Spike Lee alimenta otra vez la controversia

El realizador de Malcolm X se atreve con la remake de Oldboy, el film de culto del coreano Park Chan-wook
Fernando López
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29 de junio de 2014  

A la controversia que tradicionalmente generan las remakes -sobre todo cuando se trata de films que se han vuelto clásicos o que han alcanzado la menos accesible categoría de film de culto-, Oldboy, días de venganza suma un condimento más; que haya sido un realizador cuya personalidad viene tan asociada a la polémica como Spike Lee quien la ha abordado. El film, cuyo estreno anuncia Alfa para el jueves, se atreve con una obra tan provocativa, surrealista, sádica y visceral como ésta con la que el talentoso director coreano Park Chan-wook sorprendió en Cannes 2004 al ganar el Gran Premio del Jurado en un festival que no suele distinguir a exponentes del cine de género. Y que en la semana de su estreno local, en noviembre del año siguiente, hacía su presentación en estas páginas con un más que ilustrativo párrafo: "Un hombre se mete en la boca un enorme pulpo vivo en un restaurante japonés; más tarde, se enfrenta a palazos y machetazos con un ejército de gánsteres en una larga y brutal escena filmada en una prodigiosa sola toma; en otro momento, alguien se corta la lengua en primer plano con unas tijeras y también habrá quien alucine con una hormiga gigante sentada en pleno subte".

Boom surcoreano

Oldboy fue una de las películas claves del boom del cine surcoreano que se produjo con el inicio del siglo. Park Chan-wook conquistó a un público internacional con esta retorcida historia de venganza con grandes dosis de violencia, sentido del humor y poesía visual y generó un culto que dura hasta hoy. Daba, pues, para imaginar que los fanáticos de la obra no verían con buenos ojos la realización de una remake, si bien la idea de producir una versión norteamericana del film, a su vez basado en un manga japonés, no era nueva, y hasta Steven Spielberg y Will Smith estuvieron involucrados en proyectos anteriores. Lee también tropezó con la reedición que impusieron los productores.

La intrigante trama gira en torno de un ejecutivo alcohólico interpretado por Josh Brolin ( Sin lugar para los débiles, Milk, Hombres de negro 3) que es misteriosamente secuestrado y encerrado en un cuarto de hotel por cerca de 20 años sin que se conozca motivo ni explicación. Cuando es repentinamente liberado se vincula con una asistente social (Elizabeth Olsen) y sale en busca de respuestas y de venganza pero termina envuelto en una confusa conspiración.

"La intención no era rehacer la película, sino una nueva aproximación al manga, desde un punto de vista diferente" -ha insistido la actriz protagónica-, y puso como ejemplo el caso reciente de las dos lecturas -una escandinava, otra norteamericana- de la novela de Stieg Larsson Los hombres que no amaban a las mujeres. "Aunque teníamos puesto el foco en el film, el manga también nos inspiró mucho y adoptamos la obra ilustrada como fuerte referencia. Igual, se trata de una obra distinta: sucede en una ciudad norteamericana no identificada (es Nueva Orleans) y la tecnología cambió en una década."

A Lee, además de la historia, lo motivó la posibilidad de dirigir a Brolin.

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