Cuando Córdoba juega de local

Con diez elencos, los anfitriones mostraron la variedad de su potencial escénico
Alejandro Cruz
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28 de octubre de 2000  

CORDOBA.- La primera edición del Festival de Teatro del Mercosur llega a su fin con la presentación de dos de los elencos "exóticos": las delegaciones de Costa del Marfil, con "La leyenda de Kaidara", y la de Egipto, con "Cuando las cosas pasan". Exóticos y con problemas. A los primeros, que ya hicieron funciones en el interior de la provincia con enorme éxito, la estada en Córdoba los sorprendió en medio de la violenta crisis social y política que se desató el domingo, jornada de elecciones nacionales en ese pequeño país africano. Día tras día, la situación se torna más cruel y los enfrentamientos entre los partidarios del flamante presidente y los de su rival ya causaron más de 40 víctimas mortales. Obviamente, un panorama que quita el espíritu de fiesta a cualquiera.

Los segundos, que debían presentarse al principio de este encuentro, sólo confirmaron su participación el miércoles, lo cual tuvo a los organizadores al borde del ataque de nervios.

Pero en esta nueva movida festivalera que intenta renovar el panorama teatral local, no todo se vincula con los elencos foráneos. El encuentro escénico, que culmina mañana, incluye la participación de diez conjuntos cordobeses.

Básicamente, se trata de grupos que deben hacer verdaderos milagros para presentar sus obras y lograr una corriente de público que los apoye, que sostenga sus trabajos.

Muchos de los que participan de la muestra lo hacen con la íntima esperanza de que un productor los invite a alguna plaza lejana. Una forma de confrontar sus trabajos en otras tierras. Pero, lamentablemente, no son muchos los directores de festivales internacionales que están aquí.

Como son diez las obras seleccionadas, es casi imposible verlas todas si, al mismo tiempo, se quiere seguir la programación internacional. Salvo que, claro está, uno esté dispuesto a empacharse de teatro. La Nación presenció cuatro obras locales y, como ocurre en la muestra internacional, el nivel resulta desparejo. Indudablemente, el haber seleccionado a los grupos cordobeses por la vía de los videos puede inducir a error: no se trata, sin duda, de la mejor fórmula.

Uno de los montajes más interesantes que presenció este cronista fue el que ofrecieron los actores del grupo Cirulaxia Contra Ataca, con su "Purolope" (en la muestra oficial presentaron "Ubú").

Basada en "Fuenteovejuna", de Lope de Vega, el conjunto concreta un sólido trabajo actoral y escenográfico partiendo de un juego de asociación libre muy efectivo. "Por unas malditas letras nos quedamos fuera de la historia. Malditas ovejas", dice uno de los actores convertido en abeja. Yson tres de ellas (una vieja, la otra joven e idealista y el zángano) los que recrean el núcleo principal planteado por Lope de Vega. Un trabajo de dramaturgia que rescató los núcleos principales de la historia pero que, innecesariamente, agregó un personaje que cuestiona esta nueva vuelta de tuerca amparándose en los criterios originales.

La herencia de un renovador

También fuera del festival, pero con buenos comentarios en el nivel del famoso boca a boca, el grupo El Cíclope Teatro, del director Sergio Osses, realizó funciones de "Nubes sobre la ciudad" en un pequeño monoambiente, donde transcurre la acción. La propuesta es interesante. Comienza con un efectivo monólogo sobre paranoias varias, pero a medida que avanza la acción el trabajo se desbarranca.

La muestra oficial incluyó dos trabajos que llevan la huella del grupo La Cochera, la agrupación creada hace 15 años por Paco Giménez que aquí presentó "Everyman".

El joven Cipriano Argüello Pitt participó de la muestra con "Cadáver exquisito".

Esta otra creación colectiva tomó como disparador el espectáculo "Uno", de Giménez, que fue estrenado a fines de la década del 80. Pero esta revisión no posee el delirio ni la fuerza actoral de aquella otra. Apenas sobresale el trabajo escenográfico.

Teatro en la cárcel

Por otra parte, el director Giovanni Quiroga, actor de La Cochera, ofreció "Primero las damas", una obra que intenta reflexionar sobre el universo de lo femenino. Pero esta creación colectiva, que hizo su primera función en la cárcel de mujeres, posee un registro casi escolar. De todos modos, en la función que realizaron en el establecimiento penal Buen Pastor, la sencillez de la pieza y su carácter lúdico fueron muy bien recibidos por el centenar de reclusas.

Después de ver a las actrices, que en algunas escenas apenas estaban vestidas con ropa interior, una de las agentes se preguntaba en voz alta: "¿Este mismo espectáculo va a ir a la cárcel de hombres?" Para su tranquilidad, las cuatro actrices no harán funciones allí. En el penal de hombres se presentaron los representantes de Costa de Marfil, quienes, seguramente, impusieron la autoridad de sus enormes cuerpos de color.

La cárcel de mujeres tiene su propia historia. Hace unos años, el futuro de este edificio construido a fines del siglo XIX estuvo a punto de cambiar. Durante la gestión de Eduardo Angeloz, el radical Luis Medina Allende estuvo a un paso de venderlo a un alemán que tenía como intención instalar allí un casino. Al ex funcionario le iniciaron una causa, que no prosperó. Ahora conduce un programa de televisión. Una excelente trama para una obra teatral.

Más allá de estas historias, el Festival de Teatro del Mercosur llega a su fin. Y en lo que se refiere a la actividad teatral cordobesa, sirvió para demostrar su diversidad y su cantidad de propuestas. En definitiva, el hambre de teatro que hay aquí y que, ojalá, este encuentro sirva para potenciar.

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