
Sofia Coppola: una mirada sobre Hollywood
La directora habla de su nueva película Somewhere, en un rincón del corazón, que se estrenará el jueves, y sobre la relación con su padre
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VENECIA.- Sofia Coppola, la hija de Francis Ford Coppola, es parca. A los 39 años -el 14 de mayo cumplirá 40-, intenta no revelar demasiado sobre sí misma. Para eso están sus films.
Con su último largometraje, Somewhere, en un rincón del corazón, que se estrena este jueves entre nosotros, ganó en septiembre pasado el León de Oro del Festival de Venecia y se consolidó como una directora de estilo e ideas propias. Aunque reconoce en su trabajo la inexorable influencia de un padre legendario y de su familia, en una entrevista que concedió a La Nacion, aseguró que ya no siente demasiado la típica presión de ser "la hija de".
Después de realizar Las vírgenes suicidas (1999), Sofía Coppola ganó un Oscar al guión más original con Perdidos en Tokio (2003), película protagonizada por Bill Murray y Scarlett Johansson, que también le valió ser candidata al Oscar como mejor directora. Volvió a la pantalla grande en 2006 con María Antonieta , con Kirsten Dunst.
Las bandas sonoras de todas esta películas tienen que ver, en mayor o menor medida, con su actual pareja, el cantante de Phoenix Thomas Mars, que es también el padre de sus dos hijas, Romie (que llamó así en honor a su hermano y también productor, Roman Coppola) y Cosima, de pocos meses de edad.
Ambientada en Los Angeles, ciudad que Coppola conoce muy bien y que quiso retratar en su dimensión actual, Somewhere, en un rincón del corazón narra la historia de Johnny Marco (Stephen Dorff), un actor de medio pelo que suele salir en las revistas de chimentos y vive en el legendario hotel Château Marmont de Hollywood. Johnny maneja una Ferrari y tiene una vida llena de chicas, alcohol, pastillas y fiestas, hasta que, de pronto, le toca cuidar a Cleo (Elle Fanning), su hija de 11 años, fruto de un matrimonio fallido.
-¿Por qué decidió filmar la historia en un hotel?
-Cuando al principio empecé a pensar en el protagonista, que vive en Los Angeles, pensé que este tipo de personaje viviría en el Château Marmont. Me parecía el set ideal para él, porque un montón de actores jóvenes vivieron ahí.
-Ese hotel tiene mucha historia, en 1982 John Beluschi murió ahí de una sobredosis y muchos otros famosos estuvieron ahí. Pero ¿cuál es su mitología favorita del lugar?
-Creo que está lleno de leyendas, que es muy icónico para Los Angeles. Por eso, probablemente se convirtió en un lugar que atrae a la gente. Además, me fascinan todas las historias que oculta. Yo también viví ahí siendo una niña; mi papá estuvo viviendo incluso antes de que fuera refaccionado.
-Eso fue en 1991. Entonces, ¿usted vivió ahí antes?
-Sí. Pero cuando yo era chica no era para nada como es ahora: era más raro y divertido, y no tan caro como es hoy. Tampoco había tantos paparazzi dando vuelta. Pero si uno mira hoy los tabloides, siempre hay notas sobre este sitio y por eso me parecía el lugar perfecto para el rodaje de mi historia. Muchos actores jóvenes sueñan con llegar al Château Marmont.
Somewhere, en un rincón del corazón trata temas universales, pero también habla de Hollywood. ¿Por qué decidió mostrar el background de la vida de Hollywood? ¿Es un tema que le interesa?
-En verdad, no es una película sobre el background de la vida de Hollywood ni sobre el negocio del cine; es una historia en la que cualquiera puede sentirse involucrado porque se basa en temas universales como la familia y las crisis personales.
- ¿Quizás es lo que usted puede retratar mejor?
-Bueno, yo conozco ese mundo. Pero también buscaba analizar la cultura tabloide y su obsesión con la celebridad para entender cómo es realmente todo eso, cómo es toda esa fascinación por alcanzar la fama, qué significa y cómo es.
