Una bella comedia de Navidad

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13 de diciembre de 2001  

"Besos para todos" ("La buche", Francia/ 1999). Dirección: Daniéle Thompson. Con Sabine Azema, Emmanuelle Béart, Charlotte Gainsbourg, Françoise Fabian, Claude Rich y otros. Guión: Daniéle y Christopher Thompson. Fotografía: Robert Fraisse. Música: Michel Legrand. Presentada por Primer Plano Film Group. Duración: 110 minutos. Calificación: apta para todo público.

Nuestra opinión: muy buena.

La cercanía de la Navidad y sus tradicionales festejos deben ser para todos horas de regocijo y de perdón. Hay, sin embargo, excepciones. Y en medio de los preparativos que reunirán a parientes y amigos, un grupo de seres recorre las sendas de los recuerdos, las frustraciones y el desamparo.

Este es el argumento en torno del cual la directora y coguionista Daniéle Thompson desarrolla su historia. Una historia simple y compleja al mismo tiempo. Un relato que recorre el intimismo, que se detiene en un perfecto retrato de hombres y mujeres en crisis y que hace su eclosión en las cercanías de la Navidad, cuando los secretos que cada uno guarda durante todo el año vuelven a la superficie como heridas abiertas.

"Besos para todos" une el patetismo con la comedia y la reflexión con la angustia cotidiana. Poco antes de Navidad una muerte trastoca la fiesta perfectamente planeada por esos seres que buscan empeñosamente el amor en todas sus formas.

Tres hermanas son las protagonistas del relato. La mayor posee el don de que la existencia parezca un cuento de hadas. Ese es, en definitiva, su trabajo, ya que es cantante en un cabaret gitano donde debe entretener a los clientes con alegría y nostalgia. En el caso de la segunda, nada parece contrariar su cotidiana forma de manejar el hogar y de preparar confituras y tortas para la mesa de Navidad. La más joven, en cambio, no desea pensar en esa fiesta. Diciembre la enfurece y desearía ser capaz de desaparecer de ese clima navideño de algún modo mágico.

Cada una de estas tres mujeres posee secretos bien guardados. Secretos que hablan de engaños, de infelicidades y de un pasado que está atado a una madre que se alejó del hogar y de su marido, el padre de las hermanas, un violinista ya anciano que interpreta su instrumento con melancólicos ramalazos de furia y de ternura.

Humor y reflexión

Estos seres tejen y destejen sus problematizadas vidas. Existe en ellos el candor de la esperanza y la necesidad de la comprensión. Hay, también, rencores y celos, resabios de fe y rasgos de amargura. Son, en definitiva, el ejemplo del ser humano en un mundo jaqueado por las torturas de la cotidianidad.

El film es bello tanto por su temática como por su candor. Es entretenido por sus mordaces o tiernos diálogos. Es alegre y triste porque así es la vida.

La directora Daniéle Thompson, hija del exitoso comediante francés Gérard Ouru, elaboró, en colaboración con su hijo Christopher, que tiene una decisiva intervención en el elenco, un film para recordar. La realizadora no necesitó del melodramatismo altisonante ni de la mirada edulcorada para desarrollar su obra.

Apuntó a esa sinceridad que, aquí, surge espontánea de cada una de estas figuras que, tras máscaras de sonrisas forzadas, buscan ampararse mutuamente para reflexionar acerca de sus vidas.

Daniéle Thompson supo, además, elegir a un grupo de actores tan solventes como creíbles. Sabine Azema, Emmanuelle Béart y Charlotte Gainsbourg, como las hermanas del relato, demostraron su excelente nivel interpretativo. No menos elogiosas son las labores de Françoise Fabian y de un Claude Rich impecable en su personificación de ese viejo violinista que intenta reconstruir un pasado de esplendor y felicidad.

La música del siempre talentoso Michel Legrand y la fotografía de Robert Fraisse son otros importantes valores en "Besos para todos".

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