"Matrix" tuvo su gran debut en Cannes

También se proyectó el film argentino "La cruz del sur"
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16 de mayo de 2003  

CANNES.- Por unas horas, la 56a. edición del festival más importante del mundo dedicado al cine de arte se rindió a los pies de Hollywood y convirtió a "Matrix recargado", segunda entrega de la trilogía de ciencia ficción y artes marciales dirigida por los hermanos Andy y Larry Wachowski, en la principal atracción de la segunda jornada.

Mientras el film se estrenaba comercialmente ayer en varios territorios (aquí llegará el jueves próximo), los directores, el productor Joe Silver y buena parte del elenco (Keanu Reeves, Laurence Fishburne y una embarazada Carrie Anne-Moss, Monica Bellucci y Jada Pinkett-Smith) llegaron hasta la Croisette para promocionar esta superproducción sustentada en los sofisticados efectos visuales generados por computadora y las coreografías diseñadas por el maestro chino Yuen Woo-ping.

En conferencia de prensa, Reeves minimizó la tensión existente entre estadounidenses y franceses por la guerra en Irak y aseguró estar "encantado" de su viaje a Cannes "para celebrar el arte". "Creo que un festival es un lugar de encuentro y de comunicación y no uno de enfrentamientos y vendetas", agregó. Por su parte, Fishburne atribuyó el secreto del éxito a "haber sabido combinar los viejos mitos con contextos modernos".

Mientras en la sección Un certain régard se proyectó ayer "La cruz del sur", del argentino Pablo Reyero, también se inauguró la competencia oficial con "Ce jour-la", film del siempre provocativo director chileno -radicado en Francia- Raúl Ruiz ambientado en Suiza y protagonizado por dos prestigiosos actores de teatro como Elsa Zylberstein y Bernard Giraudeau. Se trata de una película de suspenso macabra y burlesca con una trama llena de intrigas narrada con un tono entre surrealista y absurdo. Según el prolífico Ruiz, "hacer esta película fue como jugar a las muñecas con la muerte" y dejó una despiadada definición de su visión de Suiza: "Allí no hay cárceles porque el país es una cárcel, no hay policía porque cada suizo es un policía y no hay delito de opinión porque no existe opinión".

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