-En la película, hay secuencias muy largas?
-Quería que el espectador sintiera que está solo con el protagonista, que se despertara con él y se sentara con él a fumarse un cigarrillo, y que sintiera lo que él está sintiendo?
-Como la película tiene mucho que ver con la cultura de Los Angeles, ¿su visión sobre esta ciudad cambió desde que vive afuera?
-Bueno, yo vivía en Francia y entonces, a la distancia, quería escribir sobre Los Angeles, así como cuando estaba viviendo en Los Angeles quería escribir sobre Japón y Francia. Me parece que siempre quiero escribir sobre otra cosa.
-¿Dónde vive ahora?
-La mayor parte del tiempo, en Nueva York, pero también en París.
-Su padre es el productor ejecutivo del film. ¿Le dio algún consejo, o usted le preguntó algo durante el rodaje, o trabajó siempre sola?
-Le mostré la película cuando estaba terminada porque tenía una idea muy clara de cómo quería hacer el film y no quería tener demasiadas opiniones. Pero le mostré el guión y le hablé del proyecto mucho antes y él siempre me alentó y siempre pude hacer las cosas como quería. Claro que aprendí muchísimo de él, y siempre puedo plantearle dudas o problemas. Pero esta vez me apoyé más en mi hermano, Roman, que es uno de los productores y trabajó mucho en Los Angeles, y nos ayudó mucho a armar la película.
-Usted ya hizo cuatro películas.¿Cuál es el estilo o la idea que las une, ya que, si bien son muy distintas, también tienen cosas en común?
-Probablemente esté demasiado metida en el tema como para verlo, pero creo que hay juegos que se desarrollan a través de los films y que se conectan, y que siempre hay personajes interesantes que están viviendo momentos de transición en sus vidas? Por eso, creo que ese aspecto los conecta, así como los hoteles?
-¿Es consciente de que, pese a que sus películas no fueron grandes éxitos, siempre tuvieron gran impacto en la gente? Muchos viajaron a Japón por su película e incluso buscaron estar en el mismo hotel donde transcurre...
-Lo sé, porque me dijeron que en el hotel hacen visitas guiadas y que la gente quiere ir a todos los lugares de la película. Me alegra saber eso.
-En Somewhere... , cuando describe Hollywood, también muestra una muy mala imagen de la prensa, con periodistas que hacen preguntas muy tontas. ¿Odia las entrevistas?
-Hay un poco de eso. Pero es desde el punto de vista del protagonista y de los actores que se quejan por tener que hacer demasiada publicidad.
-Usted es madre de dos niños. ¿Cómo impactó la maternidad en su trabajo?
-Comencé a escribir el guión después del nacimiento de mi primera hija y, por supuesto, pensaba en el impacto que significa convertirse en padres y quería poner este elemento en la historia.
-¿A qué directores admira?
-Me encantan los films de la nouvelle vague francesa; creo que me inspiraron para Somewhere.. .
-P ero ¿no tiene alguna conexión con la tradición fílmica italiana, siendo de este origen?
-Sí, decididamente, porque crecí con mi padre, que siempre adoró a Fellini y siempre nos mostró sus películas y, por eso, naturalmente siento admiración por él.
-¿Volvería a actuar?
-No. Lo hice una vez en una de las películas de mi padre [como Mary Corleone en El p adrino III, por lo que fue muy criticada]. Y no: prefiero estar detrás de cámara.
-¿Tiene algún nuevo proyecto?
-Quiero empezar a escribir, pero todavía no lo hice.
-¿Cómo escribe? ¿Tiene una rutina? ¿Hay momentos mejores, pese a que ahora tiene que cambiar pañales y todo eso?
-Solía escribir en medio de la noche, porque era el momento más tranquilo, en el que no podía hacer otra cosa. Pero con niños muy chicos ya no puedo quedarme toda la noche despierta escribiendo; cambió todo. Me cuesta ser disciplinada.

