada entre 354 guiones en un concurso para nuevos talentos organizado por Patagonik.

A partir de allí, se resistió en todo momento a las sugerencias de quienes querían llevarlo a rodar una versión de "Nueve reinas" para el mercado internacional. De hecho, junto con "La ciénaga", fue la película de Bielinsky la que puso por primera vez en consideración al cine argentino con una potencial capacidad de producto de exportación. La idea quedó finalmente en otras manos, pero ni siquiera los nombres rutilantes que participaron en el proyecto (Steven Soderbergh como guionista y productor; John C. Reilly y Diego Luna en los papeles desempeñados por Darín y Gastón Pauls) lograron hacer sombra al original y "Criminal" (título elegido para la remake ) llegó a la Argentina sin pena ni gloria en un estreno directo a video y DVD.

A Bielinsky siempre le costó pronunciarse acerca de sus películas, que parecían expresarse mucho mejor a partir de su mecanismo cuidado hasta el mínimo detalle por un realizador en cuyo rostro, detrás de un gesto manso y afable, asomaba siempre algo de cansancio y preocupación. Había dejado de fumar para afrontar del mejor modo el cuadro de hipertensión que padecía.

Por eso prefería referirse al trabajo que confesaba haber aprendido en toda su magnitud sólo cuando puso en marcha "Nueve reinas". Antes había sido un valorado asistente de dirección que trabajó junto a Carlos Sorín ("Eterna sonrisa de Nueva Jersey"), Eliseo Subiela ("No te mueras sin decirme adónde vas"), Marco Bechis (la inédita "Alambrado") y Mario Levin ("Sotto voce") y guionista de "La sonámbula" junto a Fernando Spiner.

"Si el director es un hombre nervioso, habrá una filmación nerviosa; si es rígido, será rígida. Pero de todas las variantes, la peor es la del director desconcertado", señalaba cuando se le hacían notar sus rasgos de cineasta obsesivo y meticuloso, cuya máxima expresión resultó "El aura", una película cuya idea básica (la encrucijada de un hombre honesto frente a los umbrales de la deshonestidad) le había surgido en 1984 y que respondía de lleno a uno de sus axiomas: "Me gustan las películas en las que las historias corren como por un nervio".

También decía que hacía películas porque le gustaba y no para hacerse rico, y que se valía de la publicidad para ganar plata. Entre los muchos avisos que realizó, se destacaron las campañas de Visa como sponsor de Los Pumas y Las Leonas.

Porteño criado en el barrio de Belgrano; fugaz estudiante de psicología, devoró horas y horas de cine clásico frente a la pantalla de TV en las tardes de "Cine de superacción" y en los dobles programas que ofrecía el desaparecido cine Lido. Dirigió su corto debut ("Continuidad de los parques", basado en un cuento de Julio Cortázar), en 1972, como integrante del grupo de cine del Colegio Nacional de Buenos Aires, y se graduó con otro corto ("La espera", esta vez inspirado en Borges) en la escuela del Instituto de Cine.

Esta entidad y la Secretaría de Cultura de la Nación resolvieron que ayer fuera un día de duelo para el cine nacional. Al cierre de esta edición el consulado argentino en San Pablo llevaba adelante los trámites de repatriación de los restos.

Quedan el dolor y el reconocimiento a una obra tan breve como extraordinaria.

Repercusiones: el medio cinematográfico lo llora

Oscar Barney Finn

  • "Me impactó la noticia porque lo respeto mucho como director y le tengo mucho afecto como alumno. Es de la primera época de la escuela del Incaa. Era muy meticuloso, trabajador y buena persona. Esas cosas que hacen que uno diga «qué pena». Me alegré profundamente por verlo recibir tantos premios y me sentí muy orgulloso. Tenía una impronta creativa, como pocos."
  • Jorge Alvarez

  • "En lo personal es una pérdida espantosa. No sólo por la gran obra que hizo, sino por todo lo que todavía no vimos que tenía para dar. No tengo capacidad para racionalizar. Hace un día y medio le entregué dos Cóndor de Plata. «Nueve reinas» fue la llave para entrar al mercado cinematográfico europeo. Abrió las puertas y detrás entraron muchos productos argentinos."
  • China Zorrilla

  • "¡Estoy tan impresionada! Es que comí anteanoche con él y lo conocí ahí mismo. Llamé a Darín y me dijo Florencia que había salido corriendo cuando se enteró de la noticia. Era un tipo absolutamente normal. Me gustó muchísimo «Nueve reinas» y me hubiera encantado trabajar con él. Le pedí que no dejara pasar cuatro años para hacer la próxima película."
  • Pablo Bossi

  • "Es absurdo. Estamos todos en estado de shock. Tenía mucho respeto por él y lo quería mucho. Fabián era de una honestidad brutal y eso también lo mató, porque era tan obsesivo y profesional en su trabajo. Hizo toda la carrera cinematográfica de atrás para adelante. Va a ser muy difícil de reemplazar. No es fácil encontrar estos talentos fuera de lo común y, además, trabajador."
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