Con pipa, el más lento gana

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9 de mayo de 2003  

La pipa, como símbolo, suele asociarse con la parsimonia. Y, como actividad, su uso no está precisamente identificado con el vertiginoso ritmo urbano contemporáneo.

No por nada sus fumadores saben valorar los placeres de una fumada pausada y extensa. Y, sin apuro, hasta compiten en campeonatos para ver quién mantiene la pipa encendida durante más tiempo.

En este sentido, un italiano, Gianfranco Ruscalla, acaba de anotar el récord mundial de la llamada fumada lenta, al conseguir que su pipa no se apagara por nada menos que tres horas, 18 minutos y 15 segundos. Tres minutos más que la marca anterior, del danés Jesper Bo Peterson.

Según la agencia de noticias EFE, el experto fumador italiano, de 43 años, concejal en el ayuntamiento de Asti, consiguió semejante triunfo mientras participaba de la última edición del Campeonato Nacional de Fumada Lenta de su país y declaró estar orgulloso por haber recuperado el récord mundial para los italianos.

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