Un parque temático en ciernes

(0)
7 de abril de 2006  

"La Patagonia rebelde" lo trajo por primera vez a El Calafate. Tres décadas después, aquella película y la inminente "La bandolera inglesa", devuelven a Héctor Olivera a la ciudad santacruceña. Sus lazos con la provincia natal del presidente Néstor Kirchner se manifiestan no sólo en estos films. De hecho, cuando ni siquiera soñaba con el honor de presidir el país, el joven Kirchner se mezcló entre los extras del largometraje de Olivera basado en el ensayo de Osvaldo Bayer.

Otro joven de entonces, Gustavo Naredo, asistió al director en el traslado y mantenimiento de los Ford T y las chatitas que llegaron a Santa Cruz en 1973, para la filmación. Hoy, a pocas cuadras del centro calafateño, se alza la posada "Patagonia rebelde", que el arquitecto Naredo construyó fiel al estilo de las casas y estancias patagónicas de principios del siglo pasado. Una suerte de homenaje al film emblemático de Olivera, que a su vez, inspiró en el director otras ideas vinculadas con su próxima película: "Le propuse a Naredo que la calle de un pueblo patagónico de 1900 que necesitamos recrear para «La bandolera?», quede luego del rodaje en esta ciudad, como un atractivo turístico -cuenta Olivera-, y estamos conversando con gente de aquí, para desarrollar otras ideas que surgieron".

-¿Por ejemplo?

-Hacer una calle temática, con la estafeta postal, la herrería, el salón de té. Incluir un museo patagónico. Y que todo tenga el sabor de 1910-1920. Sería la primera vez, en cincuenta años de hacer cine, que voy a levantar un decorado y dejarlo en pie. Lo necesario para la película se hace. Y después, se pueden sumar otras cosas, para que al cabo de los años, haya una especie de parque temático, que permita ver cómo era todo esto en aquella época. Salvando las distancias, sería una especie de Main Street de Disneyworld.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.