Un casting de perros

Otra curiosidad de este insólito rodaje
Otra curiosidad de este insólito rodaje
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28 de enero de 2002  

"Primero están solos. Todos solos. No se conocen. Se cruzan, pero no se conocen. Después dos de ellos se encuentran, se juntan, se pegan. Aparecen los dos que faltan. Ahora son cuatro. Un perro, amarillo, roído por la sarna. Transitan por una ciudad repleta de puntos de fuga. Nómades. Perros amarillos... Se muerden."

Este relato, incluido en una de las gacetillas de promoción de las fiestas a beneficio de la realización del film, fue la respuesta que el director de "Perro amarillo", Javier Van de Couter, eligió al ser consultado sobre el argumento de su opera prima.

"Yo diría que es un drama, aunque no estoy del todo seguro de que deba ser calificado así", agrega sobre este largometraje filmado en digital y en blanco y negro.

La historia, que al igual que la de los que la realizaron tiene su eje en el encuentro, cuenta, además, con un sexto protagonista: nada más y nada menos que un perro "amarillo" de carne y hueso.

Y, como si no faltaran hechos curiosos en la producción de esta película, el can también aporta dos datos que llaman la atención: fue conseguido por un "casting" en Internet y no se trata, en rigor, de un perro. "Es perra y se llama María Marta", dice Van de Couter, que después del rodaje la llevó a vivir a su casa.

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